Senadora pidió al secretario de Salubridad que se pusiera la mascarilla. Su negativa provocó rechazo bipartidista
El presidente del Senado de la Florida calificó este fin de semana de “poco profesional” al secretario de Salubridad estatal por negarse a ponerse la mascarilla mientras visitaba el despacho de una senadora estatal que es tratada por un cáncer de seno, y sugirió que en el futuro se pedirá a los visitantes que “no respeten estas peticiones que se marchen”.
El presidente del Senado, Wilton Simpson, emitió la declaración el sábado después que la senadora Tina Polsky, demócrata por Boca Ratón, pidiera al secretario de Salubridad de la Florida, Joseph Ladapo, que se pusiera una mascarilla cuando estaba de visita en su despacho del Capitolio el pasado miércoles. Cuando Ladapo se negó, ella le pidió que se fuera, dijo Polsky al Herald/Times el domingo.
Polsky, de 53 años, anunció dos días antes que le habían diagnosticado un cáncer de mama en fase uno. Fue operada el 27 de septiembre y comenzará radioterapia esta semana.
Después de leer sobre el encuentro, que fue reportado por primera vez en Florida Politics el sábado, Simpson, republicano por Trilby, envió una nota a sus colegas del Senado sugiriendo que cualquier comportamiento futuro de este tipo no se aceptará.
“Lo que ocurrió en la oficina de la senadora Polsky fue poco profesional y no se tolerará en el Senado”, escribió Simpson en una carta a todos los senadores y al personal del Senado. “Aunque no existe un mandato de uso de mascarilla en el Senado, los senadores y el personal pueden solicitar el distanciamiento social y el uso de mascarilla en sus oficinas. A los que visiten el Senado y no quieran respetar estas peticiones, se les pedirá que se retiren”.
Añadió que “las oraciones de toda la familia del Senado están con la senadora Polsky mientras comienza su tratamiento. Sin embargo, no debería ser necesario un diagnóstico de cáncer para que la gente respete el nivel de comodidad de los demás en las interacciones sociales durante una pandemia”.
Los demócratas del Senado elogiaron a Simpson, que se postula como candidato a comisionado de Agricultura, por su “liderazgo en esta cuestión”.
La oficina demócrata declaró en un comunicado que Polsky se reunió con Ladapo “de buena fe teniendo en mente la salud de los floridanos” y que la “desatención del secretario pudiera provocar un retraso en el tratamiento de la senadora”.
‘Siguió tratando de negociar’
Después de que Ladapo se negara a usar una mascarilla, Polsky dijo el domingo que él “siguió tratando de negociar y de decir que tenemos otras opciones”. Él le ofreció trasladar la reunión al exterior, pero Polsky respondió que quería reunirse con él en persona en su despacho.
“Le dije que me gustaría llevarla a cabo aquí y que si se ponía la mascarilla podíamos seguir adelante”, dijo. “Simplemente no quiso hacerlo”.
“Esto se alargó mucho más de lo debido, especialmente para los que no llevaban mascarillas”, recordó. “Les dije: ‘Supongo que sé todo lo que necesito saber sobre ustedes. Ya pueden irse’”.
Dijo que Ladapo, que iba acompañado de dos ayudantes, salió entonces de la oficina. Mientras salían, dijo que su asistente escuchó a Ladapo decir: “A veces intento razonar con gente irracional por diversión”.
Polsky recuerda que Ladapo, que debe ser confirmado por el Senado de la Florida durante la sesión ordinaria de 60 días que comienza el 11 de enero, estuvo sonriendo durante su encuentro.
“Fue engreído”, dijo. “Quería involucrarme en esto. Y yo no quise involucrarme y, por desgracia, hablé con él demasiado tiempo. Debí haberle pedido que se fuera mucho antes. Después me quedé muy alterada”.
‘Se desarrolle públicamente’
El vocero del Departamento de Salud (DOH), Weesam Khoury, escribió en un correo electrónico el domingo que “el Departamento de Salud se entristece al enterarse del reciente diagnóstico de la senadora Polsky y le desea lo mejor”.
