Finanzas

Economista cubanoamericana, autoridad mundial en crisis, no prevé recesión en el 2019

La economista y académica cubanoamericana Carmen Reinhart recibe el Premio Rey Juan Carlos de Economía de manos del rey emérito, el 11 de diciembre, en la sede del Banco de España, en Madrid.
La economista y académica cubanoamericana Carmen Reinhart recibe el Premio Rey Juan Carlos de Economía de manos del rey emérito, el 11 de diciembre, en la sede del Banco de España, en Madrid. Cortesía

En el ranking de economistas del mundo, Carmen Reinhart ocupa el segundo lugar por la importancia de sus estudios sobre las crisis financieras, cuya comprensión ha hecho más asequible para quienes no son expertos en la materia.

El prestigio de la economista cubanoamericana no solo está determinado por la frecuencia con que sus colegas la citan en otros estudios sobre economía, sino porque su libro seminal, Esta vez es distinto: ocho siglos de necedad financiera –también un best seller en ventas– es una reflexión sobre la naturaleza humana y su tendencia a repetir errores.

Esta vez es distinto es un título irónico, porque lo que ata esos 800 años de crisis es que siempre ha sido igual. Esa extrema confianza de creernos que ‘eso le pasa a otra gente’ es lo que abre la puerta a las crisis”, señaló Reinhart a el Nuevo Herald sobre su libro This Time Is Different: Eight Centuries of Financial Folly , escrito en colaboración con Kenneth S. Rogoff y publicado en el 2009.

El 11 de diciembre, Reinhart, profesora de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, sumó un reconomiento más en su carrera al recibir el Premio Rey Juan Carlos de Economía de manos del rey emérito, en la sede del Banco de España.

En su discurso de aceptación del premio, otorgado por la Fundación José Celma Prieto y dotado con 72, 000 euros, Reinhart recordó su llegada a Miami, cuando tenía 10 años, junto a sus padres, “con tres maletas”.

“Nuestra vida en Estados Unidos comenzó con muchas de las esperanzas y dificultades que eran comunes a otros emigrados cubanos en esa era. Si bien dudo mucho que lo pensé así en ese momento, una lección duradera que surgió de ese desplazamiento fue que la educación es una de las pocas cosas que realmente puede considerar suya y llevar consigo”, dijo Reinhart, que entonces se llamaba María del Carmen Castellanos.

“Una advertencia: escribí este discurso en inglés, lo traduje al español, y ahora voy a darlo en cubano”, apuntó Reinhart en su comparencia, refiriéndose a la complejidad de su identidad.

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La economista cubanoamericana Carmen Reinhart, profesora de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard y autoridad mundial en el estudio de las crisis financieras, recibió el Premio Rey Juan Carlos de Economía en diciembre. Carmen Reinhart Cortesía

Como la mayoría de los exiliados, recuerda el día que salió de Cuba, el 6 de enero de 1966, Día de Reyes.

Su familia se fue primero a California y después vino a Miami, donde se graduó de la secundaria de Miami Springs y de la Universidad Internacional de la Florida. Se mudó a Nueva York para hacer el doctorado en la Universidad de Columbia, donde también conoció a su esposo, Vincent, con quien reside en Boston.

Reinhart, de 63 años, que fue directora adjunta del Fondo Monetario Internacional y actualmente integra el panel de consejeros del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, se ha mantenido en los primeros lugares entre los economistas más importantes del mundo en la última década según Research Papers in Economics (RePec).

El 2018 fue extraordinariamente fructífero en reconocimientos. En septiembre recibió el premio Adam Smith, de la Asociación Nacional de Economistas, y en octubre el Bernhard Harms Prize, que otorga el Kiel Institute for the World Economy, en Alemania.

El fantasma de la recesión

Por su experiencia, es fundamental abordar con Reinhart una de las preocupaciones de los estadounidenses en este momento, el fantasma de una posible recesión.

“Hay elementos de desaceleración, pero no hay una recesión”, comenta indicando que no avizora que esta vaya a producirse en el 2019.

Le preocupa, sin embargo, la presencia de una burbuja en el mercado de bonos de compañías de alto riesgo, collateralized loan obligation (CLO).

La deuda de compañías medianas o pequeñas, que son relativamente nuevas, como las que se dedican a la venta de petróleo, está aumentando, señala.

“Estados Unidos se ha convertido en exportador de petróleo. Las compañías que se dedican a la venta de petróleo son relativamente nuevas, y esta es una industria muy riesgosa. Si el precio del petróleo cae, esas compañías tendrán problemas serios”, añade.

A su vez, los fondos de inversión, en busca de mayor retorno para sortear las bajas tasas de interés, están comprando paquetes de bonos de alto riesgo, lo que motiva un crecimiento en el mercado de bonos CLO, el cual no es tan grande como el de las hipotecas inmobiliarias de alto riesgo que provocó la crisis del 2008, acota.

A nivel mundial, la economista señala la desaceleración del crecimiento de la economía china, que si disminuye al 5 por ciento, tendrá un gran impacto mundial, especialmente, en los países emergentes y en Latinoamérica.

“Chile, por ejemplo, es un país que depende mucho del comercio con China, que es un gran importador de cobre”.


Otros factores que preocupan a los economistas sobre la región son internos, como el rumbo que pueda tomar el gobierno de Manuel López Obrador en México o la persistencia de la recesión en Argentina, que a la hora de pagar su deuda externa se ve afectada por un dólar fuerte.

El aumento de las tasas de interés en Estados Unidos también impactará a países emergentes cuya deuda está atada a las tasas de intereses internacionales, apunta.

En cuanto a la decisión de la Reserva Federal de subir las tasas de interés considera que era “necesaria”, porque estaban excepcionalmente bajas y la economía de Estados Unidos se encuentra muy cerca de su potencial, con el índice de desempleo más bajo desde los años 1960.

“La Reserva Federal ha hecho el aumento de manera bastante gradual si se compara con cómo se hacía en el pasado, que era más rápido y abrupto”, comenta.

El aumento de las tasas afecta al mercado inmobilario que ya se encuentra bastante estancado, pero no tendrá mucho impacto en los hogares estadounideses porque la mayoría de las hipotecas se otorgan a un plazo de 30 años y a un interés fijo, señala.

Por otra parte, el aumento de las tasas sin duda afectará a quienes tienen altas deudas en tarjetas de crédito, aunque la economista señala que el pico de la deuda de los estadounidenses fue antes de la crisis de las hipotecas subprime en el 2008, y desde entonces ha disminuido un poco.

“A nivel de hogares mi tendencia es a recomendar que se limite el endeudamiento”, aconseja.

En cuanto a la economía de su país natal, Reinhart reconoce que no sabe mucho. “Es una lástima decirlo, la economía cubana lleva tantas décadas aislada del mundo, no es de mercado, y además tampoco hay acceso a datos como en otros países”, concluye.

Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University.
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