Rolls Royce Cullinan, el nuevo ‘Sheriff de los SUV’
Como la gente pudiente compra automóviles de lujo, los fabricantes tratan de hacer lo inimaginable para satisfacer el apetito de sus clientes.
No hace mucho, Lamborghini lanzó el Urus, Bentley llegó con el Bentaya y ya se habla de que Ferrari tiene en la mira fabricar su propio utilitario.
Pero no importa los esfuerzos de quien sea, cuando se habla de lujo, confort y seguridad, Rolls Royce aparece al tope de toda la industria.
En un pueblo llamado Jackson Hole, Wyoming, donde convive el mayor porcentaje de adinerados per cápita en los Estados Unidos, y conocido por tener gente, Rolls Royce llegó con su Cullinan junto a la prensa de todo el mundo, para demostrar que hay un nuevo sheriff.
Lo que hace décadas era inimaginable, hoy es realidad, un SUV Rolls Royce, con todo lo que realmente necesita un verdadero SUV.
El Cullinan es el segundo vehículo –después del Phantom del 2018– en utilizar el nuevo marco de aluminio como parte de la arquitectura de lujo de Rolls-Royce.
El nuevo producto trae el mismo motor del Phantom, con una potencia de 563 caballos y el poder de sus 627 libras por pie de torque.
Toda esa potencia se entrega gracias a una transmisión automática ZF de ocho velocidades y través de un enlace de GPS, anticipa la próxima topografía de la carretera preseleccionando la marcha apropiada
Además, el Cullinan posee un ajuste bajo, que imita al de una caja de transferencia de baja velocidad al seleccionar marchas más bajas y aferrarse a ellas por más tiempo.
La velocidad máxima –limitada electrónicamente por razones de seguridad– es de 155 millas por hora (250 km/h).
Los interiores
Por dentro se llega al universo del lujo en materia de automóviles, con la típica estética de Roll Royce, la obra exquisita del mejor de los gustos, con atención en todos los detalles, materiales más finos y la clásica expresión del verdadero confort.
Al abrir la puerta para entrar, la carrocería desciende para facilitar la entrada, y lo reciben un palacio de madera y cuero, lujosas alfombras, además de interruptores y acabados de metal genuino.
Las puertas se cierran con solo presionar un botón. Incluso hay un botón similar en el exterior para el conductor.
Por supuesto, el interior es el salon del placer cliente, con todo tipo de maderas finas y materiales de la paleta de Rolls-Royce, los que permiten adaptar los esquemas de color y textura.
Como Rolls-Royce diseñó la carrocería con ventanillas muy altas y verticales a la que se suma un techo solar panorámico, el vehículo luce increíblemente espacioso. Como era de esperar, la visibilidad es fantástica desde todos los asientos.
Los asientos traseros no son ajustables, pero sí absolutamente cómodos. A su vez son plegables electrónicamente lo que permite aumentar el espacio de carga. Ese plegado de los asientos es simplemente cuestión de presionar un botón y ver cómo se retraen automáticamente, en una forma de asegurarse de que no se enganchen en los respaldos del asiento delantero.
El volumen del maletero es de 21.2 pies cúbicos con un estante para bultos de menor tamaño. Con los respaldos plegados, su espacio crece a 68.1, con una longitud de carga de 88.3 pulgadas para grandes maletas.
Mientras la base de los asientos se pliega más arriba, se puede lograr un espacio de carga plano, elevando electrónicamente el piso.
El Cullinan tiene una pantalla –simple, pero muy elegante– en la parte superior del pilar central. El grupo de instrumentos es totalmente digital, pero la carcasa de cada pantalla individual no se ve diferente a los medidores tradicionales.
El Cullinan se puede personalizar con un número infinito de actualizaciones a medida que realmente están limitadas solo por el presupuesto y la imaginación del cliente.
Más allá de la calidad de los materiales, el nuevo producto de la casa británica, ofrece una variedad de colores para que los compradores elijan, así como oportunidades para crear contrastes deliciosos, ya sea con secciones de cuero fino o a través de su costura.
Seguridad
El modelo está provisto con lo último en materia de seguridad y comodidad de manejo, cargado de bolsas de aire, con control de crucero activo, advertencia de colisión, de tránsito cruzado y de cambio de carril, un sistema de monitoreo de estacionamiento para 4 cámaras con “vista de helicóptero” y visión nocturna.
El Cullinan también viene dotado con imágenes térmicas asistidas para la visión que incluyen advertencia de vida silvestre y/o peatones, además de una pantalla frontal de alta resolución de 7x3 pulgadas.
En los difíciles caminos de Wyoming
Antes de llegar a Jackson Hole, en Wyoming y en asociación con la National Geographic, el Cullinan se probó desde las altas tierras escocesas hasta los desiertos árabes, desde las montañas austriacas, hasta los paisajes más rocosos de los Estados Unidos, conquistando tres continentes en los terrenos más difíciles del mundo en una manera de mostrar su capacidad suprema.
Casi todo el manejo de prueba del vehículo se hizo en situaciones ásperas, con muchos baches, caminos de tierra, de montaña, zonas rurales y el Parque Nacional Grand Teton, donde nada impidió que llegara a su destino.
El Cullinan no es un Rolls Royce normal. Con casi 6.000 libras de peso es diferente a cualquier otro modelo creado por la firma Inglesa en sus 114 años de historia y con su tracción en las cuatro ruedas sumado a un botón marcado como “Off Road”, no dudo que pasaría tranquilamente por el estrecho de Darién.
El Culligan hace las cosas simples. Solo presionando el mencionado botón Off Road en la consola central, éste se eleva 40 milímetros a través de su suspensión neumática al tiempo que activa el mapeo de transmisión especial y el recorrido más largo del acelerador, lo que permite una mayor uniformidad del gemido de poderoso motor.
Cuando se toman las las curvas más rápido de lo normal se consigue más balanceo de la carrocería y tanto la dirección como todo el contorno del vehículo se mantiene firme. Sus llantas de 22 pulgadas (originalmente de 21), aseguran una solidez en cada paso del terreno.
En un mundo de gente poderosa que ya tiene sus autos deportivos guardados en los garajes, el Cullinan será el amigo ideal del día a día – sobre todo en este segmento de hoy enloquecido por los SUV– por lo que la demanda del nuevo Rolls deberá ser muy alta.
La única fábrica de Rolls-Royce está en el sur de Inglaterra, donde se producen el Ghost, Wraith, Dawn, Phantom y ahora lo hará con el Cullinan, por lo que si considera que este auto es para usted, corra a un concesionario de la marca con unos $325,000 en la mano... o algo más, si lo desea personalizado, en una forma de asegurarse de que se lo entreguen en el 2019.
El Cullinan llegó para ser el “Sheriff de los SUV” y los mira a todos desde arriba y por ahora, ninguno de los ultra lujosos SUV’s, se le acerca para darle batalla.