Para comprar en las cortes tenga a mano un abogado
Comento con mis amigos abogados la frecuencia inusual de los problemas que se suscitan últimamente cuando se revisa la cadena de título en transacciones de bienes raíces. A simple vista el asunto no puede ser más sencillo, y hasta se puede decir que todo es consecuencia directa de la inestabilidad económica que desde el 2008 ha invadido el país.
Las opiniones relacionadas con el culpable del desastre económico y la recesión que aún nos afecta, están divididas. Como es lógico, la culpa jamás podrá caer al suelo, pues por su natural inconsistencia es susceptible a romperse. Debido a ello se incluye a todo el mundo en la cadena de presuntos responsables, desde políticos locales hasta el “Corriente del Niño”, incriminándolos sin piedad alguna por todo mal acaecido durante el periodo. En lo que sí concuerda la mayoría, referente a tan delicado y complicado asunto, es que el presidente Obama no ha mostrado ni la eficiencia, ni la capacidad para sacar del bache a la nación, durante su gobierno al frente de la primera potencia del planeta.
De una manera u otra y sea culpable el que sea, la realidad es que innumerables propietarios han tenido que abandonar sus inmuebles ante la imposibilidad de enfrentar la responsabilidad financiera atada a los mismos. Cientos de miles de propiedades han pasado a integrar el inventario de bienes de los bancos, ante la oleada de reposesiones por incapacidad de pago y ello ha traído una singular situación, en cuanto a la claridad legal del título, en propiedades abandonadas, embargadas o transferidas, durante los últimos años.
Anécdotas he oído muchas, algunas hasta el punto de contener material digno para montar una tragicomedia; pero reír a causa la desgracia económica de muchos jamás ha sido una tema taquillero, será quizá por ello que en Hollywood no han realizado película alguna al respecto, aunque sí algún que otro documental.
Este fenómeno se refleja al momento de analizar el título de una propiedad inmueble y querer comprobar la solidez de su cadena de título, lo cual no es más que corroborar lógica y ordenadamente la sucesión de transacciones, transferencias y titulares que se han producido a todo lo largo de la historia de una propiedad en cuestión.
El problema comienza cuando se producen los saltos en el título. Cuando desaparecen antiguos propietarios de previas transacciones, sin dejar siquiera señales de humo como despedida; cuando existe un período no reflejado propiamente en la historia del inmueble y todo está en el aire, pues ya la propiedad no es de quien aparece como titular, ni el actual propietario se hace responsable por nada que tenga que ver con la misma.
Comprar propiedades en las cortes es un negocio como otro cualquiera; pero hacerlo eficazmente implica tener pericia y contar con un buen equipo de asesores. Las pérdidas monetarias sirven de enseñanza; pero los problemas legales pueden dejar huellas profundas. Es por ello que resulta imprescindible que dentro del equipo de asesores figure un abogado especializado en bienes raíces, de amplia trayectoria y gran conocimiento.
J.A. “Tony” Ruano
es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra,
venta y administración.”
tony@ruanobrokers.com
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de agosto de 2015, 3:54 p. m. with the headline "Para comprar en las cortes tenga a mano un abogado."