Finanzas

Termina un año terrible para las inversiones. ¿Qué hay en la bola de cristal para el 2023?

En una semana comienza un nuevo año de inversiones. Cualquiera puede hacer pronósticos, pero los inversionistas a largo plazo saben que no son las profecías las que llevan a los beneficios.

Hace un año, el consenso de Wall Street era que 2022 sería un año decente para las ganancias de las acciones. La previsión era de un aumento de 10% para el índice bursátil S&P 500.

Mientras que las operaciones de este año llegan a su fin esta semana, el S&P 500 bajó aproximadamente 19% en el año, a punto de cerrar en territorio de mercado bajista.

Ha sido un año brutal para los inversionistas. Los temores a la inflación, la recesión y la guerra en Europa provocaron el peor año desde 2008, cuando la Gran Recesión se apoderó de la economía. Este año va camino de ser uno de los cinco peores para el S&P 500 desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

¿Cuáles son las previsiones para 2023? Según John Butters, de FactSet, un aumento de 13%. Ese es el aumento agregado previsto por los analistas de la bolsa. Si se mantiene, sería un rendimiento histórico mejor de lo habitual para los accionistas, pero es un gran “si llega a pasar”. La Reserva Federal se mantiene firme en su resolución de luchar contra la inflación, el mercado inmobiliario seguirá sometido a la presión de unos costos de endeudamiento más elevados y Rusia sigue desafiante en su guerra contra Ucrania.

Los analistas son más optimistas en cuanto a los valores energéticos y tecnológicos en 2023. Uno de esos sectores —el tecnológico— fue golpeado y maltratado este año, mientras que el otro fue un punto brillante en un año que ha sido sombrío para la inversión. El sector de bienes de consumo básico es el que más preocupa al comienzo de un nuevo año, lo que tiene sentido si uno se sitúa en el bando de “qué tan profunda y larga será la recesión”.

El final de un año trae un optimismo inversor para el siguiente, de la misma forma en la que el año nuevo trae propósitos de superación personal. Al fin y al cabo, el complejo financiero-industrial, al igual que las industrias del fitness o de las dietas, se basa en vender la idea de un mañana mejor.

Habrá muchas autopsias financieras del 2022: qué combinación de carteras se hundió, qué combinación suavizó los golpes; sin embargo, los accionistas, al igual que las empresas en las que invierten, deben tomar decisiones respecto al futuro, no revivir el pasado, en su búsqueda de beneficios.

Los inversionistas a largo plazo harían bien en no prestar atención a la mayoría de estos cálculos. Saben que las carteras de éxito deben ser una dieta equilibrada de riesgo y recompensa.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de diciembre de 2022, 1:57 p. m..

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