El gobierno español eleva su previsión de crecimiento al 2.7% para 2024
El gobierno español elevará su objetivo de crecimiento al 2.7% para 2024, frente al 2.4% que proyectaba hasta ahora, debido a los buenos resultados económicos del país en los últimos meses, anunció el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, este lunes.
Esta revisión al alza, que será revalidada el martes en el Consejo de Ministros, es la segunda en menos de tres meses, después de que el ejecutivo aumentara su previsión del 2% al 2.4% a comienzos de julio. Igualmente, confirma el dinamismo de la economía española, a diferencia de la mayoría de países de la zona euro.
La nueva cifra del ejecutivo está “en línea” con las estimaciones de los “analistas domésticos e internacionales”, que también incrementaron sus proyecciones en las últimas semanas, explicó Cuerpo en la cadena de televisión Telecinco.
Esta nueva revisión era esperada en vista del dinamismo económico de España, que disfruta desde hace varios semestres de la retomada del turismo tras la pandemia de covid-19, así como de los fondos del plan de reactivación europeo “Next Generation”.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), que el miércoles revisó del 2.5% al 2.7% la cifra del crecimiento español para 2023, el alza del Producto Interior Bruto (PIB) alcanzó el 0.8% tanto en el primer como en el segundo semestre en el país.
De acuerdo con el Banco de España, para el tercer trimestre debería ser del 0.6%, mientras que alza del PIB para el total de 2024 debería alcanzar el 2.8% debido, entre otros, al “aumento de la población —vía flujos migratorios—” o “la fortaleza de la demanda exterior” impulsada por el turismo extranjero.
Según la organización patronal Exceltur, España debe recibir 90 millones de turistas extranjeros este año, frente a los 85.1 millones del año pasado. Se espera que los ingresos generados por el turismo superen por primera vez los 200,000 millones de euros ($222.3 millones).
Este “extraordinario dinamismo” se acompaña de un proceso de “creciente diversificación geográfica y estacional”, que permite repartir mejor los beneficios económicos del turismo en el territorio y en el tiempo, insistió el Banco de España en una nota publicada el martes pasado.
El dinamismo económico del país contrasta con la situación que enfrentan muchos de sus socios europeos, como Alemania, donde la actividad continúa átona. Según el Banco Central Europeo (BCE), el crecimiento de la zona euro debería alcanzar un máximo del 0.8% este año.
Actividad empresarial de la eurozona cayó en septiembre por primera vez en 7 meses
La actividad del sector privado en la eurozona cayó en septiembre por primera vez en siete meses, al perder impulso Francia tras los Juegos Olímpicos de París, según el índice PMI de S&P Global, divulgado este lunes.
El estudio, realizado en base a encuestas a empresarios, apuntó que en septiembre el PMI fue de 48.9, frente a 51 en agosto.
En el índice PMI, un número inferior a 50 indica una contracción de la actividad del sector privado.
“La eurozona se encamina hacia el estancamiento”, afirmó Cyrus de la Rubia, economista jefe del Hamburg Commercial Bank.
“Después del pasajero efecto olímpico en Francia (...) el PMI compuesto descendió en septiembre, en su primera caída en siete meses”, añadió De la Rubia.
El retroceso de la actividad empresarial podría empujar al Banco Central Europeo (BCE) a recortar de nuevo su principal tipo de interés en octubre.
Italia renueva sus métodos de cálculo y revisa datos de crecimiento, deuda y déficit
Italia revisó sus últimos datos de crecimiento, deuda y déficit, debido a un nuevo método de cálculo, indicó el lunes el Instituto italiano de Estadísticas, Istat.
El déficit registrado en 2023 fue revisado a la baja, en un 7.2% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 7.4% estimado en abril. En 2022, el déficit se redujo al 8.1%, frente al 8.6% indicado antes. Este año, Roma cuenta bajar el déficit al 4.3% del PIB.
El ratio de deuda pública se rebajó para 2023, pasando del 137.3% al 134.6% del PIB. Esta tasa sigue siendo no obstante la más elevada de la Unión Europea, por detrás de Grecia.
El crecimiento económico en Italia también fue revisado a la baja por el Istat para 2023, en 0.7% frente al 0.9% anterior.
Para 2022 y 2021, en cambio, el crecimiento se ajustó al alza, respectivamente en 4.7% y 8.9%.
Estos anuncios forman parte de una serie de revisiones de las tasas de crecimiento y deuda de Italia de 1995 a 2023.
Estas cifras eran muy esperadas por el gobierno de Giorgia Meloni, ya que al reajustar al alza las tasas de crecimiento de 2021 y 2022, el Istat contribuye a disminuir la ratio de deuda pública con respecto al PIB.
El gobierno de Meloni busca obtener margen de maniobra para los presupuestos de 2025, que no logra cerrar a falta de recursos.
Este presupuesto se anuncia muy ajustado, con la coalición de derecha y de extrema derecha buscando financiar varias de sus promesas electorales, incluida una bajada de impuestos para los ingresos modestos y medidas para relanzar la natalidad.
Estas revisiones del PIB tendrán un impacto en el presupuesto, así como en el plan de enderezamiento de las cuentas públicas que el gobierno italiano debe presentar próximamente a Bruselas.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2024, 3:12 p. m..