La herencia familiar de La Revoltosa
De pequeña, Milagros Pardo, según recuerda su madre, Gudelia Hernández, era una niña traviesa, que en plena visita de un inspector a su tienda de ropa en Matanzas, Cuba, saltó al mostrador y tumbó todas la selección de medias.
“Mi esposo la reprendió y le dijo: qué niña tan revoltosa!”, recordó entre risas Hernández.
Justo en ese momento, el inspector le preguntaba a su esposo, Fermín, cuál era el nombre de su negocio. “Cuando mi esposo le contestó que la tienda no tenía nombre, el mismo inspector le sugirió que le pusiera La Revoltosa”, añadió Hernández, sobre el incidente que hace más de 55 años le dio el nombre a esta tienda, que tiene una de sus sedes en el suroeste de Miami.
Hernández, ahora viuda, solo va de visita al negocio familiar, del que hoy son propietarios su hija Milagros, su yerno, Francisco Pardo, y su nieto David Pardo, de 35 años.
“Teníamos de todo igual aquí, con clientes del pueblo y turistas y una atención para que la gente se sintiera en familia”, dijo Hernández, mientras disfrutaba caminando por la tienda y saludando a la clientela, gente local y otros recién llegados de Cuba, y a una abuela que buscaba las piezas de la canastilla para su nieto recién nacido.
Una vez que dejaron la isla, Ella y Fermín se emplearon en fábricas y lograron reunir lo suficiente para abrir de nuevo en Miami, en 1968, la primera La Revoltosa, en Flagler y la 12 Avenida.
“Nos fue muy bien. Abrimos en un pequeño local, pero cada cierto tiempo el dueño nos decía que se había desocupado otro espacio y así nosotros nos expandimos a tres locales más’’, recordó.
Ahora, ella es solo la consejera de la familia. “Le digo a mis hijos y a mi nieto que sigan pa’ lante. Me encanta este negocio. Trabajar’’, expresó.
En manos de otras generaciones, La Revoltosa, en Westchester, sigue la fórmula del negocio de Cuba y la de los comienzos en Miami. La tienda está dividida en secciones, que empiezan en la canastilla de bebé, siguen con la ropa junior y la juvenil al frente. Al fondo, está la de los adultos, la ropa interior y los zapatos.
“Los precios son económicos. En este campo, el mercado se ha vuelto más competitivo, pero tratamos que los productos tengan precios de $1.99 y que no pasen de los $30”, destacó David, gerente de la tienda La Revoltosa , que cuenta con una sucursal en Flagler y la avenida 107. La tercera tienda lleva el mismo nombre, pero es propiedad de su tío y se administra de manera independiente.
A diferencia de sus padres que se surtían con mercancía que llevaban vendedores a la tienda o en negocios al por mayor que solía tener la ciudad, como el Miami Merchandise Mart, Milagros se encarga de frecuentar las ferias especializadas en Las Vegas y Los Angeles, donde principalmente adquiere mercancía producida en China y otros países de Asia.
“Estoy siempre atenta a lo que demandan nuestros clientes, las empleadas se encargan de mantenerme informada”, cuenta Milagros.
De ahí, la amplia selección de batas de casa en diferentes modelos y estampados y los que llama los “mama bras”, sin varillas, como los piden, y los zapatos cómodos para la casa.
“Las batas de casa ya no se consiguen mucho. En las grandes tiendas no cuentan con mucha variedad”, destacó David. Graduado en negocios internacionales en FIU, es el único de los cincos hermanos que se vinculó al negocio familiar.
Otra sección de La Revoltosa solía ser la de los uniformes. Pero, la demanda los llevó a crecer en esta especialidad y desde hace dos años abrieron LR Uniforms, una tienda que se especializa en uniformes, zapatos y accesorios para escolares, oficinas médicas y chefs, entre otros trabajos.
En la sección médica, Milagros destaca la innovación de los uniformes y carteras antibacteriales, fabricados con telas de algodón y poliéster resistentes a las bacterias. Proveen uniformes a Catholic Hospice, Total Dental, Daniel Careaga Plastic Surgery, Baptist Hospital, SG Resorts y Alexander Hotel, entre otros clientes.
Próximamente, la familia inaugurará una nueva sede de LR Uniforms en Country Walk, en West Kendall.
“Era una zona donde no había negocios de uniformes’’, dijo David, que al igual que su abuela, comentó que lo que más disfruta del negocio es el contacto con el público.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de julio de 2015, 8:00 a. m. with the headline "La herencia familiar de La Revoltosa."