Finanzas

Magnate inmobiliario de Florida vinculado con investigaciones de la mafia escondió millones en un banco suizo

James O’Brien, OCCRP

Antonio Velardo no estaba contento.

El presunto lavador de dinero italiano, quien llegó a invertir en veintenas de propiedades en el sur de la Florida, se enteró que Suiza había decidido diluir sus famosas leyes sobre el secreto bancario para que las autoridades extranjeras pudieran rastrear cualquier cuenta bancaria relacionada con la evasión de impuestos.

“Mira, necesito toda la información sobre Suiza”, exigió Velardo a un socio en marzo de 2009 en una misiva profana. “Realmente no me gusta esto. ... Estos c---ones [los suizos] se vendieron. Suiza se convertirá en un país jodido. P----jos”.

Velardo, quien supuestamente había recurrido a Suiza para esconder varios millones de dólares, tenía motivos para estar preocupado. En el marco de la llamada en código Operación Metrópolis, iniciada el año anterior, los italianos lo investigaban porque creían que estaba lavando dinero para la ‘Ndrangheta, uno de los grupos delictivos más grandes del mundo.

Velardo acabó siendo absuelto en esa investigación y también superó los cargos en otra investigación relacionada con la ‘Ndrangheta. Esto se debió en parte, según los fiscales y el juez, a que las cuentas suizas de Velardo permanecieron en secreto. Hasta ahora.

A partir de los datos filtrados de cuentas bancarias del gigante bancario suizo Credit Suisse como parte del proyecto Suisse Secrets, un reportaje que se deriva de una enorme filtración de documentos bancarios internos del banco suizo e información de fuentes jurídicas italianas y otras personas con información privilegiada, los reporteros descubrieron detalles adicionales sobre Velardo y una empresa inmobiliaria italiana con su socio, el terrorista convicto del Ejército Republicano Irlandés (IRA) Henry Fitzsimons. Los inversionistas perdieron millones en el proyecto inmobiliario, pero nunca ha quedado claro adónde fue a parar gran parte del dinero.

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? James O’Brien, OCCRP

Parte del dinero propio de Velardo puede rastrearse ahora al Credit Suisse, donde tenía cuentas secretas. Algunas fueron inaccesibles para las autoridades italianas que trataban de seguir el rastro del dinero, incluso después que la Policía incautara un complejo de apartamentos junto al mar llamado Jewell of the Sea después que los investigadores sospecharon que se usaba para lavar el dinero de la ‘Ndrangheta procedente del narcotráfico. Velardo y Fitzsimons eran actores principales en el proyecto.

Las empresas vinculadas a Velardo y a otros tres socios comprarían más de 130 propiedades en toda la Florida en los años siguientes, como documentó anteriormente el Herald como parte de la investigación de los Pandora Papers, y la mayoría de las casas estaban en Miami-Dade. Las casas adquiridas por las empresas de Velardo eran normalmente modestas, con un precio promedio de $100,000, y las empresas de Velardo a menudo las vendían rápidamente y con grandes beneficios.

Muchas de esas compras ocurrieron mientras Velardo se defendía de los cargos penales de la Operación Metrópolis y de otra investigación centrada en el lavado de dinero y la ‘Ndrangheta. Casi todas las compras de inmuebles en Florida fueron transacciones en efectivo.

Velardo no quiso decir si el dinero de sus cuentas de Credit Suisse se usó para comprar los inmuebles en la Florida, pero algunas de las cuentas suizas se abrieron a nombre de empresas con nombres similares a los que usó para hacer sus compras en la Florida.

Las adquisiciones inmobiliarias ponen de manifiesto la facilidad con la que cualquiera puede comprar propiedades en la Florida sin que se hagan preguntas, incluso personas que enfrentan cargos penales. Y las revelaciones sobre las cuentas suizas de Velardo ilustran hasta qué punto la élite mundial puede mantener en secreto los detalles de sus finanzas, incluso de los investigadores penales.

Made with Flourish

Velardo se reinventó como inversionista inmobiliario y supuesto experto en Bitcoin en América Latina y el Caribe, presumiendo de tener una “maestría en monedas digitales”.

Simon Chambers representa a docenas de inversores despechados, que dicen haber perdido el equivalente a $9 millones en la empresa inmobiliaria del italiano. Tras años de litigios, sus clientes fueron indemnizados con un 40-50% a través de una reclamación al seguro. Pero si se hubiera conocido el alcance de las cuentas de Velardo en el Credit Suisse, dijo Chambers, el caso podría haber sido diferente.

“Sabíamos que el dinero había ido a parar a algún sitio”, dijo Chambers. “Tenía que ir a alguna parte”.

Cuando se le pidió que comentara sobre los resultados de la investigación, el banco dijo: “Credit Suisse tiene un estricto deber de confidencialidad y cuidado con sus clientes, y no podemos comentar sobre las afirmaciones que se nos hacen sobre cualquier persona, sea o no cliente”.

Cuando Harry conoció a Antonio

Antonio Velardo, de 44 años y nacido en Nápoles, Italia, vivió en Estados Unidos y el Reino Unido antes de trasladarse a Cabo Verde, el archipiélago atlántico frente a la costa de Senegal, donde los investigadores italianos creen que tiene presencia la ‘Ndrangheta.

Allí es donde, a mediados de la década de 2000, empezó a trabajar con Fitzsimons, un enigmático alto cargo del IRA que cumplió una década de prisión por un atentado de 1971. Una vez libre, Fitzsimons dijo a los periodistas que había abandonado el IRA pero que seguía apoyando su causa política. Luego, aparentemente de la noche a la mañana, se convirtió en un urbanizador inmobiliario importante en Belfast.

En 2006, ambos abrieron una empresa irlandesa, VFI Overseas Properties Real Estate Agent Ltd., para poner en marcha proyectos inmobiliarios en torno al corazón de la ‘Ndrangheta en Calabria, en la punta de la bota italiana. La ciudad calabresa de Africo no era un destino turístico obvio, dados sus opresivos niveles de crimen organizado. No obstante, en marzo de 2007 Velardo y Fitzsimons estaban involucrados en un importante proyecto en el territorio de la ‘Ndrangheta.

El urbanizador italiano Antonio Velardo y su socio de negocios irlandés Henry Fitzsimons aceptan un premio a nombre de su compañía  VFI Overseas Property en 2009.
El urbanizador italiano Antonio Velardo y su socio de negocios irlandés Henry Fitzsimons aceptan un premio a nombre de su compañía VFI Overseas Property en 2009.

En marzo de 2007, la empresa de Velardo y Fitzsimons firmó un acuerdo con Antonio Cuppari, que estaba construyendo un enorme complejo de apartamentos en la ciudad de Brancaleone. Según el acuerdo, VFI vendería apartamentos en Jewel of the Sea, como se conocería el proyecto de Cuppari, a cambio de un inusual 31% del precio total de venta por adelantado.

Pero lo que los compradores extranjeros no sabían era que el complejo estaba siendo construido por un miembro de la ‘Ndrangheta.

Cuppari era el encargado local del clan Morabito Tiradrittu de la ‘Ndrangheta, con sede en Brancaleone, el sindicato delictivo italiano que domina el comercio de cocaína entre América Latina y Europa.

En mayo de 2007, Velardo compró terrenos junto a los de Cuppari, con la idea de integrarlos en la urbanización Jewel of the Sea. Sabía, según las autoridades, que como trabajaba con Cuppari —un hombre de alto rango de la ‘Ndrangheta que se hacía pasar por urbanizador— estaba protegido.

El complejo residencial Jewel of the Seas, donde muchos apartamentos siguen vacío, en una imagen de 2022.
El complejo residencial Jewel of the Seas, donde muchos apartamentos siguen vacío, en una imagen de 2022.

Mientras Fitzsimons y Velardo invertían oficialmente un millón de euros (algo más de $1.1 millones al cambio actual) en el proyecto, Cuppari seguía aportando fondos que las autoridades italianas demostraron más tarde que era dinero de la ‘Ndrangheta procedente del narcotráfico.

En 2007 y 2008, la policía italiana empezó a investigar a Velardo. Sospechaban que lavaba utilidades no solo para los Morabito, sino también para otro clan de la ‘Ndrangheta, los Mancuso de Limbadi, 37 millas al norte.

Tras años de vigilancia policial sobre Cuppari, Velardo y Fitzsimons, las autoridades antimafia confiscaron la Jewel of the Sea, parcialmente construida, en 2013. Cuppari fue finalmente condenado a 10 años de prisión por asociación mafiosa y por formar parte de la ‘Ndrangheta de Africo, una sección de Calabria. Velardo y Fitzsimons fueron juzgados y absueltos por falta de pruebas.

Aunque VFI vendió 450 apartamentos en el complejo, según Chambers, el abogado que representa a algunos de los compradores, periodistas descubrieron que solo 33 de ellos recibieron las llaves de sus propiedades. Chambers dijo que muchas unidades se vendieron pero nunca se construyeron. Además del dinero del seguro que recibieron los clientes de Chambers, Giambrone and Law, un despacho de abogados que representaba a VFI, sería posteriormente condenado a pagar a 41 clientes unos 3.5 millones de euros (algo menos de $4 millones) en concepto de indemnización.

Acercamiento a Credit Suisse

Aunque las autoridades italianas sospechaban que Velardo tenía un patrimonio oculto, les costó encontrarlo.

En escuchas telefónicas, Velardo mencionó un Ferrari comprado por 300,000 euros y la compra de una propiedad en Londres por valor de 10 millones de libras ($13.6 millones). Afirmó que sus cuentas bancarias tenían sumas enormes. Cuando un amigo le propuso la idea de comprar cuadros, Velardo explicó que solo invertía a lo grande.

La policía financiera italiana de la ciudad de Catanzaro, en el sur del país, dio un paso adelante en marzo de 2010 en el marco de otra operación contra Velardo y sus socios, esta vez con el nombre en clave de Dinero Negro. Para entonces, los compradores de Jewel of the Sea intentaban recuperar su dinero.

En la frontera entre Italia y Suiza, la policía detuvo a uno de los contadores calabreses de Velardo, Ercole Palasciano, justo después de reunirse con él. Registraron los archivos financieros que llevaba. Los documentos mostraban que Velardo y Fitzsimons poseían juntos una empresa fiduciaria en Chipre, que parecía ser el lugar al que enviaban las utilidades inmobiliarias, incluido el dinero de Jewel of the Sea para evadir los impuestos, según los expedientes judiciales.

Velardo también había escondido algo de dinero en Suiza.

Los datos de los Secretos de Suisse muestran que Velardo tenía una cuenta personal y dos cuentas corporativas en Credit Suisse. En 2011, su cuenta personal había alcanzado saldos máximos de 1.75 millones de francos suizos ($2 millones) y una de las cuentas empresariales tenía un valor de 1.52 millones de francos suizos ($1.7 millones), según los datos de los Secretos de Suisse. Una cuenta corporativa más pequeña tenía un saldo máximo de $29,300 francos suizos ($33,000) antes de ser cerrada en 2012. Velardo también tenía otras tres cuentas que no aparecen en los datos, supo después la policía italiana.

En el momento que Velardo fue captado en las escuchas telefónicas que se hicieron sobre el secreto bancario suizo, los funcionarios italianos habían pedido a las autoridades suizas que rastrearan sus activos, pero no tenían datos concretos. No fue hasta 2014, un año después de las acusaciones de Dinero Negro y Metrópolis contra Velardo y cinco años después de haber sido intervenido telefónicamente, que las autoridades italianas se enteraron de la existencia de estas cuentas por los suizos.

Según los investigadores italianos, las autoridades suizas actuaron tardíamente para congelar dos de las cuentas de Velardo, una de las cuales aparece en el conjunto de datos de Suisse Secrets. Estas cuentas contenían más de 300,000 euros ($339,000). Sin embargo, los suizos dijeron que no se podían embargar tres cuentas de empresas relacionadas con él. Esto, dijeron a los italianos, era porque las cuentas estaban a nombre de Apax, una empresa de las Islas Marshall, y no a nombre de Velardo.

Velardo registró dos empresas en la Florida en 2012, Apax Holding Corp. y Apax 01 LLC, que fueron responsables del grueso de las compras en la Florida. Al igual que otros inversores, Velardo dijo anteriormente al Herald que se sintió atraído por la “oportunidad única” de comprar propiedades en dificultades y embargadas con un descuento después de la Gran Recesión. En total, las dos empresas, conocidas posteriormente como American Wise Investments Holding Corp. y American Wise 01 LLC, participaron en la compra de casi 50 propiedades en la Florida entre 2012 y 2015 por más de $4.7 millones. Todo ocurrió cuando Velardo aún enfrentaba cargos penales en Italia.

Velardo declinó decir si el dinero de sus cuentas de Credit Suisse se utilizó para financiar estas compras de propiedades en la Florida.

Rastreo de los flujos financieros

El hecho que las cuentas del Credit Suisse hayan sobrevivido a los juicios de Velardo —que fueron ampliamente cubiertos por los medios de comunicación italianos— y a las sospechas de conexiones con la ‘Ndrangheta plantea serias dudas sobre los procedimientos de diligencia debida en el banco.

En 2013 ya era tristemente célebre: presunto lavador de dinero de la ‘Ndrangheta, en negocios con un terrorista convicto.

“Los bancos suizos son clave para la ‘Ndrangheta, dijo un fiscal antimafia de Calabria. “Los clanes pueden llevar el dinero en cajas fuertes allí y nunca lo sabríamos. Esto ocurre desde los años 80, con los carteros de la ‘Ndrangheta que van a Suiza con dinero en efectivo”.

Sede de Credit Suisse, en Zurich.
Sede de Credit Suisse, en Zurich.

En un comunicado, el banco dijo: “Credit Suisse lleva a cabo su actividad en cumplimiento de todas las leyes y reglamentos globales y locales aplicables. En los últimos años, el banco ha adoptado una serie de medidas significativas en consonancia con las reformas financieras suizas, incluida una inversión considerable específicamente en el cumplimiento de la normativa y la lucha contra la delincuencia financiera”.

Enfrentado a dos conjuntos separados de cargos derivados del presunto lavado de dinero en 2013, Velardo fue posteriormente absuelto en Reggio Calabria de los cargos de la Operación Metrópolis. Aunque fue condenado inicialmente por uno de los cargos de la investigación de Dinero Negro, la acusación fue posteriormente retirada en apelación tras la prescripción. Fitzsimons, su socio, también fue absuelto tras ser detenido en Senegal y extraditado a Italia para ser juzgado.

Al absolver a Velardo, Fitzsimons y Cuppari en 2016 de la acusación de lavado de dinero en la investigación de Metrópolis, un juez escribió que los fiscales no habían demostrado que los fondos utilizados para el proyecto procedieran de fuentes ilegales. El juez añadió que los fiscales se habían visto obstaculizados por “la escasa colaboración ofrecida por las autoridades policiales extranjeras”, y que habría sido beneficioso que los fiscales hubieran podido acceder a las cuentas suizas que suponían que tenían Velardo y Fitzsimons.

Los fiscales que trabajaron en el caso se hicieron eco de esta afirmación.

Un fiscal que trabajó en el caso dijo que era difícil probar un caso contra Velardo y Fitzsimons porque mantenían su dinero en movimiento entre tantas jurisdicciones diferentes.

“Era imposible demostrar el flujo de dinero”, dijo a OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project).

Velardo no respondió a las preguntas sobre sus supuestos vínculos personales con personas relacionadas con la ‘Ndrangheta.

Jamie Diaferia, portavoz de Velardo, insistió en que Velardo no sabía que Cuppari estaba relacionado con la ‘Ndrangheta.

Dijo en un comunicado:

“El papel de VFI en el desarrollo de Jewel of the Sea se limitó a servir como agencia intermediaria en la venta de unidades. Aunque algunas personas relacionadas con la urbanización fueron demandadas, los propietarios de VFI no lo fueron. Nadie, incluidos los inversores de la urbanización y los compradores de las unidades, ha alegado nunca que VFI o sus propietarios hayan cometido alguna infracción”.

Dan McGuinness, un abogado que representa a Fitzsimons, dijo a OCCRP que su cliente había sido objeto de un “error judicial inexcusable” y que era completamente inocente, señalando que la Corte Suprema italiana le había absuelto de lavado de dinero. La base de la absolución de Fitzsimons fue la falta de pruebas.

La riqueza de Fitzsimons proviene de una carrera empresarial de 40 años, y ahora está jubilado, dijo su abogado.

‘Se ha convertido en una auténtica pesadilla’

El enfoque empresarial de Velardo parece haberse desviado de su Italia natal. Después de la compra de inmuebles en la Florida, ha aparecido más recientemente en el Caribe, donde promueve intensamente su experiencia empresarial en un sitio web, una página de LinkedIn y un blog personal en Medium. Se describe a sí mismo como el jefe de una empresa llamada Real Capital Caribe que invierte en bienes raíces en la República Dominicana.

Pero hay indicios de que los vínculos de Velardo con Calabria siguen siendo fuertes. En 2018, Francesco Colacino, indagado junto a Velardo en la investigación de Dinero Negro, recibió un poder sobre las cuentas bancarias de Real Capital Caribe

Real Capital Caribe vende ahora apartamentos en dos condominios hoteleros en Santo Domingo.

El complejo Jewel of the Sea, mientras tanto, está desolado. La construcción nunca se reanudó.

Vista aérea parcial del complejo de la Joya del Mar, tomada en 2022.
Vista aérea parcial del complejo de la Joya del Mar, tomada en 2022. IrpiMedia

“Si hubiera sabido [entonces] lo que sé ahora, me habría subido al avión más rápido del planeta y me habría ido”, dijo un propietario.

“Es una joya del mar, pero se ha convertido en una auténtica pesadilla para nosotros”.

Contribuyeron Shirsho Dasgupta del Miami Herald y Rahma Behi y Walid Mejri de Al Qatiba.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de febrero de 2022 a las 4:00 p. m..

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