Finanzas

Consejo financiero: El desconocimiento del Seguro Social

El Seguro Social no es un seguro ya que un seguro solo paga un beneficio cuando una persona sufre una pérdida. Con el Seguro Social, todas las personas que trabajaron durante más de 10 años cobrarán una renta mensual al jubilarse.
El Seguro Social no es un seguro ya que un seguro solo paga un beneficio cuando una persona sufre una pérdida. Con el Seguro Social, todas las personas que trabajaron durante más de 10 años cobrarán una renta mensual al jubilarse. Getty Images

Si bien el Seguro Social es la columna vertebral de la jubilación, el público en general desconoce su funcionamiento. Ese desconocimiento no augura nada bueno para la elaboración de planes para la jubilación, en especial, porque el programa tendrá una escasez de fondos en las próximas dos décadas.

Según una encuesta de Massachusetts Mutual Life Insurance Co., solo un 25% del público entiende cómo funciona el Seguro Social. La encuesta formuló una serie de preguntas para responder con verdadero o falso, en la cual, tan solo un 28% de los encuestados obtuvo una calificación satisfactoria.

Hace poco, un lector me reenvió un correo electrónico que comenzaba con la siguiente pregunta: “¿Quiénes murieron antes de cobrar los beneficios del Seguro Social?” El correo electrónico preguntaba cuántas personas habían cobrado solamente una porción menor de sus contribuciones al Seguro Social porque ellas, o sus respectivos cónyuges, fallecieron al poco tiempo de jubilarse. Luego, el correo electrónico vociferaba, en mayúsculas, dónde había ido a parar todo ese dinero.

El resto del mensaje, tras presentar algunos cálculos de cuánto aporta el ciudadano promedio al Seguro Social, sugería que el gobierno no les está dando lo que corresponde a quienes fallecen antes de recibir todo lo aportado en forma de beneficios. El mensaje aseveraba que las primas del Seguro Social se debían haber colocado en una “caja de seguridad” y que, en cambio, el Departamento del Tesoro de EEUU las había prestado y, por consiguiente, el Seguro Social se estaba quedando sin fondos.

Las numerosas afirmaciones erróneas y desaciertos que contiene este mensaje ponen de relieve un malentendido común acerca del programa del Seguro Social. No es un impuesto sobre la renta. De hecho, tampoco es un seguro o una inversión.

Si usted cobra un salario, estará familiarizado con el impuesto que impone la Ley FICA (Ley de Contribuciones al Seguro Federal) que, al igual que el impuesto sobre la renta federal, se retiene de su remuneración. Todo el mundo debe pagar este impuesto que grava los primeros $118,500 del salario. La tasa vigente para empleados es de 7.65% (6.2% para el Seguro Social y 1.45% para Medicare), porcentaje que equipara el empleador. Los trabajadores por cuenta propia pagan un 15.3%.

Los pagos del impuesto de FICA no son impuestos sobre la renta, sino primas de seguro empleadas para financiar el programa del Seguro Social. Es un programa de transferencias directas, es decir, los fondos que ingresan al plan son inmediatamente pagados a los participantes jubilados o discapacitados. Los fondos no se depositan directamente en la cuenta general para ser erogados del modo en que al Congreso le plazca.

Sin embargo, dado que en el pasado el ingreso de fondos al Seguro Social era superior al pago de beneficios, el programa le prestaba el excedente al Departamento del Tesoro de EEUU (a cambio de bonos) a efectos de financiar los gastos operativos del gobierno federal.

El programa acumuló una importante inversión en bonos del Tesoro de EEUU hasta 2010, año en el que el pago de beneficios comenzó a superar el ingreso de fondos de los participantes. Actualmente, el Seguro Social está empezando a rescatar los bonos. Según las proyecciones de los funcionarios, en 2033 el programa habrá extinguido la inversión en bonos y deberá optar por ajustar los beneficios, incrementar las cargas sociales o bien solicitar préstamos al Departamento del Tesoro de EEUU.

El Seguro Social no es un seguro ya que un seguro solo paga un beneficio cuando una persona sufre una pérdida. Con el Seguro Social, todas las personas que trabajaron durante más de 10 años cobrarán una renta mensual al jubilarse.

Tampoco es una cuenta de ahorro ni un plan de jubilación del tipo de las cuentas de jubilación individuales o los planes 401(k). Los fondos no están depositados en una cuenta segregada a su nombre. El dinero que aporta no se acumula ni genera intereses. Si el Seguro Social estuviese diseñado como un plan de jubilación que les reembolsa a los participantes todo lo que aportaron, más algún tipo de rentabilidad, las cargas sociales superarían ampliamente el 15.3%.

Si el Seguro Social no es un impuesto sobre la renta, una póliza de seguro o un plan de jubilación, entonces, ¿qué es exactamente? Una renta vitalicia. A los participantes se les garantiza una renta mensual de por vida, la cual será menor si se jubilan a los 62 años, o mayor si lo hacen al cumplir la edad legal para jubilarse o incluso después.

Al igual que sucede con toda renta vitalicia, los pagos se interrumpen cuando usted fallece. El importe de las cargas sociales/prima incorpora cálculos actuariales que estiman cuánta gente fallecerá antes de la edad de mortalidad promedio o vivirá mucho tiempo más después de cumplida esa edad. El dinero aportado por la gente que fallece antes no ha “desaparecido”.

Si tiene preguntas sobre el Seguro Social, visite www.socialsecurity.gov donde encontrará información detallada.

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Rick Kahler, CFP, es presidente de Kahler Financial Group en Rapid City, S.D.

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