Finanzas

Puerto Rico anuncia un default parcial

La calle Fortaleza en el Viejo San Juan. Puerto rico encara una de sus mayores retos financieros en la historia.
La calle Fortaleza en el Viejo San Juan. Puerto rico encara una de sus mayores retos financieros en la historia. Bloomberg

Puerto Rico anunció el miércoles un impago en vencimientos de deuda de $37 millones que se cumplen a principios de enero por falta de liquidez, medida que permitirá atender a proveedores del gobierno y prestar servicios a la población.

“No vamos a hacer los pagos. No tenemos los recursos disponibles”, señaló en tono solemne el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, en una conferencia de prensa en la que hizo público algo que se intuía desde hace semanas, aunque la incógnita era conocer la magnitud del impago.

García Padilla, quien hace cerca de quince días anunció que no se presentará a la reelección para centrarse en el pago de una deuda de $72,000 millones de la isla, hizo público que se dejarán de atender vencimientos por $37 millones, una pequeña cantidad si se compara con los más de $900 millones que vencen en enero.

La isla no cumplirá con el pago de $35.9 millones en bonos de la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura de Puerto Rico (PRIFA, por sus siglas en inglés), así como tampoco con $1.4 millones más en bonos de la Corporación para el Financiamiento Público (PFC, por sus siglas en inglés).

El jefe del Ejecutivo dejó claro que sí se atenderá el vencimiento de $329 millones que cumplen a principios de enero de obligaciones generales del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, garantizadas por la Constitución local.

Matizó que hubo que decidir entre qué pagar y qué no, por lo que quedaron asegurados esos $329 millones para evitar incumplir el mandato constitucional que garantiza su cobertura.

El impago responde a una crónica anunciada desde hace semanas a través de mensajes lanzados por altos funcionarios a los acreedores, en los que se dejaba claro que no había dinero para cumplir con los vencimientos de deuda y, a la vez, prestar los servicios esenciales a los ciudadanos.

“Estas decisiones que he tomado son para proteger a los puertorriqueños de las consecuencias de un impago general”, dijo, para dar a entender que la medida permitirá la prestación de servicios esenciales, aunque se saldarán otros vencimientos para evitar el abismo que supondrían las reclamaciones judiciales.

Dijo que ese impago permitirá, por ejemplo, abonar los reintegros de las declaraciones de la renta a los ciudadanos, aún sin saldarse cuando se acerca ya la del próximo año o intentar ponerse al día con los proveedores del gobierno, a los que se adeudan más de $300 millones.

García Padilla, que hace semanas justificó no concurrir a la reelección por, entre otras razones, el castigo en términos políticos que sufrirá por las medidas a tomar en la gestión del pago de la deuda, se enfrenta a la presión ejercida por los acreedores que exigen el pago íntegro de la deuda y la necesidad de prestar servicios básicos a la población.

Además del retraso en el pago del reintegro de las declaraciones de la renta a los ciudadanos con derecho a devolución, en las últimas semanas el Gobierno tuvo que hacer malabarismo financiero para abonar la paga extraordinaria de Navidad a los funcionarios.

El retraso estuvo a punto de provocar protestas entre los agentes de Policía que veían cómo se echaba encima la Navidad y no llegaba la paga extraordinaria, situación repetida entre maestros y personal sanitario.

“No estaríamos en esta conferencia de prensa, dando esta noticia, si el Congreso –de Estados Unidos– hubiese actuado”, dijo el jefe del Ejecutivo, tras señalar que los legisladores estadounidenses deben ahora acordarse de quienes les dijeron que Puerto Rico cumpliría con todos sus compromisos de deuda.

García Padilla volvió a pedir al Congreso en Washington que le dé mecanismos al Estado Libre Asociado para que pueda solucionar el asunto de la asfixiante deuda.

El gobierno puertorriqueño lleva meses presionando con continuos viajes del propio García Padilla a Washington para que el Congreso permita que la isla se pueda acoger al capítulo 9 de la Ley de Quiebras federal, lo que permitiría reestructurar su deuda de forma ordenada.

La presión no ha surtido efecto y la mayoría republicana en el Congreso ha bloqueado cualquier iniciativa legislativa en esa línea, ante la desesperación de San Juan.

Puerto Rico no ha podido acogerse a la Ley federal de Quiebras ya que dicha norma no considera a la isla como un estado y, adicionalmente, la Justicia federal ha visto inconstitucional una norma que el Gobierno local aprobó para establecer su propio mecanismo de bancarrota.

El anuncio de hoy, que según analistas puede ser solo el inicio de otros impagos que llegarán durante los próximos meses, puede llevar a las consiguientes reclamaciones legales para las que el Ejecutivo local ya adelantó que está listo.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2015, 7:13 p. m. with the headline "Puerto Rico anuncia un default parcial."

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