Finanzas

Pasión y perseverancia condujo al éxito a Half Moon Empanadas

Pilar Guzman Zavala and Juan Zavala are the owners of Half Moon Empanadas, a Miami business featured in a video posted on the Twitter feed of President-elect Joe Biden on Jan. 15, 2021. Biden talked with Guzman Zavala about Half Moon’s struggles in 2020.
Pilar Guzman Zavala and Juan Zavala are the owners of Half Moon Empanadas, a Miami business featured in a video posted on the Twitter feed of President-elect Joe Biden on Jan. 15, 2021. Biden talked with Guzman Zavala about Half Moon’s struggles in 2020. jiglesias@elnuevoherald.com

Los esposos Juan Zavala y Pilar Guzmán Zavala sabían relativamente poco sobre la industria de las comidas cuando arriesgaron todos sus ahorros, el dinero obtenido de la venta de su casa y un montón de dinero prestado.

Su concepto: Half Moon Empanadas. Inspirada por la cultura de empanadas en Argentina y los sabores latinoamericanos, la compañía de servicios alimenticios creó su primera ubicación en agosto del 2008, en Miami Beach. Como lo sugiere su nombre, Half Moon se especializa en hacer y vender empanadas desde cero, a mano, y con los mejores ingredientes, dijo Pilar. "Somos fabricantes de empanadas a los que nos obsesiona la calidad del producto y el mejor servicio posible".

Juan, nacido en Argentina, dejó la compañía editorial de su familia, y Pilar, quien se crió en México, abandonó su trabajo a tiempo completo en la Fundación Knight para dedicarse a hacer realidad su sueño. “Al principio, fracasamos miserablemente, o tal vez debería decir momentáneamente”, dijo Pilar, hablando de su ubicación original de 2,000 pies cuadrados en el corazón de South Beach, que fue un error financiero.

Durante algún tiempo no pareció que su negocio fuera a prosperar. Pero las dificultades obligaron a la pareja a ser creativos.

Aprendimos probando y equivocándonos, y escuchamos lo que el mercado nos decía

Juan Zavala

Trabajaron en varios festivales como el South Beach Art Deco Festival y el Coconut Grove Art Festival, y se dieron cuenta de que habían vendido más en dos días de lo que podían vender en una semana en su ubicación de SoBe. Un quiosco en la Universidad de Miami también fue un éxito, pues dio 10 veces el resultado que una empresa anterior y más tradicional. Entonces tuvieron su brillante idea: ubicaciones mucho más pequeñas y convenientes, de alto tráfico, donde la gente compra y se va, eran las claves del éxito. “Aprendimos probando y equivocándonos, y escuchamos lo que el mercado nos decía”, dijo Juan. Eso los llevó a salirse de su costoso alquiler de SoBe y a crear todas las ubicaciones que tienen todavía en la actualidad en la Universidad de Miami, la Universidad Internacional de la Florida, y en el Aeropuerto Internacional de Miami.

La ubicación del aeropuerto fue una victoria resonante. “Estábamos compitiendo con otros seis conceptos tanto locales como nacionales. Nos tomó cuatro años abrir esta ubicación, desde el momento en que presentamos la licitación hasta que abrimos nuestras puertas”, dijo Pilar. “Éramos uno de los pocos negocios pequeños en todo el aeropuerto”.

El siguiente obstáculo fue financiero. Un banco tras otro los rechazó, aun con sus contratos en la mano. Entonces Pilar escribió un correo electrónico a su amigo y mentor Juan Martínez, director de finanzas de la Fundación Knight, quien los remitió al presidente de TotalBank Jorge Rossell, el cual los recibió en persona. “El creyó en nuestro potencial, creyó en nosotros”, dijo Pilar, quien lo considera mentor suyo y se reúne con él cada trimestre.

Desde que abriera su primera ubicación a fines del 2008, Half Moon ha construido una nueva sede mientras que se expande agresivamente a lugares poco tradicionales, pero de alto tráfico, entre ellos su sede en un pequeño café situado en el 860 NE 79 Street en Miami, donde el equipo experimenta con sabores especiales y “empanadas a gusto”.

En el último año, Half Moon Empanadas (halfmoonempanadas.com) ha aumentado sus ingresos en casi el triple, ha empleado a 40 trabajadores y en estos momentos vende más de 40,000 empanadas al mes. Su local del aeropuerto, de 190 pies cuadrados, que es con mucho la que más vende, es una de las cinco concesionarias del MIA que más comida vende por pie cuadrado, dijo Juan.

Llegado el momento, los fundadores de Half Moon planean expandirse a nivel nacional y global, tal vez a través de un modelo de franquicia. En gran medida como hizo la cadena internacional Auntie Anne con los pretzels, Half Moon Empanadas se propone ponerse a la cabeza del negocio de las empanadas y mantenerse ahí en el futuro tras haber sobrevivido un comienzo incierto, según Pilar.

“Francamente, nos limpiamos el polvo, nos apretamos el cinturón, y sobrevivimos, sin abandonar nuestro sueño mayor de crear algún día una nueva categoría de comidas”.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2016, 10:00 a. m. with the headline "Pasión y perseverancia condujo al éxito a Half Moon Empanadas."

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