Finanzas

No compre a ciegas una propiedad incautada por el banco

La mayoría de las personas no tienen idea de los problemas que pueden presentarse al comprar una propiedad que haya sido embargada por una institución financiera. Ante todo debe tenerse en cuenta que el vendedor –en este caso la institución financiera–, en la mayoría de las ocasiones no tiene ni la más peregrina idea de la apariencia ni del estado, ni de las condiciones en que se halle el inmueble, luego de meses de litigio y clausura del mismo.

Las compañías financieras normalmente están radicadas a miles de millas de donde se encuentran los inmuebles a los cuales les vincula las hipotecas concedidas, y lo único que conocen de los mismos son los informes que reciben de parte de funcionarios y especialistas que los visitan o inspeccionan.

Para librar responsabilidades por las irregularidades y violaciones de código que pudiesen existir en estos inmuebles, las instituciones financieras han adoptado el sistema de redactar contratos draconianos, que los eximen de toda responsabilidad y los protegen ante futuras demandas.

Cuando una propiedad es vendida bajo la condición de que quien vende queda eximido de toda culpa, ya que todo es dejado al criterio y responsabilidad absoluta del comprador, poco se podrá hacer para evadir los problemas que surjan en el futuro relacionados con el inmueble.

Recientemente recibí un correo electrónico de una lectora en el cual me solicita orientación, ya que en diciembre del 2012 compró una casa en Miami, que le está ocasionando problemas de código con el Condado. Cuenta la señora que a pesar de que la propiedad pasó la inspección para otorgarle un préstamo FHA, la casa le fue entregada prácticamente destruida. Sin electrodomésticos, sin pintura, sin aire acondicionado y con una adición ilegal de la cual ella no se dio cuenta hasta un tiempo después en que investigó con el Condado. Los contratistas que ha visto, con el objetivo claro de poner en orden su propiedad y legalizar la adición, le piden hasta $40,000 para hacer el trabajo.

Analizando la anterior información considero que la propiedad fue financiada bajo el plan “FHA 203-K”, el cual facilita la compra de propiedades en estas condiciones; ya que los préstamos son destinados a propiedades que necesiten renovaciones, y digo esto porque ninguna compañía financiera hubiese aprobado un préstamo para una casa en estas condiciones, a no ser a través de ese programa.

Mi otra conclusión es que esta señora sabía perfectamente lo que estaba comprando, pues solo un tonto va al cierre de negociaciones, en la compra de un inmueble, sin darle un último vistazo a la propiedad, la cual, es esos momentos, debe estar en condiciones similares a cuando se escribió el contrato de compra-venta por la misma. De lo contrario el negocio puede cancelarse de inmediato, sin penalidad alguna para el comprador.

Cuando vaya a comprar una propiedad asegúrese de lo que está comprando y considere todos los aspectos del negocio; no vaya a pasarle como a esta señora que “compró pescado y luego le cogió miedo a los ojos”.

J.A. “Tony” Ruano

es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra,

venta y administración.”

tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2015, 0:46 p. m. with the headline "No compre a ciegas una propiedad incautada por el banco."

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