Cuando se trata de ahorro, todo está en su cabeza
Aún siendo disciplinados y contando con presupuestos ajustados, la mayoría de nosotros hemos tenido dificultad en resistir la tentación de gastar. Nuevas investigaciones demuestran el por qué: se requieren dos formas de pensar.
No, no tiene nada que ver con las incomodas ideas de economizar y asumir sacrificios. Más bien, la ciencia revela que para transitar por la vida con un buen cojín financiero y llegar fácilmente a un retiro lucrativo, necesitamos dos herramientas mentales importantes. La primera es una fuerte conexión con la persona en que nos convertiremos en el futuro, dentro de algunas décadas. La segunda: señales constantes de que podemos utilizar el dinero para cualquier cosa en el mundo, no solo para comprar el próximo café o para bajar música o cualquier cosa que estemos a punto de comprar, dice Daniel Bartels, profesor de Booth School of Business en la Universidad de Chicago.
“Cuando una persona gasta, se le puede recordar que hay compensaciones”, comenta Bartels. “Pero a menos que esa persona esté conectada además con quien se convertirán en el futuro, no estarán tan propensos a ahorrar dinero. Se necesitan ambas cosas.”
Los profesionales en manejo de dinero, han tenido la creencia de que con solo realzar lo que los economistas llaman nuestros costos de oportunidad, o las opciones que no seleccionamos para el uso del dinero, guardaremos la cartera en vez de hacer comprar innecesarias. Pero Bartels y su equipo, en una serie de experimentos en laboratorio, realizados a través de la Internet y en la vida real, determinaron que para que los recordatorios de costos de oportunidad sean efectivos, deben estar acompañados con motivación para proveer para nuestro ser futuro, que significa estar conectado a esa persona que seremos. Sin ambas cosas, estaremos tentados fácilmente por el constante flujo de cosas que vemos cada día.
Este es un hallazgo demostrado por los investigadores, a través de la manipulación de las conexiones de los sujetos con sus seres futuros. Esto puede verse, por ejemplo, leyendo afirmaciones asegurando que las propiedades psicológicas más importantes de una persona no cambian a través del tiempo, lo que fortalece la conexión de esa persona a aquella en la que se convertirán más tarde en la vida. Pero cuando las personas leen afirmaciones cargadas de pensamientos de que esas características importantes están siempre evolucionando, el ejercicio debilita la conexión a esa persona que aún no somos, dice Bartles. (Hay investigación que apoya ambas, comenta.)
Los investigadores también hicieron que las personas pensaran en los costos de oportunidad. Antes de comprar, se les solicitaba a los sujetos que consideraran si, de aquí a un año, hubiesen deseado gastar más o menos dinero en cinco categorías. Estas incluían repago de deuda, entretenimiento, ahorros, transportación y café y repostería.
Una de las pruebas incluía a personas en fila para comprar café, que fueron manipulados a conectarse a su ser futuro y también a considerar otras categorías de gastos antes de hacer sus compras. Durante seis mañanas, éstos gastaron 20 por ciento menos en el lugar de venta de café que sujetos que estaban desconectados de su ser futuro o a quienes se les recordó, en lugar del dinero, sobre temas que hubiesen probablemente deseado haber dedicado más tiempo a leer. “Personas que tienen una fuerte conexión a su ser futuro hacen cosas que benefician su ser futuro”, dice Bartles. “Los otros trabajan para beneficiar sus intereses presentes.”
Michael Rose, planificador financiero certificado de Miami Beach, está de acuerdo con los resultados de la investigación, y comenta que él siempre ha trabajado para forjar ambos, el ser futuro y las conexiones comerciales para los clientes. En sus sesiones de planificación financiera, Rose vincula a las personas con su vida posterior a través de discusiones sobre aquellas pasiones que necesitarán planificación financiera. Ya sea viajar, navegar o el retiro en una pequeña casa fuera de la ciudad, asociar los intereses actuales con las expectativas futuras de un cliente es su primer paso para ayudarles a financiar estas metas.
“Para las personas es una motivación saber que están planificando hacia metas específicas en su vida, que son más importantes para ellos”, dice Rose. “Ya sea un hogar nuevo, un cierto estilo de vida para el retiro, matrícula universitaria o un nuevo negocio. Hace que el ahorro sea menos una obligación y más una meta estratégica.”
La tecnología es también un gran copiloto para alcanzar nuestras metas financieras, dice Rose. Su compañía utiliza programas integrales de computadora para ayudar con la planificación general. Y cuando se trata de recordar a los clientes sobre sus costos de oportunidad, o compensaciones, por su dinero, Rose recomienda la aplicación Mint, que mantiene tabulaciones constantes en los gastos de un usuario y provee alertas regulares de gastos de dinero en categorías tales como cenas, entretenimiento y alimentos, similar a las categorías incluidas en la investigación Bartel. Dice Rose, que eso es efectivo en frenar el impulso y las compras no planificadas.
Además de esas ideas, Denise Winston, fundadora de MoneyStartHere.com, recomienda bajar una aplicación sobre envejecimiento (tales como AgingBooth o AgeMyFace) que transforma nuestras fotos actuales en como se podrían ver en un número de años. También recomienda escribir recordatorios de sus metas directamente en las tarjetas de crédito, utilizando un marcador permanente, o colocando fotos de ellos en el refrigerador.
“Es importante hacer cosas que puedan inspirarle a tomar una decisión diferente”, dice Winston. “Pero hacer cosas ayuda. Verdaderamente hace que cambie el estado mental.”
