Siempre hay altibajos, pero el auge de Miami se mantendrá
El sábado pasado asistí a una conferencia en el Design District, celebrada en el edificio de la Colección de la Cruz localizada en 23 NE 41st Street.
El tema del debate era cómo influye la arquitectura en el sentir de una población y si en realidad la define. Los panelistas, arquitectos de renombre internacional, como Zaha Hadid, Thom Myne, Glenn Murcutt and Richard Rogers concluyeron que, definitivamente, la arquitectura influye considerablemente en la vida cotidiana de la población que alberga, como ejemplo de esto mencionaron las ciudades de Londres, París y Nueva York y el ritmo tan diferente que llevan. En las palabras de Richard Rogers la arquitectura “nos armoniza o nos brutaliza”.
En una ciudad como Miami, en la que se erigen de a continuo edificios nuevos, cada uno intentando establecer una identidad propia y convertirse en un ícono del lugar, les pregunté si en realidad vislumbran armonía en las últimas construcciones que se han alzado en esta ciudad. La mayoría coincidió en que el común denominador de la arquitectura que se está viendo en el sur de la Florida, muestra mucha más conciencia y respeto por la belleza natural que nos rodea y el fabuloso clima del que gozamos, propiciando un ambiente mas energético.
“He visto un cambio en el lenguaje arquitectónico de Miami” dijo Rogers. Los edificios que están construyendo son de líneas simples y ligeras con metal y mucho vidrio. Es un reconocimiento a la increíble vegetación, la luz y el agua que nos rodea”.
Merodeando por allí estaba Craig Robins, urbanizador y coleccionista de arte y organizador de la conferencia. Le pregunté como encajaba su visión del Design District, ahora que en están por despegar varios centros comerciales de lujo en diferentes barrios de la ciudad. Robins me sorprendió con un perfecto castellano y me hizo un pequeño recuento sobre el monopolio que, durante mucho tiempo, tuvo el prestigioso centro comercial de Bal Harbour sobre las tiendas allí establecidas.
Irreverente y osado, Robins decidió apostarle a un concepto nuevo, uniendo creatividad y lujo en un solo barrio. Para ello escogió una localidad relegada al olvido, un enclave de artistas y almacenes, llamado el Design District. Ni corto ni perezoso, invitó algunas de las grandes tiendas de Bal Harbour a abrir allí sus puertas.
“Estas tiendas se dieron cuenta de que había posibilidades más amplias con otro tipo de imagen en un punto cultural y comercial y empezaron a pensar en Miami de otra manera”.
Robins explica que varias casas hicieron ademán de seguirlo, pero estos intentos fueron bloqueados por el centro comercial. Por fin el conglomerado de lujo LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy) decidió cerrar sus puertas en Bal Habour y abrir en el Design District”. Otros comercios de lujo como Christian Loboutin, Hermes y Celine les siguieron.
Si bien es cieto que el Design District cobró auge en un principio, este se atenuó durante la crisis del 2008. Otros barrios sin tantas pretensiones emergieron en sus cercanias como Midtown y Wynwood. Ahora el Design District parece tener nuevos bríos.
“Vamos a tener 20 edificios más y 60 marcas de moda y lujo que vienen. También mucho más ambiente” dijo Robins.
Lo que distingue el barrio según él, es la fusión del aspecto cultural con el comercial. “Todo el mundo puede hacer cosas allí y recrearse sin tener que gastar, ya sean ver proyectos de diseño gráfico, arquitectura, galerías o proyectos locales. Tenemos mucho que ofrecer”.
Robins ve una unión a la larga entre el Design District y Wynwood, este último, un barrio de artistas que se ha puesto muy de moda.
“Este barrio es “fantástico” y más joven que el Design District. Yo creo que acabarán siendo un mismo sitio. Cuando yo comencé a finales de los 80, Lincoln Road no se consideraba parte de South Beach y ahora lo es” recalcó.
Robins ve a Miami, su ciudad natal, como “la ciudad del futuro” . Una ciudad, que vaticina, en solo cinco años “será muy urbana y donde vivirá mucha gente”. En cuanto a las posibilidades de que lo que vemos en este momento sea otro boom pasajero apuntó: “Siempre hay subidas y bajadas pero el auge de Miami como ciudad se mantendrá”.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2015, 6:17 p. m. with the headline "Siempre hay altibajos, pero el auge de Miami se mantendrá."