Finanzas

Los urbanizadores van de compras en el sur de la Florida

Michael Comras (izq.), y Chris Weilminster hablan en el patio casi vacío del centro comercial CocoWalk, en Coconut Grove, en enero. Comras is el CEO y principal de Comras Company, en Miami Beach; Weilminster es el vicepresidente ejecutivo de Federal Realty Investment Trust. Ambos planean transformar a Coco Walk.
Michael Comras (izq.), y Chris Weilminster hablan en el patio casi vacío del centro comercial CocoWalk, en Coconut Grove, en enero. Comras is el CEO y principal de Comras Company, en Miami Beach; Weilminster es el vicepresidente ejecutivo de Federal Realty Investment Trust. Ambos planean transformar a Coco Walk. mhalper@miamiherald.com

La fiebre del oro está en su apogeo en la búsqueda de tiendas en el sur de la Florida.

Urbanizadores y operadores de centros comerciales quieren renovar y expandir los centros comerciales en toda la zona. Asimismo, se están abriendo nuevas tiendas, especialmente en centros en espacios abiertos, en áreas concurridas con restaurantes estilo gourmet, sorprendentemente, en marcado contraste con los viejos centros comerciales bajo techo, en los suburbios. El costo de todas estas inversiones llega a los miles de millones.

El momento escogido puede parecer extraño, dados los obstáculos existentes: la ralentización económica en América Latina, Europa y China; la disminución de los gastos turísticos a causa del fortalecimiento del dólar; el vacilante estado de la bolsa de valores en Estados Unidos; y el hecho de que cada vez más personas hacen sus compras en internet. Pero expertos afirman que las bases del mercado de Miami son fuertes, y que hay posibilidades de crecimiento, a pesar de los temores a la sobresaturación del mismo cuando abran los nuevos proyectos.

Listar todos los nuevos proyectos comerciales en el sur de la Florida es una tarea héroica. Un centro comercial al aire libre de 500,000 pies cuadrados que está en construcción Brickell City Centre ha fijado su apertura para este otoño. Centros comerciales tradicionalmente importantes como Aventura y Dadeland se han expandido o están en proceso de hacerlo. El súper lujoso Design District duplicará su tamaño en el 2017. Bal Harbour Shops también quiere crecer. En el downtown de Miami, el proyecto Miami Worldcenter, planeado por mucho tiempo, anunció recientemente un gran cambio en sus planes de diseño. En North Miami, urbanizadores han rebautizado el viejo Biscayne Landing como SoLe Mia Miami. Y los gobiernoslocales están gastando fuertes sumas en remodelar las icónicas zonas comerciales de Miami-Dade como Lincoln Road en Miami Beach, Miracle Mile en Coral Gables, y Flagler Street en el downtown de Miami. Incluso la industrial ciudad de Doral está recibiendo una transfusión de comercios de lujo.

En Broward, Fashion Mall en Plantation será demolido y reemplazado por un centro comercial al aire libre. Entretanto, el mayor centro comercial de descuento del país, Sawgrass Mills, está planeando una nueva ala para tiendas a precio completo y restaurantes gourmet, mientras que otro urbanizador quiere construir al lado un centro comercial separado de 480,000 pies cuadrados.

Y además, por supuesto, está American Dream Miami, un complejo de 200 acres que se planea construir en el área del Northwest de Miami-Dade. De recibir luz verde de parte del condado, sería el mayor centro comercial de EEUU.

Hay preocupación

Para los consumidores, al menos aquellos que puedan permitirse comprar en los nuevos comercios, más y mejores opciones son buenas noticias, en lo que analistas llaman un mercado poco atendido. Los nuevos empleos, aun cuando la mayoría sean de bajos salarios, también ayudarán a la economía. Pero a nivel local algunos se preocupan de que las grandes cadenas con miras a los turistas adinerados seguirán sacando del mercado a los pequeños negocios que dan su carácter especial al sur de la Florida. Como quiera, el crecimiento no se detiene.

“Es algo realmente sin precedentes”, dijo Alan Esquenazi, corredor de bienes raíces comerciales de Continental Real Estate Companies. “El mercado del sur de la Florida está candente. La demanda de los comercios minoristas a nivel nacional, así como a los niveles local y regional, es intensa. No hay suficiente espacio disponible. Los alquileres están subiendo con rapidez”.

Nadie está haciendo una apuesta más arriesgada en el sur de la Florida que un fondo inversionista inmobiliario radicado en Maryland que acaba de hacer compras a todo dar a nivel local, y ha gastado $87.5 millones en CocoWalk, en Coconut Grove, y $110 millones en The Shops at Sunset Place, en South Miami.

“Siempre hemos tenido un gran deseo por estar en el sur de la Florida”, dijo Chris Weilminster, vicepresidente ejecutivo de Federal Realty Investment Trust. “Esto es una jugada a largo plazo para nosotros”.

Weilminster dijo que el dinero de los turistas a manos llenas en Miami, así como fuertes sectores demográficos locales, hacen que los comercios minoristas sean una buena compra.

Miami llegó a vender más en el 2014 que destinos de compras de perfil aún más alto como Nueva York y Los Ángeles, de acuerdo con una estadística comúnmente usada y que es recolectada por el Consejo Internacional de Centros comerciales (ICSC, por su siglas en inglés).

Las ventas para inquilinos de tiendas que no son ancla en el sur de la Florida alcanzaron un promedio de $768 por pie cuadrado en el 2014, concluyó ICSC, muy por encima de Nueva York ($581) y Los Ángeles ($566), además del promedio nacional ($474).

“Todo favorece a este mercado, particularmente en las dos áreas en que estamos invirtiendo”, dijo Weilminster.

Pero él y sus socios de Federal, el urbanizador local Michael Comras y Grass River Properties, con sede en Coconut Grove, saben que todavía les falta un largo camino por recorrer, uno que podría costar decenas de millones de dólares, y probablemente más, en renovaciones y cambios de marca.

Durante una visita reciente, CocoWalk estaba prácticamente desierto. El centro comercial de cuatro pisos y 198,000 pies cuadrados ha pasado por cuatro propietarios desde 1998, sin contar el último grupo. El índice de espacios vacantes está en alrededor del 20 por ciento. Las losas están rajadas, la pintura cuarteada.

“Este lugar debería ser la joya de la corona de Coconut Grove”, dijo Comras, quien además estuvo recientemente asociado en una venta por $370 millones de una manzana entera en Lincoln Road. (Esa súper venta, hecha al multimillonario español Amancio Ortega, es otra señal de lo mucho que codician los inversionistas los espacios comerciales del sur de la Florida, afirman corredores.)

Los nuevos dueños aseguran tener planes para renovar CocoWalk y Sunset Place con un aspecto más elegante y contemporáneo. Ellos quieren, asimismo, aliviar esa atmósfera de construcciones pesadas y como fortificadas de los centros comerciales apartados de los concurridos downtowns en Coconut Grove y South Miami. Eso significa traer una mezcla más sólida de inquilinos locales, regionales y nacionales (”más nuevos, más cool, más hip”, dijo Weilminster) y mejores restaurantes. Ellos han probado cosas como clases semanales de cocina en otras propiedades para interesar a la gente a vincularse de nuevo con los centros comerciales de su localidad.

“La gente quiere sentirse inmersa en algo diferente cuando va de compras”, dijo Weilminster. “Hay que crear algo que sea toda una experiencia. Así es que los sacas del sofá y de internet”.

Siga a Nicholas Nehamas en Twitter: @NickNehamas

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2016, 5:06 p. m. with the headline "Los urbanizadores van de compras en el sur de la Florida."

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