El desempleo está bajo, pero las horas de trabajo para mantenerse a flote no alcanzan
Si cree que trabaja muchas horas y que no le alcanza para pagar sus gastos básicos, coincide con cuatro de cada cinco latinos en Estados Unidos que hacen trabajos temporales, en lo que se conoce como gig economy.
Aunque el desempleo se encuentra en los niveles más bajos históricamente, en un 4.3 por ciento entre los latinos, la realidad es que muchas personas tienen varios empleos para poder pagar sus cuentas.
Estos trabajos suelen ser en el sector laboral que se dedica a los servicios de entrega o a transportar personas, basándose en aplicaciones móviles como Uber, Postmates y TaskRabbit.
Estos fueron algunos de los resultados de una encuestra pública en la que participaron 976 latinos en las edades de 18 a 70, que dio a conocer esta semana UnidosUS (antiguo Consejo Nacional de la Raza), una organización que aboga por los derechos de los hispanos en Estados Unidos.
“La conclusión principal del estudio es que el desempleo está bajo, pero la calidad de los trabajos no es suficiente para cubrir los gastos, porque el 76 por ciento de los latinos batalla para pagar sus cuentas mensuales”, dijo Kristel Muciño, vicepresidenta de comunicaciones y mercado de UnidosUS.
Otras cifras derivadas del estudio, realizado por Lake Research Partners a finales del año pasado, indicaron que un 23 por ciento de las personas que hacen estos trabajos lo necesitan para suplementar los ingresos de su empleo a tiempo completo. Otro 23 por ciento lo hace para cubrir gastos inesperados y un 22 por ciento para que el dinero les alcance hasta el próximo cheque.
Asimismo, la encuesta arrojó que muchas personas eligen estos trabajos por la flexibilidad en los horarios y otro tipo de comodidades que les permiten, por ejemplo, ahorrarse gastos como el cuidado infantil.
Aun así, las jornadas laborales de los que están inmersos en la gig economy suelen ser de hasta 80 horas a la semana, indicó Muciño.
Sin beneficios ni garantías laborales
Al mismo tiempo, los empleos temporales no suelen ofrecer beneficios de salud, planes de retiro y otras ventajas, que sí están contempladas en la mayoría de los trabajos fijos.
Victoria Meléndez, analista para el deparmento de politicas públicas de UnidosUS, indicó que las personas que trabajan por su cuenta son más vulnerables a préstamos con intereses muy altos y a veces fraudulentos.
“Los latinos tienen una alta participación en el mercado laboral en comparación con otros grupos demográficos, pero los salarios son bajos. A veces juntando todos los salarios que reciben de los varios empleos que tienen no logran cubrir los gastos”, dijo la analista.
Meléndez enumeró entre las razones que tienen estas personas para trabajar tantas horas el aumento del costo de la vida, y de la vivienda en particular, una situación que ha alcanzado niveles críticos en los centros urbanos.
Un 23 por ciento de los encuestados dijo que no podía afrontar un gasto adiconal de $400 sin recurrir a las tarjetas de crédito, a un préstamo o a hacer otro tipo de trabajo suplementario.
La analista dijo que los latinos y los afroamericanos fueron los más afectados por la crisis económica del 2008, en la que muchas personas perdieron sus casas o tuvieron que competir en un mercado de alquileres muy saturados, en el que los precios continúan subiendo.
“La cuestión es que los gastos básicos siguen aumentando y los salarios no suben al mismo ritmo”, afirmó Meléndez.
El salario mínimo
Aunque el estudio publicado por UnidosUS es nacional, tiene una gran relevancia en el sur de la Florida, donde el salario mínimo, que recibió un aumento de $10 centavos en enero, para ubicarse en $8.46 por hora, no alcanza para cubrir los gasto básicos y altos alquileres de la vivienda.
De acuerdo con un estudio del portal de bienes raíces Zillow publicado en diciembre, el alquiler promedio en el área de Miami-Fort Lauderdale es de $1,876 para apartamentos de cualquier tamaño, un aumento del 1.2 por ciento desde diciembre de 2018.
Miami-Fort Lauderdale está en el séptimo lugar entre las 35 zonas metropolitanas más grandes de Estados Unidos, en cuanto al precio de los alquileres.
Meléndez afirmó que aunque la comunidad latina ha demostrado su capacidad de recuperación, aún enfrenta bajos salarios, entre otras razones por la discriminación y el escaso capital familiar, ya que muchos son inmigrantes. Como resultado, la brecha salarial y los estrechos recursos financieros sitúa a los latinos en desventaja con los estadounidenses no hispanos.
La importancia de esta encuesta, explicó, es aportar información para influir en las políticas públicas, ampliar el acceso a ayuda con la vivienda para los hispanos y el acceso a préstamos financieros.