Finanzas

TONY RUANO: Cualquiera no es un experto, contrate al especialista adecuado

A veces considero que las personas tienen los oídos tapados o no les interesa escuchar lo que constantemente se les aconseja en referencia a cómo deben dirigir sus esfuerzos al momento de comprar negocios ya establecidos.

Me cuenta un amigo que uno de sus conocidos, recién llegado al país desde Suramérica, decidió adquirir un restaurante con el objetivo de invertir el capital que había traído consigo. Una de las gestiones realizadas al efecto fue consultar a un abogado para que le pusiese al día en cuanto a sus derechos, y le indicara la forma en que debía proceder para hacerse del negocio.

El abogado, especializado en leyes migratorias, consideró posible que mientras representaba a su cliente ante el Departamento de Inmigración, a la vez podía conducirlo en lo referente a la adquisición de una propiedad comercial o negocio.

Goloso el gato “se embadurnó las patitas de grasa”, cuando se adentró a experimentar en un campo que no conocía ni dominaba, pues un abogado de inmigración puede ser muy bueno en lo suyo, pero cuando se trata de negocios, otras son las reglas que dominan el juego. Resultado: ahora el joven recién llegado de Suramérica tiene casi perdido el dinero que depósitó para garantizar el cierre de negociaciones, en la compra del restaurante.

La ineptitud del abogado que le representó durante la transacción es manifiesta, pues no buscó el apoyo inmediato de un contador que se hiciese cargo de verificar la salud financiera del negocio, de acuerdo con su “modus operandi”; mientras se lanzaba a la investigación para detectar pagos de impuestos atrasados o pendientes, tanto con la Florida como con el IRS.

Tampoco hubo análisis de ingresos y egresos basados en costos operacionales, empleomanía y costo de materia prima, contra los ingresos registrados. O sea, no se sabía ni cuanto costaba producir un peso en aquel negocio. Lo peor del caso es que quien compraba el negocio y ponía en juego su plata, no sabía absolutamente nada de lo que pasaba a su alrededor y consideraba que alguien trabajaba para él.

Puede ser que sí, que el trabajo de inmigración haya sido una belleza totalmente acabada y que el joven inversionista obtenga lo deseado en lo que se refiere a radicarse en este país pero... ¿y del negocio, qué?

Algo que todo quien decida radicarse en este país debe saber es que aquí existen especializaciones. En nuestros países es el mismo odontólogo quien saca las muelas, repara las caries, toma las impresiones para las futuras prótesis dentales y hasta sirve de higienista. Aquí es diferente. Para cada una de esas facetas de la odontología existe un especialista o al menos un técnico especializado que se ocupa de ella. Lo mismo pasa en la rama de la medicina, la ingeniería, la industria inmobiliaria, las finanzas, la jurisprudencia, etc.

Para evitar malas experiencias es necesario determinar la especialización del profesional que se contrata para que le represente; de esta forma se atenúan los riesgos a experimentar un fracaso. No se conforme con lo que le digan, busque referencias, y si provienen de amigos o conocidos suyos, mejor.

José A. “Tony” Ruano

es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra,

venta y administración.”

tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2015, 3:41 p. m. with the headline "TONY RUANO: Cualquiera no es un experto, contrate al especialista adecuado."

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