No ignore a su asociación en el condominio, sea parte activa de ella
No considero que pueda existir persona alguna que ame más la libertad, de lo que la amo yo. Tan profundo es mi amor por ella, que a través de mi vida he experimentado contratiempos, problemas, represiones, me he ganado enemistades y enemigos procurando defenderla, y jamás he claudicado. Todo ser humano que haya sufrido, alguna vez en su vida, el haber tenido su libertad suprimida, constreñida o abusada, entenderá de qué hablo y le arderán de nuevo, por la rebeldía, las entrañas.
Aún, fija en mi mente, está la frase con que me calificaba la presidenta del Comité de Defensa de la Revolución, de mi cuadra: “rebelde sin causa.” Como si no fuese causa suficiente vivir desperdiciando la juventud y bajo vigilancia eterna, en un país al que se le robó su identidad, historia y destino. Pero vamos al tema de hoy que mucho tiene que ver con lo anterior.
Para comenzar hay que saber a fondo el significado de las palabras: libertad, libertinaje, armonía, estabilidad y control. Una vez realizado el ejercicio de semántica, vamos al tema:
He recibido quejas de varios lectores acerca de que las asociaciones de condominios cambian sus regulaciones y normas constantemente.
Entiendo sus puntos de vista, pero no puedo ser ajeno a las regulaciones que controlan una asociación de propietarios, para mantener el orden en las mismas y preservar el valor de las unidades que están comprendidas en la comunidad.
Hay quien se queja de que compró una unidad el año pasado con la intención de hacer de ella una inversión y recibir beneficios de la renta de la misma, y ahora no puede hacerlo. Esto, si se observa desde el punto de vista individual, puede significar un desastre financiero para el comprador; pero ante las aspiraciones individuales está la estabilidad del colectivo, la cual, para lograrla, tiene que ser por medio del control y ejercicio directo de las leyes y regulaciones que establezcan un comportamiento general en el complejo habitacional.
Otros se quejan de la imposibilidad de utilizar los estacionamientos destinados para los visitantes, para estacionar sus autos durante la noche y en los fines de semana; y me pregunto: ¿Qué hicieron estos atormentados propietarios en la asamblea plenaria en que se tomaron las medidas? ¿Estaban en sus casas tomando café y jugando dominó o quizá viendo el capítulo de la novela, mientras otros tomaban decisiones por ellos, en su ausencia?
Quien desee defender sus derechos, debe hacerse presente y participar en toda reunión o actividad en que los mismos se discutan o estén en juego, de lo contrario, debe aceptar el acuerdo que la mayoría asistente haya tomado al respecto.
Las asociaciones de condominio se han establecido para mantener la armonía y la estabilidad en el conglomerado en que se encuentren, para impedir el libertinaje a través del estricto control y observación de las leyes y regulaciones acordadas, mediante el ejercicio del voto democrático de sus miembros profesado en asamblea plenaria.
Participar en las reuniones de su asociación de propietarios le ayudará a entender más la dinámica interna de las mismas.
Conclusión: Lo que es bueno para uno, no necesariamente favorece a todos.
José A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes raíces: Manual
práctico de compra, venta y administración.”
tony@ruanobrokers.com
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2014, 5:21 p. m. with the headline "No ignore a su asociación en el condominio, sea parte activa de ella."