Recordando los héroes en el Día de los Caídos
He aquí una pregunta para cada hispano en los Estados Unidos, pero en especial para mi público principal, los hispanos en el mundo de los negocios ya sean recepcionistas o gerentes, dueños de pequeñas empresas o ejecutivos de una compañía del Fortune 500: ¿Qué relevancia tiene con su negocio la fiesta estadounidense conocida como Memorial Day o Día de los Caídos? La respuesta, en una palabra, es “todo.”
La gran mayoría de nosotros nos encontramos viviendo en esta, la más grande nación del mundo, ya que por una u otra razón, nosotros, o nuestros padres antes que nosotros, buscábamos una vida mejor. En algunos casos, nuestros países de origen eran incapaces, o no estaban dispuestos, a proveer a cada uno de sus ciudadanos, por igual, la oportunidad de proseguir su vocación y de luchar por la realización personal en comunión con los demás, sin hablar de la más básica necesidad de poder proveer por nuestras familias adecuadamente. Estos países o bien carecían o no proporcionaron la estabilidad ni la infraestructura que de otro modo florece en una sociedad justa, que busca el bien común y asegura el imperio de la ley. En otros casos, como el mío, nuestros países de origen fueron secuestrados por dictadores totalitarios quienes implementaron sistemas políticos que robaron a sus pueblos no sólo oportunidades económicas, sino todas las demás libertades humanas dadas por Dios.
En cualquier caso, los Estados Unidos de América han sido un lugar de libertad, un santuario donde el derecho que cada persona tiene de ser el arquitecto principal de su propio desarrollo económico y social, es protegido. Pero esta libertad que buscábamos y que seguimos disfrutando, esta libertad que damos por hecho, no es gratis. Nuestra libertad ha sido comprada a un precio terrible: la sangre de los que han luchado defendiendo nuestro derecho de ser libres.
Entonces, ¿qué tiene esto que ver con los negocios? Cada semana escribo una columna de negocios con la esperanza de ofrecer un relato de mi experiencia personal, o una idea práctica para ayudar a mis lectores a salir adelante. Pero es en un día como el de los Caídos, que me pregunto si nosotros, incluido yo mismo, tal vez no nos centramos demasiado en nuestro éxito personal y profesional, por muy dignos que seamos del mismo, sin reconocer los sacrificios de aquellos hombres y mujeres, padres y madres, hermanos y hermanas, hijos e hijas, que dieron sus vidas por nosotros, defendiendo las oportunidades que disfrutamos y aprovechamos para logar el éxito. Cada vez que nos despertamos por la mañana para ir a trabajar, para salir adelante, tenemos una deuda incalculable de gratitud con los que dieron sus vidas protegiendo nuestra habilidad de hacerlo. Sí, lo ideal es que todos somos contribuidores al bien común a través de nuestro trabajo y nuestro espíritu emprendedor. Sabemos que, cuando las empresas tienen éxito, las vidas de la gente pueden ser mejoradas significativamente. Sin embargo, no nos olvidemos de quienes hicieron posibles estas oportunidades que disfrutamos.
De ahora en adelante, miremos todos nuestro trabajo a la luz del sacrificio hecho por aquellos a quienes honramos en el Día de los Caídos. Honrémoslos a través de nuestro trabajo, dando nuestro mejor esfuerzo todos los días, como ellos lo hicieron. Tratemos siempre de mejorarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean, como ellos lo hicieron. Esforcémonos por crear una sociedad más justa y equitativa, como ellos lo hicieron. Creémos oportunidades para los demás, como ellos lo hicieron. Cuando trabajamos con este sentido de aprecio y agradecimiento, respiramos en nuestro trabajo un sentido añadido de propósito, de dignidad y de valor.
El tercer verso de uno de los himnos tradicionales de Estados Unidos, America The Beautiful, expresa este sentimiento perfectamente: “O beautiful for heroes proved in liberating strife, who more than self their country loved, and mercy more than life! America! America! May God thy gold refine, till all success be nobleness, and every gain divine.” (Oh, hermosa, por lo que los héroes demostraron en la contienda libertadora, quiénes más que a ellos mismos, a su país amaron y la misericordia más que la vida. ¡América! ¡América! Que Dios refine su oro, hasta que todo el éxito sea la nobleza, y cada ganancia sea divina.)
Para aquellos que dieron sus vidas protegiendo nuestras libertades, los recordamos, les damos las gracias, y los honramos.
Manny García-Tuñón es columnista de El Nuevo Herald y Presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de mayo de 2015, 9:38 p. m. with the headline "Recordando los héroes en el Día de los Caídos."