Las cuentas 401 (k), su clave para el retiro
Cuando la mayoría de nosotros pensamos en el retiro, no nos imaginamos que ese día está a la vuelta de la esquina y raramente pensamos cómo cubriremos los gastos. Hubo un tiempo cuando muchos empleadores proporcionaban una pensión, que era un pago garantizado basado en los ingresos de los empleados. Uno se sentía bien sabiendo que podía contar con una pensión y los beneficios del Seguro Social.
Aquellos días de pensiones no existen para muchos y es difícil saber con exactitud cuánto recibiremos del Seguro Social, por esta razón debemos asumir responsabilidad de la financiación de nuestra jubilación.
Hay muchas maneras de prepararse para la jubilación durante sus años de trabajo. Los planes de ahorro de su empleador es un gran comienzo. Un ejemplo es un plan 401(k).
Si su empleador ofrece un plan de retiro como un 401(k), es aconsejable participar. Lo máximo que se puede contribuir con estos planes es $18,000 (o $24,000 para aquellos que tienen por lo menos 50 años de edad).
La mayoría de estos planes tienen un programa de "matching" donde el empleador hará una contribución igual a la cantidad que el empleado elige para contribuir con su plan 401(k) (hasta ciertas cantidades). Cada empresa es diferente, pero un programa común es uno donde la compañía depositará una cantidad equivalente al 100% de los primeros 6% que contribuye el trabajador. Se trata de dinero gratis!!! Por esa razón todos los trabajadores con acceso a estos planes deben contribuir por lo menos ese mínimo.
Veamos los escenarios con un empleado que gana un sueldo de $50,000 por año y su compañía ofrece ese plan:
Escenario 1: El empleado elige contribuir con un 10% de su salario ($5,000 por año) o $96 por semana. La compañía agregará un adicional de $3,000 a la cuenta de 401(k) del empleado por año (esto es 100% de los primeros 6% que el empleado contribuyó).
Escenario 2: Si este mismo empleado elige contribuir con solo el 2% de su salario ($1,000 por año o $19 por semana), el empleador solo depositará $1,000. En este caso el empleado pierde la oportunidad de un adicional de $2,000 que el empleador hubiera añadido a su cuenta de jubilación. ¡$2,000 representa un beneficio perdido!
La mayoría de las compañías ahora ofrecen un 401(k) plan tradicional y Roth. La diferencia es que en un 401(k) tradicional, las contribuciones no están sujetas a los impuestos. Los fondos tienen un impuesto diferido y serán sometidos a tributos cuando se utilicen durante la jubilación. Esta opción tiene sentido si está sujeto a una tasa de impuesto alta y espera tener menos ingresos durante la jubilación.
Con el plan 401(k) Roth, las contribuciones no son deducibles, por lo tanto la cuenta crece libre de impuestos y los fondos no son gravables durante la jubilación.
Si trabajas para una empresa que no ofrece un plan de jubilación, todavía puede ahorrar usando otras opciones como un “Individual Retirement Account” o “IRA”. Con el fin de planificar para la jubilación, estos planes deben considerarse.
Marianela Collado es asesora financiera de Tobias Financial Advisors
marianela@tobiasfinancial.com
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2016, 6:30 p. m. with the headline "Las cuentas 401 (k), su clave para el retiro."