Finanzas

La propiedad multifamiliar, una opción para la arrancada

Ante la escalada de precios en el mercado inmobiliario actual, he podido apreciar cómo han sido retomadas algunas estrategias de compra que ya se consideraban obsoletas en el comportamiento del mercado moderno.

A mediados del pasado siglo XX era normal que dos jefes de familia se unieran y compraran una propiedad multifamiliar para convivir en ella con sus seres queridos. Normalmente la propiedad seleccionada debía ser un duplex (dos unidades), triplex (tres unidades) o fourplex (cuatro unidades), con el objetivo de garantizar la individualidad y privacidad de cada núcleo familiar.

De esta forma simple y llana, uniendo salarios, pertenencias y ahorros, lograban calificar para obtener un préstamo hipotecario, pues aunque las propiedades inmobiliarias eran vendidas a precios que hoy pudiésemos considerar irrisorios, debemos recordar que los salarios de entonces frisaban la barrera de $1.00 la hora y que los empleos para las mujeres eran difíciles de encontrar y mal remunerados..

Era pues más fácil unir fuerzas y pagar un poco más por una propiedad a compartir, que buscar una propiedad independiente, que aunque algo más económica, resultaba más difícil de comprar por una sola familia.

Con el pasar del tiempo los hijos crecían, los salarios familiares aumentaban y ocurría que una familia compraba los intereses de la otra en la propiedad y así obtenía vivienda y propiedad de inversión al mismo tiempo; mientras la parte vendedora se marchaba con una plusvalía que le permitía comprar, sin preocupaciones de ser rechazada, otra propiedad independiente donde continuar sus vidas.

Si bien esta ingeniosa práctica fue realizada, en su gran mayoría, por emigrantes mexicanos residentes en California y Texas, hoy es una práctica ampliamente difundida entre quienes buscan un techo para los suyos y no califican para la hipoteca de una casa individual.

El precio de una propiedad multifamiliar en muy pocas ocasiones se multiplica, usando como base el costo de una casa unifamiliar, por el número de unidades con que cuente la misma. Básicamente hay que considerar que el lote de terreno donde está erigida la propiedad, es un lote compartido proporcionalmente con las otras unidades que contiene el inmueble en sí. O sea, que si en un lote de 75 x 100 pies cuadrados se erigen cuatro unidades, el valor proporcional asignado, por el espacio ocupado por unidad en el terreno, va a ser menor por unidad que si se construyesen una o dos unidades en ella.

Aparte de lo anteriormente señalado, los inconvenientes que acarrea el vivir en una propiedad compartida hacen que una propiedad multifamiliar no se cotice en el mercado por el mismo precio que una vivienda unifamiliar.

Consolidar el sueño familiar de tener un lugar propio donde vivir, así como iniciar un despegue económico en bienes raíces, tienen un precio. Considere esta modalidad de adquisición de vivienda. Tal vez funcione para usted.

J.A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración.” tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2015, 4:21 p. m. with the headline "La propiedad multifamiliar, una opción para la arrancada."

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