Carolina del Sur podría beneficiarse del comercio con Cuba, pero no todavía
WASHINGTON – En julio del 2003, una barcaza de una compañía de envíos de Carolina del Sur hizo historia como la primera embarcación con bandera de Estados Unidos en llevar carga a Cuba en más de 42 años. Un año más tarde, una delegación comercial de Carolina del Sur sostuvo un encuentro de tres horas con Fidel Castro que tuvo como resultado un acuerdo de exportaciones por $10 millones para vender mercancías del estado a la isla.
“El día que su barcaza llegó a Cuba, la noticia le dió la vuelta al mundo”, dijo en ese momento Castro al empresario de Charleston, Jack Maybank Sr., cuya compañía había envíado la embarcación.
Maybank vio a Cuba como “la oportunidad de desarrollo del siglo”, con una población educada de 11 millones de personas ansiosas por recibir mercancías estadounidenses, un mercado prometedor para asociaciones de negocios con Carolina del Sur y otros estados.
Trece años después, Carolina del Sur debería estar en una excelente posición para sacar provecho del comercio con la nación insular. Cuenta tanto con los puertos como con los productos de exportación —aves de corral, frijol de soya y piezas de automóviles — que se codician en la isla. Tiene, además, una ventaja geográfica para hacer envíos a Cuba: cercana, y sin las implicaciones políticas de hacer negocios con su ex rival de la Guerra Fría, que tienen muchas comunidades con alta población cubanoamericana en el sur de la Florida.
A pesar de haber sentado precedente en el terreno de los negocios con Cuba, la continuación del embargo de EEUU ha hecho difícil a Carolina del Sur capitalizar esa ventaja. Aunque compañías estadounidenses han podido vender alimentos a Cuba desde el 2000, las restricciones para conceder crédito y asistencia gubernamental a las exportaciones dieron la ventaja a negocios de otros países. El embargo no puede ser eliminado sin una acción del Congreso, lo que es poco probable en año de elecciones.
El representante Mark Sanford, republicano de Carolina del Sur, quien viajó a Cuba con el presidente Barack Obama la semana pasada, dijo que había quedado impresionado con lo que observó allí.
“Cuando vas a un lugar como ese — donde la gente vive en lo que parecen ser edificios en ruinas, maneja carros fabricados en los años ‘50 y ‘60 —, es un recordatorio del poder de la economía de Estados Unidos, ya que esto es una consecuencia del embargo”, dijo a McClatchy en una entrevista, tras su regreso de La Habana.
Aperturas en el mercado cubano
Funcionarios de comercio y agricultura del estado dijeron que había varias aperturas en el mercado cubano para productos de Carolina del Sur , especialmente luego de que se relajaran las restricciones financieras. El frijol de soya, el arroz, las aves de corral y los biocombustibles han sido identificados por el Departamento de Agricultura de EEUU como nuevos mercados que podrían ser aprovechados por los granjeros.
“Carolina del Sur estaría aquí en una posición magnífica; nosotros contamos con una próspera industria de aves de corral, y estamos ciertamente en posición de exportar frijol de soya, algodón, maíz y trigo”, dijo el presidente de la Oficina de Comercio de Carolina del Sur, Harry Ott. “Pero es difícil cargar un barco y recibir efectivo a cambio de productos de exportación. Eso es un obstáculo para nosotros porque tenemos un puerto magnífico, estamos listos para hacer negocios, solo tenemos que deshacernos de estas restricciones y estaremos listos”.
El estado podría, asimismo, aprovechar sus ventajas más allá de los productos de exportación tradicionales, dijo el comisionado de Agricultura de Carolina del Sur, Hugh Weathers.
“Nuestra primera exportación bandera podría ser los melocotones”, dijo. “Hemos tenido éxito exportando melocotones a México y el Caribe, así que, suponiendo que los gustos sean parecidos, esperamos poder hacerlo. Podríamos competir especialmente en un cierto marco de tiempo durante el año. A medida que las cosechas suben en la costa este podríamos capitalizar en el mercado cubano”.
Aunque los funcionarios de agricultura del estado se muestran “cautelosamente optimistas”, Weathers dijo que algunos han expresado escepticismo con respecto al mercado cubano.
“Los granjeros de Carolina del Sur tienden a ser conservadores, y no quieren verse envueltos en el enamoramiento con Cuba a expensas de no cubrir sus márgenes en otros mercados, como en Europa”, dijo. “La opinión que me ha llegado de parte de ejecutivos de la industria de las aves de corral y otros, es que debemos actuar con cierta cautela en esta competencia por ser los primeros en Cuba a toda costa”.
Como parte de la visita de Obama, el secretario de Agricultura de EEUU, Tom Vilsack, se reunió con su homólogo cubano, Gustavo Rodríguez Rollero, y anunció varias medidas para promover la colaboración entre los sectores agrícolas de EEUU y Cuba.
“La normalización de las relaciones comerciales permitiría a los granjeros de EEUU usar costos más bajos de transporte para sacar ventaja con respecto a las exportaciones de alimentos a Cuba de la Unión Europea”, dijo Vilsack. “Cuando se levante el embargo, Estados Unidos estará en una posición excelente para reclamar una parte del mercado que hemos perdido”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de marzo de 2016, 3:19 p. m. with the headline "Carolina del Sur podría beneficiarse del comercio con Cuba, pero no todavía."