Finanzas

Problemas en las asociaciones de condominio

El pasado jueves fui invitado a un programa televisivo que buscaba informar sobre seguros inmobiliarios, dirigido a propietarios de unidades de condominio.

El panel estaba integrado, además del moderador, por otros tres invitados y por este servidor. Dos de los invitados eran propietarios de unidades de condominio en Miami. Los mismos venían con la intención clara de presentar la situación que estaban confrontando con la directiva de su asociación en el lugar en el cual habitaban. El otro panelista fue el Sr. Richard Noriega, presidente de la Coalición de Condominios en Crisis.

Lo que para mí pretendía ser una comparecencia sosegada y didáctica en un programa de información pública, de pronto se convirtió en un intenso programa de debate marcado por planteamientos acalorados y viscerales.

Apenas pasadas las presentaciones, se trajo a colación el mal manejo de los fondos por parte de los oficiales de la asociación de condominio. Se plantearon acusaciones relacionadas con aquellos que conducían y conducen los destinos de la asociación. Se les acusó de pagar gastos personales utilizando fondos pertenecientes a la asociación; de rentar, con fines de lucro personal, propiedades confiscadas por los bancos y ubicadas en los predios del condominio; de conflicto de intereses por parte de funcionarios de la directiva con miembros de la compañía que administra el sitio. En fin, una tragedia griega.

Respaldando todo ese alegato, se escucharon grabaciones; llamadas de televidentes, que decían ser residentes del complejo urbanístico; y la voz de la panelista acusadora, la cual aseguraba que ya habían sido hechas varias demandas sobre el particular, con las autoridades pertinentes, sustentadas con los documentos que ella había logrado, en los registros públicos de la ciudad y el condado.

Ante mi asombro, aquella joven y bella mujer, convertida en inquisidora implacable, denunciaba públicamente que los dirigentes de la asociación del lugar en que se encuentra su vivienda, se las habían arreglado para obtener, recientemente, una certificación falsa de que la propiedad había pasado, satisfactoriamente, la obligatoria inspección condal, para toda propiedad destinada a servir como vivienda pública, con cuarenta o más años de fabricación o préstamo de servicios.

Ante la grave acusación de fraude, enfocada a las personas que conforman la dirigencia y la administración del complejo de viviendas, pregunté: “¿Existe prueba de ello?” La respuesta no se hizo esperar: “Señor, me dijo. La inspección está fechada hace apenas unos meses, y los techos se están cayendo”.

Si algo quedó claro fue que toda persona que tenga una propiedad en una asociación de condominios debe involucrarse más en todo lo relacionado a la administración y a las decisiones tomadas por el gobierno de la misma. Fiscalizar los trabajos, y pedir cuentas, abiertamente, a quien corresponda.

Una sugerencia formulada, por el panel, fue: que la “Coalición Condominios en crisis”, creara un “Departamento de investigaciones”, el cual se dedique a investigar toda denuncia de peculado, robo, fraude, conducta impropia e irregularidades, en la que se encuentren involucrados directivos o personal administrativo de asociaciones, en el Condado Dade.

Ojalá y se haga.

José A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes raíces: Manual

práctico de compra, venta y administración.”

tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de octubre de 2014, 5:21 p. m. with the headline "Problemas en las asociaciones de condominio."

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