Arabia Saudí en contra de recortar producción petrolera
El ministro de Petróleo de Arabia Saudí declaró el martes que reducir la producción a fin de apuntalar los precios no es una opción viable, y que en lugar de ello hay que dejar que el mercado tome su rumbo, aún si eso deja sin negocio a algunos participantes.
Los recortes de producción por parte de productores a bajo costo, como Arabia Saudí, solo serviría para subsidiar a los productores de alto costo, dijo el ministro Alí Al-Naimi, en una aparente referencia a las empresas estadounidenses que extraen combustible hecho a base de esquisto.
El aumento de la producción estadounidense es básicamente la responsable de que llegara a su fin la época del petróleo a $100 por barril. Hoy en día un barril de petróleo estadounidense oscila alrededor de los $30, un precio que recae en pérdidas para los fabricantes estadounidenses.
“Los productores de estos barriles a alto costo tendrán que buscar la manera de reducir sus gastos, adquirir créditos o quedar liquidados”, dijo Naimi. “Suena duro y desafortunadamente lo es, pero es la manera más eficiente de recalibrar los mercados”.
Naimi rechazó una premisa compartida ampliamente en el mercado, de que Arabia Saudí está produciendo grandes cantidades a fin de perjudicar a los productores de combustible hecho a base de esquisto.
“No le hemos declarado la guerra al combustible hecho a base de esquisto, de ningún país y de ninguna empresa”, expresó en la cumbre sobre asuntos energéticos IHS CERAWeek, en Houston.
A finales del 2014 la OPEP decidió que no iba a reducir la producción para apuntalar los precios y Naimi reiteró esa posición. “Reducir la producción a bajo costo para subsidiar la producción a alto costo solo posterga lo inevitable”, comentó.
Aunque Naimi rechazó los recortes de producción como poco convenientes a nivel político, se declaró a favor de mantener fija la producción al nivel actual si las principales potencias petroleras lo aceptan.
La idea de mantener la producción actual sin variar, propuesta la semana por Arabia Saudí, Rusia, Venezuela y Catar, sería una vía más gradual para aumentar los precios, pero su futuro es incierto.
El ministro saudí dijo que en su vida ha visto los precios del petróleo subir de $2 a $147 el barril. El descenso actual de los precios, que ha provocado despidos en Estados Unidos, es simplemente parte del ciclo normal del mercado.
“Es algo que va a acabar. No sé cuándo, pero va a acabar”, expresó.
Sus comentarios aceleraron las pérdidas de los precios del crudo el martes en los mercados internacionales.
Por su parte, el ministro iraní de Petróleo descartó el martes un eventual congelamiento de la producción de crudo, impulsado en particular por Arabia Saudí y Rusia, asegurando que la consideraba como una mera “broma”, informó la agencia iraní ISNA.
“Algunos países vecinos incrementaron su producción durante años (…) y ahora dicen que hay que congelar la producción”, dijo el ministro, Bijan Zanganeh, en referencia a Arabia Saudí. “Es una broma divertida”, agregó.
Arabia Saudí y Rusia, los dos mayores productores mundiales de petróleo, propusieron este mes junto con Venezuela y Catar congelar la extracción a los niveles de enero, a condición de que todos los demás productores, tanto los de la OPEP como exteriores al cartel, se sumasen a la iniciativa.
La idea generó esperanzas de estabilización del mercado, golpeado por el derrumbe del precio del barril, que este año tocó sus mínimos en 13 años.
Irán ya había anunciado su intención de aumentar su producción para recuperar mercados, tras el reciente levantamiento de las sanciones que le habían impuesto las grandes potencias por su programa nuclear.
La semana pasada Zaganeh dijo que estaba abierto a la discusión, pero que Teherán no estaba dispuesto a renunciar a su parte de mercado.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de febrero de 2016, 3:57 p. m. with the headline "Arabia Saudí en contra de recortar producción petrolera."