Reserva Federal no recorta tasa de interés; Powell seguirá como miembro de la Fed
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo este miércoles sin cambios sus tasas de interés, en una reunión que probablemente haya sido la última de política monetaria encabezada por Jerome Powell como presidente del banco central.
La reunión del Comité de Política Monetaria de la Fed (FOMC) tuvo en cuenta los trastornos en la economía provocados por la guerra en Oriente Medio.
“La inflación sigue siendo elevada, en parte por el reciente aumento de los precios mundiales de la energía”, señaló el banco central.
La Fed mantuvo las tasas en un rango de entre 3.50% y 3.75%.
Pero cuatro de los 12 funcionarios con derecho a voto se opusieron a la decisión, incluido Stephen Miran, quien abogaba por un recorte de un cuarto de punto.
Otros tres —Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan— respaldaron la pausa, pero no la declaración de la Fed que señala una inclinación hacia tasas de interés más bajas.
Esta fue la mayor cantidad de votos disidentes desde 1992, y la divergencia entre los funcionarios será observada de cerca.
La Fed ha seguido una senda de recortes de tasas desde finales del año pasado.
Pero con el aumento de los costos de la energía y los trastornos en las cadenas de suministro provocados por la guerra, los analistas están atentos a si la inflación podría llevar a los responsables de la política monetaria a considerar, en cambio, la necesidad de un aumento de tasas.
La atención inmediata se centra ahora en los planes futuros de Powell, blanco frecuente de la ira del presidente Donald Trump.
Powell dijo el miércoles en una conferencia de prensa que cuando termine su mandato prevé permanecer en el banco central como gobernador, y felicitó a su probable sucesor, Kevin Warsh, por el avance en su proceso de confirmación.
“Después de que mi mandato como presidente termine el 15 de mayo, seguiré desempeñándome como gobernador por un período de tiempo que se determinará”, dijo Powell, y apuntó que prevé “mantener un perfil bajo”.
“Me iré cuando considere que es apropiado hacerlo”, agregó.
Powell también subrayó el miércoles la necesidad de contar con un banco central que opere “libre de influencias políticas”.
En su última conferencia de prensa como jefe de la Fed, Powell indicó además que se siente alentado por la decisión del Departamento de Justicia de poner fin a una investigación sobre él y sobre el banco central, y añadió que está siguiendo de cerca los próximos pasos de este proceso.
Reiteró que no dejará la Reserva Federal hasta que la investigación esté “total y verdaderamente concluida”, y señaló que está esperando a que eso ocurra.
Desde que volvió al poder el año pasado, Trump ha criticado e insultado con frecuencia a Powell por no recortar las tasas de interés, una política que impulsaría con fuerza la actividad económica, pero que podría avivar la inflación.
Por ahora, Kevin Warsh, exgobernador de la Fed (2006-2011), nominado por Trump, parte con ventaja para sustituirlo.
Una comisión del Senado de mayoría republicana aprobó este miércoles su nombramiento, allanando el camino para su designación definitiva, que debe obtener el visto bueno del pleno de la Cámara Alta.
Al quedarse, Powell privaría a Trump de la oportunidad de llenar esa vacante rápidamente con una persona de su elección.
Haga lo que haga Powell, su decisión “generará inquietudes” entre los inversores, estimó la profesora de economía de la Universidad St. Mary’s, en Texas Belinda Roman, en declaraciones a la AFP.
“Si Kevin Warsh quiere realmente bajar los tipos de interés”, subrayó, “tendrá que atraer el voto de los demás” miembros del FOMC.
Y estos “necesitan evaluar todas las consecuencias de la situación (en Oriente Medio) antes de pasar a la acción”.
Por ahora, el desempleo es moderado (4.3%), el consumo se mantiene firme y la inflación se aleja del objetivo de la Fed, que es del 2%.
“Aunque se vislumbre una salida (al conflicto) en el próximo mes”, los precios no se calmarán de inmediato, advirtió Roman, porque “las alzas de la energía se están trasladando a toda la economía: fertilizantes, agricultura, alimentación, transporte”.
Según FedWatch, la herramienta de monitoreo del grupo CME, los inversores no contemplan todavía que la Fed suba sus tasas para combatir la inflación, sino que apuestan por un largo statu quo.