La eterna disyuntiva: comprar o rentar
En todo lugar que se discuta actualmente la posibilidad de comprar una vivienda habrá siempre alguien que diga que la mejor solución es rentar, hasta que baje el precio de las casas, y es lógico que ocurra, pues a la inmensa mayoría de los seres humanos les agrada emitir opiniones sobre aspectos transcendentales, tengan conocimientos profundos o empíricos acerca de lo que vayan a opinar o no tengan la más peregrina idea referente al tema que se esté tratando. Como decía mi mamá: “El asunto es meter la cuchareta”.
El tema es que entre comprar y rentar un inmueble hay mucha tela por donde cortar. Vale bien sentarse cómodo y tomar una bebida que nos agrade (una limonada, subidita de limón y no muy dulce, con hielo picadito adentro), una calculadora, un lápiz y un cuaderno en blanco, por si se extiende la conversación.
Lo primero a considerar es el dinero a invertir, pues sin dinero inicial la conversación queda en la opción de la renta; pero si hay la posibilidad de reunir unos pesitos, arañando por aquí, cavando por allá, vale la pena hacer el esfuerzo, y les digo el por qué.
Cuando se vive en una propiedad rentada se vive en un desosiego que en ocasiones impide hasta el avance en otros campos de la vida. Todo depende de cómo sean el dueño y los vecinos conque toque convivir. Quien renta no sabe el día en que puedan venir a solicitarle que abandone el sitio o le suban la renta, pues de registrarse un incremento en los servicios o en los impuestos inmobiliarios, quien terminará pagando será el inquilino, sin poder siquiera tomar decisiones al respecto.
Sin embargo, Juan y Teresa me llamaron hace poco. En 1989 les vendí una casita, muy bien ubicada, en Miami, por $64,000. Ya terminaron de pagar el préstamo y han hecho algunas modificaciones en el inmueble, a través de los años vividos allí. Cómoda, bien acondicionada, aire central, amplio parqueo, patio cercado, terraza grande, todo pulcro, en fin, hoy día la propiedad puede venderse aproximadamente en $320,000.
Lo que Juan y Teresa han hecho durante todos estos años que llevan viviendo en la misma casa, para merecer la fortuna que hoy cuentan, fue mantener al día el pago de la hipoteca, los impuestos y mejorar el inmueble cuanto han podido; pero si ellos hubieran rentado, en lugar de comprar en aquellos momentos, hubiesen confrontado los mismo gastos para solventar el pago del alquiler y hoy día no tuviesen nada; porque la renta sube constantemente, por encima del porcentaje anual del incremento del coste de la vida, en un espiral infinito.
Juan y Teresa nunca desembolsaron más de $800.00 mensuales para cubrir sus gastos de vivienda y por ello pudieron lograr lo alcanzado. Hoy el alquiler de un Efficiency comienza en $900.00 y el inquilino no puedes alzar el volumen de la radio.
Mi madre solía decirme cuando era chico: “Si la montaña no viene a ti, ve tú a la montaña. No te sientes a esperar porque algo o alguien venga a organizar tu vida, hazlo tú y a tu manera”. Gracias, mi vieja, por tan sabio consejo.
J. A. “Tony” Ruano es autor del libro "Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración." tony@ruanobrokers.com
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2015, 9:11 p. m. with the headline "La eterna disyuntiva: comprar o rentar."