Brett Graff fue economista del gobierno de Estados Unidos, editora de www.The HomeEconomist.com y autora de “Not Buying It: Stop Overspending and Start Raising Happier, Healthier, More Successful Kids.” Sígala en @BrettGraff
PRESUPUESTO 101
PRESUPUESTO 101
Claro que las investigaciones muestran que para resistir la tentación en las tiendas y en el internet, debemos sentirnos conectados con nuestro futuro y también estar conscientes de opciones actuales para nuestro dinero. Pero también necesitaremos un presupuesto para comenzar, dice Ellen Siegel, planificadora financiera certificada del sur de Miami.
1) Haga un listado de todos los gastos fijos e irreductibles, costos como hipoteca o renta, pagos de automóvil, electricidad, seguro, impuestos al ingreso, impuestos a la propiedad.
2) Haga entonces un listado de los gastos que usted sabe que van a llegar, pero que no conoce la cantidad. Reparación en la casa, cuidado de la salud, uniformes, regalos de cumpleaños.
3) Recuerde que debe tomar en cuenta los ahorros, que van a variar con la edad y el ingreso, pero usted deseará pagarse al menos diez por ciento de su ingreso con la misma importancia que da al pago a sus acreedores.
4) Lo que sobre es su gasto discrecional, el dinero para las cosas que desea, no aquellas que necesita.
5) Si usted tiene un cónyuge o una familia, la distribución de esos fondos será una decisión conjunta. Siegel recomienda una discusión que incluya no solo los artículos que cada persona desea sino también la razón para que esa selección particular sea importante. Podemos descubrir que un televisor grande es la ruta de alguna persona para disfrutar más noches familiares viendo películas. O que un viaje particular puede ser una memoria de la niñez que alguien desea pasar a una nueva generación.
Creando una cuenta de ahorro con propósito
Todo el mundo sabe que la planificación financiera responsable y efectiva significa ahorrar una porción de nuestros ingresos. Pero sin una guía clara, seremos al menos inconsistentes. La verdad es, dice Michael Rose, planificador financiero certificado de Miami Beach, que el por ciento de dinero que estamos supuestos a separar será único para cada uno de nosotros. Pero recomienda que consideremos lo siguiente:
Temprano en su carrera: Trabaje para ahorrar del diez al 15 por ciento de su ingreso. Esto puede ser más difícil con salarios básicos, pero con el interés compuesto, el concepto de su interés también gana interés, aun una pequeña cantidad que se separe cuando usted está joven cosechará recompensas más adelante, dice Rose. Usted tendrá que conservarlo, asegurándose de que tendrá de tres a seis meses de dinero para gastos que podrá acceder en caso de que pierda el empleo.
A mitad de su carrera: Este es el momento para separar 20 por ciento de su dinero, con la mira a financiar tanto el futuro cercano como el lejano. Si usted disfruta de viajar, asegúrese de ahorrar suficiente para viajar a lo largo de su vida, incluyendo el retiro, dice Rose. Piense también en gastos como bodas o educación universitaria. Si usted tiene la posibilidad de cambiar de trabajo o sueña con tener un negocio propio, querrá aumentar la cantidad a 25 por ciento o quizás más, comenta Rose. También es así si tiene familia. Trate de que los gastos básicos de cada uno estén cubiertos para un año en caso que desaparezca su ingreso.
Tarde en su carrera: Si usted ha sido diligente durante las primeras dos etapas, puede que haya cumplido con sus metas para el retiro, añade Rose. De nuevo, debido al interés compuesto, aun una pequeña cantidad de dinero separada desde temprano debería aumentar de forma impresionante. Examine sus metas para el retiro y vea si hay una brecha entre las cantidades que usted necesita y las que tiene. Si existe una, algo de planificación financiera le ayudará a decidir el por ciento de ingreso que usted debe ahorrar, mientras pueda.
Creando una cuenta de ahorro con propósito
Todo el mundo sabe que la planificación financiera responsable y efectiva significa ahorrar una porción de nuestros ingresos. Pero sin una guía clara, seremos al menos inconsistentes. La verdad es, dice Michael Rose, planificador financiero certificado de Miami Beach, que el por ciento de dinero que estamos supuestos a separar será único para cada uno de nosotros. Pero recomienda que consideremos lo siguiente:
Temprano en su carrera: Trabaje para ahorrar del diez al 15 por ciento de su ingreso. Esto puede ser más difícil con salarios básicos, pero con el interés compuesto, el concepto de su interés también gana interés, aun una pequeña cantidad que se separe cuando usted está joven cosechará recompensas más adelante, dice Rose. Usted tendrá que conservarlo, asegurándose de que tendrá de tres a seis meses de dinero para gastos que podrá acceder en caso de que pierda el empleo.
A mitad de su carrera: Este es el momento para separar 20 por ciento de su dinero, con la mira a financiar tanto el futuro cercano como el lejano. Si usted disfruta de viajar, asegúrese de ahorrar suficiente para viajar a lo largo de su vida, incluyendo el retiro, dice Rose. Piense también en gastos como bodas o educación universitaria. Si usted tiene la posibilidad de cambiar de trabajo o sueña con tener un negocio propio, querrá aumentar la cantidad a 25 por ciento o quizás más, comenta Rose. También es así si tiene familia. Trate de que los gastos básicos de cada uno estén cubiertos para un año en caso que desaparezca su ingreso.
Tarde en su carrera: Si usted ha sido diligente durante las primeras dos etapas, puede que haya cumplido con sus metas para el retiro, añade Rose. De nuevo, debido al interés compuesto, aun una pequeña cantidad de dinero separada desde temprano debería aumentar de forma impresionante. Examine sus metas para el retiro y vea si hay una brecha entre las cantidades que usted necesita y las que tiene. Si existe una, algo de planificación financiera le ayudará a decidir el por ciento de ingreso que usted debe ahorrar, mientras pueda.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2016, 8:09 p. m. with the headline "Cuando se trata de ahorro, todo está en su cabeza."