Juez autoriza solicitud de mediación de McClatchy, mantiene viva la esperanza de una resolución rápida
Un juez federal de bancarrota falló el martes que McClatchy Co. puede entrar en las próximas dos semanas en una mediación con sus acreedores, lo que mantiene viva la esperanza de una reestructuración expedita de la segunda mayor organización noticiosa local del país, al tiempo que da a una agencia clave del gobierno tiempo para estudiar una transacción con su mayor acreedor.
McClatchy, que ha dicho que espera salir de la bancarrota en un plazo de 60 días, había pedido que la mediación comenzara de inmediato. La Pension Benefit Guaranty Corporation (PBGC), entidad federal que garantiza las pensiones privadas y que se haría cargo del plan de pensiones de McClatchy si el juez aprueba el plan de restructuración de la empresa, pidió un mes para permitir la creación de un comité de acreedores que estudie la transacción.
El juez federal Michael E. Wiles fijó el 4 de marzo para que mediación comience.
El juez dijo el martes a las partes en una audiencia celebrada por teléfono que acelerar la mediación pudiera afectar los derechos de otros grupos a ser escuchados, como la PBGC. La agencia todavía no ha respaldado la propuesta de McClatchy de entregar su plan de pensiones al gobierno federal.
Pero el juez dijo que la demora mayor solicitada por la PBGC podría interferir con la capacidad de McClatchy de salir rápidamente de la bancarrota.
“Tengo la impresión de que hay un poco de las cosas en este asunto [premura y demora]”, dijo el juez.
El magistrado ordenó a la PBGC, a McClatchy y a sus principales acreedores, liderados por el fondo de cobertura Chatham Asset Management, aceptar un mediador para este viernes. McClatchy y sus acreedores habían sugerido anteriormente a James M. Peck, quien se retiró de juez de bancarrota en Nueva York en 2014.
La PBGC y McClatchy también recibieron órdenes de ponerse de acuerdo para este viernes sobre qué información deben entregar a la agencia sobre la reestructuración de la deuda en 2018. Si no de ponen de acuerdo, afirmó el juez, él decidirá el asunto.
La compleja transacción permitió a McClatchy demorar la fecha de vencimiento de deuda con Chatham, pero también colocó a Chatham por delante de otros acreedores, incluida la PBGC, para pagar en caso de una mora.
Van C. Durrer II, abogado que representa a McClatchy, dijo al juez Wiles el martes que una resolución rápida de la bancarrota es imperativa.
“No entiendo qué está en disputa”, alegó, agregando que “hay factores económicos directamente vinculados con el tiempo, como se esperaría, y … [una demora] resultaría en algo negativo para todos”.
El subasesor jurídico de la PBGC, Kartar S. Khalsa, alegó una decisión de llegar rápidamente a una mediación debe tomarse solamente cuando haya más acuerdo.
“Sencillamente estamos tratando de hacer que este caso avance como es debido, en vez de uno que no sea apropiado, en que hay muchos asuntos por resolver”, dijo Khalsa.
Según un acuerdo casi completado presentado la semana pasada al juez Wiles, del Tribunal Federal de Bancarrota del Distrito Sur de Nueva York, Chatham asumiría el control de McClatchy. El acuerdo cancelaría casi 7 millones de acciones de la compañía y convertiría a McClatchy en una compañía de medios de propiedad privada.
Aproximadamente 55% de la deuda de la compañía se cancelaría y la familia McClatchy entregaría el control de la empresa, fundada hace 163 años.
Abogados de los acreedores y McClatchy dijeron al juez que esperaban tener listo para el martes un Acuerdo de Apoyo de Reestructuración, conocido como RSA. Este desarrollo que generalmente incluye planes para una nueva gerencia, indica que se han superado la mayor parte de los obstáculos para salir del Capítulo 11 de la ley de bancarrota.
En la audiencia del martes no se mencionó el RSA.
También el martes, un bufete de abogados que representa a 5,000 distribuidores de periódicos pidió unirse al procedimiento jurídico. Wiles aceptó una moción para permitir que un abogado de Anthony P. Ridder, ex presidente del directorio y presidente ejecutivo de la antigua cadena de diarios Knight Ridder, participe también en el caso.
McClatchy adquirió Knight Ridder en 2006 por $4,500 millones, asumiendo también $2,000 millones de deuda y sus obligaciones de pensión. Ridder es parte de un grupo de ex altos ejecutivos de Knight Ridder cuyas pensiones fueron congeladas en enero de 2020.
La PBGC protege en este momento los beneficios de pensión de unos 37 millones de estadounidenses y se financia con primas de seguro pagadas por negocios y por los activos que recibe y recupera de planes de pensión fracasados.