No pagan a empleados que se ausentan por COVID-19. Lo peor: ponen en riesgo al público
Un empleado de una compañía de limpieza con sede en Pompano Beach, encargada de la higiene de varios edificios en Florida, fue diagnosticado con el COVID-19 en los primeros días de mayo. Cuando terminó de cumplir el período de cuarentena indicado por los médicos y se encontraba recuperado, intentó regresar a su empleo. Entonces fue despedido.
Ahora está demandando al empleador, porque además de desempeñar bien su trabajo limpiando específicamente un laboratorio de diagnóstico, cumplió con lo estipulado y mantuvo al tanto del desarrollo de su enfermedad a su supervisor.
El caso de este empleado presentado en una demanda legal es uno de los documentos que obtuvo el Center for Public Integrity, que efectuó una investigación que arrojó que más de 700 empresas, muchas de ellas que trabajan con el público y ofrecen comida rápida, han violado la ley que exige que se paguen los días de trabajo que los empleados toman para hacerse un examen de COVID-19.
También los días que toman en espera de obtener los resultados y el tiempo de recuperación para regresar al trabajo de manera segura.
Este derecho está cubierto por la Ley Familias Primero de Respuesta al Coronavirus (Families First Coronavirus Response Act), aprobada en marzo, que provee 10 días de pago del salario completo a los trabajadores de empresas con menos de 500 empleados que tengan que ponerse en cuarentena por el COVID-19.
La ley también contempla el pago de dos tercios del salario durante 10 semanas de un empleado que se vea obligado a dejar de trabajar para cuidar a un familiar enfermo o a un hijo menor de 18 años que no pueda asistir a la escuela o a una guardería por situaciones derivadas de la pandemia.
La investigación menciona hoteles como Comfort Suites, Courtyard by Marriott, Red Roof Inn, Holiday Inn y Budget Suites of America entre las empresas que han violado la ley. También de comida rápida como Popeyes, Burger King y seis franquicias de McDonald’s.
El Servicio de Correo de Estados Unidos tiene la mayoría de las violaciones, 57, y debe casi $100,000 a los empleados, según documentos del Departamento de Trabajo.
En peligro la vida del público
Los empleadores que no respetan esta ley no solo ponen en peligro el medio de vida de los trabajadores, muchos de ellos esenciales y de escasos recursos, sino que ponen en riesgo la salud del público, ya que los empleados se ven obligados a ir a trabajar enfermos por temor a perder el empleo.
“Las infecciones se están multiplicando porque muchos trabajadores esenciales no están tomando sus días libres”, dijo Alexia Fernández Campbell, autora de la investigación del Center for Public Integrity. “Si estás esperando un resultado y te dicen que llega en cinco días, resulta ser negativo, y puedes regresar al trabajo, esos días se deben pagar [por el empleador]”.
Fernández Campbell señaló que tampoco cumplen con la ley muchas compañías de construcción y de renovación, y las que proveen servicios, sectores que predominan en Florida, donde 491,884 personas se han infectado con el virus.
“Hablé con muchos trabajadores en Florida que están trabajando enfermos porque no les permiten ir al médico”, dijo.
En el transcurso de la investigación a Fernández Campbell le llamó la atención el desconocimiento de la ley que tienen los empleados y el poco esfuerzo que han hecho para darla a conocer los empleadores y el Departamento del Trabajo.
La mitad de los norteamericanos habían oído muy poco o nada sobre esta licencia pagada que contempla el Families First Coronavirus Responde Act, reportó el New York Times, apoyándose en una encuesta de Morning Consult. Al mismo tiempo solo un 28 por ciento de los líderes empresariales estaban aprovechando el crédito fiscal para reembolsarles lo que pagan a sus empleados en licencia por COVID-19, una ventaja que también incluye esta misma ley.
En la propuesta de los republicanos para el nuevo paquete de ayuda por la pandemia, HEALS Act, se considera liberar de responsabilidad a las compañías en temas relacionados con daños por el COVID-19, lo que resultaría en que estos trabajadores no obtengan la paga que les deben de manera retroactiva.
“Eso me preocupa porque los empleadores no tendrían responsabilidad en compensar a los trabajadores, y muchos no van a poder sacar el dinero que les deben por días de enfermedad relacionados con el COVID-19”, dijo Fernández Campbell.
Entre los casos de trabajadores se cuentan una empleada de una gasolinera en Delray Beach, madre de un niño de 10 años, que se sintió mal y como no tenía seguro médico siguió trabajando siete turnos más durante 10 días. Finalmente, se hizo la prueba del COVID-19 y los resultados fueron positivos. Por instrucciones médicas se puso en cuarentena, pero dio positiva dos veces más al test de COVID-19 en el transcurso de seis semanas. Ella le comunicó esto a su mánager y no regresó a trabajar hasta que los exámenes dieron negativos. Entonces resultó despedida.
El programa de ausencia por enfermedad con derecho a pago de la Ley Familias Primero de Respuesta al Coronavirus está muy lejos de ser perfecto y excluye a muchos trabajadores, como los de la salud, los que asisten en emergencias y los de negocios con menos de 50 empleados.
Además de la necesidad de difundir los derechos que ofrece esta ley a los trabajadores, también se busca ampliar los beneficios, según han manifestado muchos legisladores.