Finanzas

Valor y precio de una propiedad, no los confunda ni los ignore

Hace unos días, un amigo quiso saber mi opinión sobre los altos precios persistentes en el mercado inmobiliario. Mi respuesta a su pregunta fue que el precio de cualquier mercancía respondía directamente a la ley de oferta y demanda, que es la ley que rige todo mercado libre.

Esto fue solo el inicio de una larga conversación que me hizo corroborar que el ser humano tiene memoria selectiva, o sea, que se acuerda de lo que le conviene y cuando le conviene, desechando toda información que se oponga a sus intereses o conveniencias.

Hace 17 años que escribo esta columna semanal para el Nuevo Herald, siempre insistiendo en lo mismo, y cada día me convenzo más que el ser humano retiene en su mente aquello que no contradice sus principios, proyecciones y deseos. Cualquier otra información, por lógica que esta sea, la desecha de inmediato. Esto me induce a pensar que estoy arando en el mar, pero por si me equivoco, voy a explicar el concepto nuevamente.

Entre valor y precio hay una gran diferencia. Una mercancía puede valer un dólar y venderse en más de dos en el mercado abierto. Como ejemplo tomaré un barril de petróleo. Actualmente, el valor normal de crudo debe fluctuar entre $40 y $50 en el mercado internacional, sin embargo, cuando los países productores han reducido la oferta, el precio del barril de petróleo crudo ha llegado a cotizarse hasta $108.

Lo mismo pasa con los bienes raíces, con la diferencia de que en la compraventa de un bien raíz está envuelto un pedazo de terreno único e irreproducible, del globo terráqueo.

Un inmueble localizado en un sitio estratégico o deseado, siempre tendrá alta demanda y limitada oferta, eso hará que su precio se eleve en igual medida a su demanda. Sin embargo, el hecho no tendrá que ver en absoluto con su valor, pues el precio representará el equivalente a la desvalorización proporcional del patrón moneda que impere en el sitio, manteniéndose estable el valor del inmueble.

Actualmente las propiedades inmobiliarias son altamente cotizadas en el sur de la Florida, porque el área goza de interés y alta demanda; si este interés decayese o la demanda mermase, los precios caerían irremediablemente.

Las propiedades residenciales tienden a mantener mejor su valor porque son una necesidad fundamental dentro de la estructura de la sociedad; aún más si el vecindario en que están erigidas conserva su razón de ser y esencia original; un ejemplo: la ciudad de Coral Gables, en el condado Miami-Dade.

Los inmuebles comerciales son otra historia. Ante todo debe recordarse que son instrumentos mercantiles utilizados para la inversión y que sus compradores responden a intereses y no a sentimientos ni consideraciones.

Ejemplo: A pesar de la gran demanda que existe actualmente por los edificios multifamiliares, lo que ha hecho que el precio de los mismos se eleve notablemente en el mercado inmobiliario actual, un alza en los intereses pudiese ocasionar una merma en el valor de los mismos; pero esto será tema a tratar la próxima semana.

J.A. “Tony” Ruano

es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra,

venta y administración.”

tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de octubre de 2015, 3:32 p. m. with the headline "Valor y precio de una propiedad, no los confunda ni los ignore."

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