Finanzas

Remodelar: el arte de hacer más con menos

La tendencia general de todo aquel que compra una vivienda es comenzar a mejorar sus condiciones con el fin de acondicionarla a su forma de vivir. Los hay que hacen maravillas con poco dinero, y también los hay que gastan una fortuna en el intento y jamás lo logran.

Reacondicionar una propiedad o remodelarla, según prefiera llamársele a la acción de crear una nueva realidad partiendo de un inmueble que muchos ni consideraban hasta que no estuvo terminado, es en realidad un arte. El arte de hacer más con menos.

Primeramente no se debe –a menos que se disponga de una fortuna para emplear en el reacondicionamiento– comenzar a trabajar en un proyecto que abarque la propiedad en su totalidad. Lo lógico es dividir el inmueble en espacios para la acción inmediata, de acuerdo con los materiales que se vayan a utilizar y el orden de acabado que los mismos aporten a la obra, y comenzar por uno a la vez. Vencido el primer desafío se podrá continuar al siguiente y así. Desde luego, hay trabajos que se relacionan, ante todo por similitud, empleo de materiales y técnica; y ahí es cuando surgen los trabajos masivos que abarcan toda la propiedad.

La coordinación en la reconstrucción debe ser precisa y consciente. Un mal planeamiento puede costar miles y destruir el espíritu emprendedor de quienes la hacen, aparte de eliminar el sentido de progreso en el intento. Veamos un ejemplo:

En una ocasión vi instalar una costosa alfombra en la primera fase de una remodelación, y en pocas semanas la vi arruinada por manchas de pintura –la misma que aplicaron a las paredes-. En otro momento observé un hermoso piso de listones de madera de teca brasilera, ya barnizado, lleno de arañazos y profundas cicatrices en la madera, como consecuencia de la arena y piedrecillas arrastrada por las botas de los albañiles y plomeros que hacían los baños.

Si algo hay que cuidar mientras se remodela una propiedad, es la moral del equipo que la realiza, es por ello la importancia que tiene el organizar bien una remodelación; máxime cuando se vive en el inmueble mientras se hacen las reparaciones.

Se debe ahorrar en todo lo posible, pero no en la mano de obra. Contar con la participación de operarios especializados y conocedores de su labor es ganancia en cada ocasión. Es por ello que debe exigírsele una licencia activa del estado de La Florida, así como prueba de seguro contra accidentes de trabajo y mala práctica, a todo aquel que contratemos. Desde luego, hay trabajos menores que pueden contratarse prescindiendo de algunos de estos elementos, pero toda vez que se acometan obras de gran envergadura, en alturas, donde intervengan maquinarias que puedan provocar heridas o mutilaciones, o donde los obreros manipulen materiales de alto costo, no deben correrse riesgos innecesarios.

Elija usted hacer el trabajo por su cuenta o decida que tendrá mejores resultados, menos dolores de cabeza, e inclusive hará mayores ahorros si contrata labor profesional, le recomiendo que planee lo que va a hacer con tiempo y esmero, pues una vez que las cosas comienzan a salir mal, el contagio va en escala.

J. A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración.”

tony@ruanobrokers.com

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de febrero de 2016, 3:14 p. m. with the headline "Remodelar: el arte de hacer más con menos."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA