Finanzas

¿Quiere sacar provecho al mercado de la vivienda? Hay opciones si vende

Para los propietarios de viviendas que están pensando en sacar provecho del vertiginoso mercado inmobiliario, la situación se ha convertido en algo parecido a un gato que se persigue la cola.

La demanda es tal que muchas propiedades se están vendiendo por encima de su precio de venta, a menudo en días, en gran parte porque hay muy pocas viviendas a la venta. Y ese es el dilema para los vendedores. Si hay poco que comprar, puede que no tengan dónde ir una vez que alguien compre su residencia.

Según las cifras más recientes de la National Association of Realtors (NAR), solo hay 1.8 millones de viviendas en venta en todo el país. Es la cifra más baja desde enero de 1999. A este ritmo, algunos submercados de la zona de Washington DC, donde vivo tienen menos de dos semanas de casas a la venta.

Y lo que está en venta no lo estará mucho tiempo. En diciembre, las propiedades permanecieron en el mercado solo 18 días antes que las compraran, según informa la NAR. Casi 4 de cada 5 viviendas vendidas ese mes estuvieron a la venta menos de 30 días.

Además, la gente sigue intentando comprar. La empresa inmobiliaria Redfin dice que 3 de cada 5 de sus agentes que hicieron ofertas en nombre de sus clientes en diciembre se enfrentaron a la competencia de otros compradores. Eso es menos que el pico del 75% del pasado abril, pero sigue siendo mucho.

En algunos casos, los eventuales ganadores superan ampliamente el precio de lista para llevarse el premio, por lo que ahora podría ser el momento de poner su casa a la venta, antes que el aumento de los intereses aumenten. Eso es si puede encontrar otra casa a la que mudarse.

Afortunadamente, hay formas de enfrentar este dilema, aunque ninguna es ideal.

Una es guardar sus cosas y mudarse a un alquiler a corto plazo, ya sea un apartamento u otra casa. Así tendrá entre tres y seis meses para encontrar otro lugar. O, si quiere esperar a que el mercado se estabilice y los precios sean algo más razonables, puede alquilar por un año o más.

Por supuesto, esto implica mudarse dos veces. Mudarse aunque sea una vez suele ser un auténtico dolor de cabeza. Pero, ¿dos veces en poco tiempo? Peor aún.

Otra posibilidad es mudarse con un amigo o un familiar un tiempo. Hace años, cuando mi novia y yo construimos la casa donde vivimos, vendimos la antigua y ella se mudó a nuestra casa de playa, mientras que yo me mudé con uno de mis hijos adultos para poder estar cerca del trabajo.

Obviamente, no todo el mundo puede aprovechar este tipo de situación, y no es lo ideal. Pero puede funcionar para algunos.

Una forma mejor de resolver el problema de vender ahora y comprar después es exigir al comprador que retrase el cierre. En este momento muchos compradores están dispuestos a hacerlo, algunos durante varios meses. Tal es el deseo de comprar ahora, antes que los intereses hipotecarios se disparen.

Cuando vendimos nuestra casa, pudimos retrasar el cierre casi tres meses antes que el comprador, que se mudaba con su familia desde Dallas, nos presionara para que nos reuniéramos para cerrar el trato. Lo hicimos.

Pero cuidado: La mayoría de los prestamistas solo permiten a sus prestatarios aplazar el cierre 60 días, como máximo. De lo contrario, los prestatarios tendrán que volver al proceso de financiación, la razón es que algo podría cambiar y descalificarlos o hacer que el prestamista aumente los intereses.

Esa posibilidad es una buena razón para no posponer el cierre. Nunca se sabe lo que va a pasar. Tal vez el comprador cambie de trabajo o compre un artículo de gran valor, como un coche, lo que influirá en la decisión del prestamista. Pero si su comprador no ha conseguido aún la financiación, puede quedarse en su casa más de dos meses mientras busca otra.

No es una buena idea para ningún aspirante a comprador lanzarse al mercado sin haber conseguido primero la financiación. Tampoco es buena idea que los vendedores consideren una oferta de alguien que no ha sido preaprobado. Pero si esa es su situación, la situación, podría ser una ventaja.

Otra posibilidad es arrendar la casa a su comprador durante un tiempo, tal vez un mes o dos, o simplemente hasta que encuentre otra casa. Incluso podría prolongar la fecha de cierre 60 días y luego alquilar el lugar dos meses más, lo que le daría 120 días para comprar su próxima casa.

En la situación del momento, me dicen los agentes inmobiliarios, algunos compradores están más que dispuestos a alquilar sus nuevas casas a los anteriores propietarios. Algunos me dicen que ni siquiera cobran el alquiler. Pero si el comprador quiere que pague por el privilegio, un precio justo podría ser cubrir el pago de la hipoteca por el tiempo que se quede.

Lew Sichelman lleva más de 50 años cubriendo el sector inmobiliario. Es colaborador habitual de numerosas revistas de vivienda y publicaciones del sector inmobiliario y financiero. Los lectores pueden ponerse en contacto con él en lsichelman@aol.com.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA