Las oficinas compartidas acaparan un segmento del futuro
Cuando un cliente colombiano me llamó hace unas semanas para pedirme que le buscase una oficina pequeña en Miami, nunca pensé que su solicitud me abriese una ventana al futuro. Desde luego, muy diligente, empecé por buscarle la oficina, topándome de narices con los llamados espacios compartidos, que si bien yo ya conocía, no me daba cuenta de su relevancia en esta nueva sociedad tecnológica. Hablando con Víctor Navarro, uno de los cuatro dueños de 360 Office Solutions, me percaté de que estas oficinas brindan al usuario mucho más de lo que aparentan. En realidad son, en las palabras de Navarro, “incubadoras de creatividad”.
Me imagino la incógnita en su cara, porque así me quedé yo. Les resumo lo que fue una interesante conversación de dos horas con Navarro.
Es cierto que hoy en día lo que muchos necesitamos para trabajar se resume a un teléfono inteligente, un IPad o una computadora. Hace apenas 8 años esto era impensable. Estas innovaciones electrónicas han reemplazado el entorno tradicional de trabajo y han descartado, en muchos casos, la necesidad de secretarios y oficinas.
Es cierto que muchos podemos trabajar desde la cocina de la casa o desde el café de la esquina. Sin embargo, también es cierto que muchos echamos de menos la socialización de la oficina, mayormente porque nos estimula.
El modelo de espacios compartidos no es nuevo, pero la explosión de opciones a nuestro alcance sí lo es y éstas van en aumento.
En el último año nos dice Maggie Kurtz de CBRE, grandes compañías de espacios compartidos como WeWork y Pipeline han descendido al sur de la Florida y se están posicionando en grandes espacios.
“Por lo menos una docena de nuevas compañías abrirán en los próximos meses y a todas les va bien” asegura Kurtz.
WeWork acaba de arrendar un espacio de 40,000 pies cuadrados en Miami. Pipeline y Regus son otras compañías de espacios compartidos con presencia en el sur de la Florida.
“Hoy en día esta muy de moda aprovechar los activos de otros para funcionar” comentó Navarro, poniendo como ejemplo de modelos económicos compartidos, las compañías de Uber y Airbnb.
“A las nuevas generaciones no les importa poseer, prefieren usar. Alquilan los apartamentos, rentan los autos, no necesitan ser dueños porque consideran que esto les restringe”.
Siguiendo esta premisa, las oficinas compartidas cobran sentido, ya que no solo proporcionan lo que se necesita, como puede ser un escritorio y un espacio físico, sino también en muchos casos, proveen un componente humano que ayuda a crear. Desde luego, rompen con los esquemas tradicionales de lo que representa una atmósfera de trabajo, ya que en vez de encasillarte en un ambiente y cubículo, permite compartir con gente que tiene otros intereses y puede contribuir con diferentes ideas.
“Nosotros por ejemplo en Wynwood nos especializamos en darles espacios a escritores, fotógrafos, editores, diseñadores web,” nos explica Navarro. “Hay otros espacios en Brickell que son más para contables, abogados y otras profesiones relacionadas.”
Muchos de estos espacios compartidos crean una comunidad facilitando eventos charlas, clases, cursos y contribuyendo así a un experiencia laboral dinámica.
Es curioso denotar que a los cuatro socios de 360 Office Solutions, les basta, si la renta que colectan les cubra los gastos ya que las ganancias, dice Navarro, las obtienen de alquilar los espacios para eventos y de los múltiples negocios que allí se generan.
“Lo que mas sale de allí es producto del materia gris”. Asegura Navarro. Ya hemos invertido en varias ideas que han surgido en nuestras oficinas.
Según Navarro en el sur de la Florida se está viendo una extravagancia creativa enorme, ya que la gente ahora no se ve obligada a irse fuera a ciudades como Nueva York o Los Ángeles como lo hacía antes, ahora ve aquí los elementos para surgir y se quedan.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 8:37 p. m. with the headline "Las oficinas compartidas acaparan un segmento del futuro."