Tres compañías de seguros cancelan pólizas, incluyendo una en el sur de la Florida
Si tu compañía de seguros de propiedad es Universal Insurance Company of North America, revisa tu buzón: Puede que tengas una carta de cancelación esperándote.
Universal es una de las tres compañías de seguros con sede en la Florida que están cancelando o no renovando más de 53,000 pólizas de propiedad a partir de junio, justo antes de que comience la temporada de huracanes de 2021. Las otras dos aseguradoras que se desprenden de clientes antes de que llegue el tiempo tormentoso son Southern Fidelity Insurance Company y Gulfstream Property and Casualty Insurance Company, ninguna de las cuales asegura viviendas en el sur de la Florida.
En su presentación a la Florida Office of Insurance Regulation, con fecha 6 de mayo, Universal afirma que está cancelando 13,294 pólizas de su total de 57,000 pólizas de la Florida debido a las pérdidas anuales de $4.1 millones en 2019 y $22.5 millones en 2020. La compañía también asegura viviendas en otros 12 estados.
La ley de Florida, Capítulo 224 Parte III, permite a las aseguradoras cancelar las pólizas cuando la compañía esté en una situación financiera peligrosa debido a un aumento de las reclamaciones después de los daños causados por los huracanes o los honorarios de los abogados para defenderse de las reclamaciones fraudulentas de los ajustadores.
La compañía tiene previsto fusionarse con la compañía de seguros Universal North America, con sede en Texas, que declaró un superávit de $61,525,164 a diciembre de 2020.
Ni Southern Fidelity ni Gulfstream suscriben pólizas en el sur de la Florida.
Dulce Suárez Resnick, ex presidenta de la Latin American Association of Insurance Agencies, comentó que este tipo de cancelaciones generalizadas son comunes después de años subscuentes de alta actividad de huracanes.
“No es el fin del mundo ni que sean malas compañías”, señaló Suárez-Resnick. “Es que estas empresas se debilitaron por las tormentas anteriores y la factura del reaseguro [protección financiera utilizada para limitar la exposición financiera de una empresa] se hizo más pesada. Ahí es donde estamos hoy”.
Aunque el estado salió indemne en 2020, la temporada de huracanes más activa de la que se tiene constancia, las aseguradoras todavía se están recuperando del devastador impacto del huracán Matthew en 2018 y del huracán Irma en 2017.
Pese a estas cancelaciones más recientes, otras aseguradoras han regresado al sur de la Florida tras el éxodo masivo posterior a Andrew. Allstate Insurance, por ejemplo, está utilizando una subsidiaria (conocida en la industria como “pup companies”) para emitir pólizas de condominio en el sur de la Florida de nuevo. Otras compañías, como Geico y AAA, están suscribiendo seguros de condominio si los clientes compran un paquete que incluye su seguro de automóvil.
Las tres aseguradoras de la Florida citan la misma razón para las cancelaciones. Southern Fidelity, que asegura viviendas al norte de Orlando, no renovará 19,600 pólizas de propietarios en los próximos 14 meses para evitar una “situación financiera peligrosa”, según su presentación. Gulfstream, que opera en todo el estado excepto en los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe, está cancelando 20,311 de sus 56,000 pólizas en la Florida, citando la amenaza de una condición financiera deteriorada que alcanzaría “un nivel insostenible a mediados de 2021”.
El culpable de las pérdidas de las compañías es el fraude, afirmó Suárez Resnick. Las falsas reclamaciones, como la de una gotera en el tejado descubierta antes de que se cumpla el plazo de un año para reclamar los daños causados por el huracán; los cargos inflados de los peritos públicos y los honorarios de los abogados cuestan a las compañías mucho más de lo que permiten sus presupuestos.
Las tarifas de los seguros de propiedad han aumentado continuamente en los últimos años. En 2019, la Legislatura del estado aprobó reformas diseñadas para desalentar los aumentos de las tarifas al limitar una práctica llamada “asignación de beneficios”, en la que un propietario podría ceder sus derechos a las reclamaciones de reparación a los contratistas de reparación, que tenían un interés inherente en aumentar la cuenta.
A principios de este mes, los legisladores de la Florida aprobaron un proyecto de ley que limita los honorarios de los abogados y el periodo en el que se puede presentar una demanda por daños a la propiedad, y que permite a Citizens Property Insurance Corp., respaldada por el estado, aumentar sus tarifas anualmente hasta un 15 por ciento, mientras que otras aseguradoras privadas del estado han aumentado sus tarifas en un 20 por ciento. Pero algunos defensores de los consumidores afirman que la crisis del sector de los seguros ha sido fabricada por la industria.
Los propietarios de pólizas de seguro de hogar canceladas deberían buscar rápidamente otras compañías, afirman los defensores.
Es posible que algunos tengan que recurrir a Citizens. Se prevé que la exposición de esa compañía aumente a medida que más aseguradoras se retiren del estado. En febrero de 2021, Citizens tenía 630,000 pólizas de propietarios de viviendas, frente a las 542,000 en diciembre de 2020. A finales de 2021, se espera que la cifra llegue a 700,000.
Eso sigue siendo menos de la mitad de los 1.5 millones de pólizas que tenía la compañía en 2012, cuando el entonces gobernador Rick Scott impulsó la “despoblación” de Citizens sembrando siete empresas con financiación parcial para hacerse cargo de casi 300,000 pólizas de seguros privados de viviendas y comerciales.
De esas siete compañías, solo tres siguen abiertas, y solo una –Olympus Insurance– sigue activa en el sur de la Florida, pero solo asegurando viviendas construidas en o después de 2010.
“El tema del reaseguro continuará durante otros dos años, a menos que nos afecte otro ciclo de huracanes”, dijo Suárez-Resnick. “Lo que más importa ahora es averiguar cómo reducir el fraude, porque nunca podremos deshacernos de él por completo. Pero el mercado inmobiliario está en auge, y si no tuviéramos un mecanismo de respaldo como el de Citizens, no podría haber ventas de viviendas. Acabaría con el sector inmobiliario”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2021, 11:30 a. m..