“El DOH abordará esto directamente con los miembros del Senado, en lugar de dejar que se desarrolle públicamente”, dijo Khoury. “Aunque no estábamos al tanto de ningún protocolo específico del Senado, ciertamente preguntaremos a los miembros con antelación y haremos los ajustes necesarios, como reunirse a través de Zoom o al aire libre”.
Dijo a Florida Politics el sábado que Ladapo está empeñado en reunirse con los miembros de la Legislatura “aunque ellos no estén de acuerdo en el tema en cuestión” y que las reuniones “solo se reportan” cuando “se convierte en un titular de medios que se espera de una columna de chismes”.
El incidente es la más reciente controversia que rodea a Ladapo, quien fue nominado por DeSantis para ser el secretario de Salubridad del estado, en sustitución de Scott Rivkees, cuyo contrato con el Departamento de Salud de la Florida terminó en agosto.
Durante su breve tiempo como secretario de Salubridad, Ladapo ha cuestionado tanto la seguridad como la eficacia de las vacunas contra el COVID-19, así como la eficacia de los confinamientos y los mandatos de uso de mascarillas.
Expresando dudas sobre las vacunas
En una conferencia de prensa con el gobernador el jueves, en la que este pidió un período especial de sesiones para castigar a las empresas que exigen la vacunación a sus empleados, Ladapo puso en duda la eficacia de las vacunas, que han demostrado ser en gran medida efectivas para prevenir la hospitalización y la muerte por el virus.
“Estas vacunas no impiden la trasmisión”, dijo. “Así que, seguro, reducen la probabilidad de transmisión, pero incluso eso es algo cuestionable dependiendo de lo lejos que vayas”.
El año pasado, Ladapo fue uno de los miles de profesionales médicos que firmaron una declaración conocida como la Declaración de Great Barrington, que promovía la idea de que la inmunidad general de rebaño podía alcanzarse permitiendo que las personas menos vulnerables se infectaran, al tiempo que se protegía a las más vulnerables del virus.
También fue coautor de un informe que avalaba el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del COVID-19. Más tarde, la FDA retiró la autorización de emergencia para este fármaco antipalúdico, al concluir que provocaba problemas cardíacos y no era eficaz para tratar el COVID-19.
En un artículo de opinión publicado el 16 de septiembre en The Wall Street Journal, Ladapo criticó lo que denominó “una búsqueda ferviente del uso de mascarillas en público”, y argumentó que las mascarillas han tenido “en el mejor de los casos un efecto modesto sobre la trasmisión de virus”.
Esa carta y otras declaraciones públicas de Ladapo, así como su enérgica oposición a que las escuelas exijan el uso de mascarillas a los alumnos y al personal, hicieron que más de 100 médicos de la Florida firmaran una carta refutándolo.
La organización, el Committee to Protect Health Care, incluye a médicos de todo el estado, entre ellos tres profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Florida, donde a Ladapo se le ofreció una plaza de profesor titular como parte de su contrato laboral con el estado, que le pagará $512,000 al año.
Elogios y odio
Polsky, una demócrata en su primer período que es abogada con títulos de las universidades de de Pennsylvania y Columbia, dijo que su decisión de dar a conocer el intercambio con Ladapo atrajo la atención de los medios de comunicación nacionales “y todos los trolls”.
Dijo que le han llovido tanto los buenos deseos como comentarios de odio. Este fin de semana, su oficina de distrito recibió un mensaje vulgar y antisemita en su contestador automático a raíz de las historias.
“No pedí esta atención”, dijo Polsky, quien afirmó que está centrada en intentar seguir representando a su distrito y reunirse con la gente mientras gestiona su tratamiento contra el cáncer.
“No puedo tener miedo y echarme atrás. Esto es demasiado importante”, dijo.
Pero añadió que el comportamiento de Ladapo “va de la mano de todo lo que está haciendo esta administración. No quiero ver a este hombre como secretario de Salubridad. Piensen en la próxima crisis de salud pública. ¿Qué va a hacer para protegernos?”
Polsky es la segunda mujer de alto perfil de la Florida que revela un diagnóstico de cáncer de seno en el último mes. La esposa de DeSantis, Casey DeSantis, anunció que también es tratada por la enfermedad.
En su declaración del viernes, Polsky dijo que “el pronóstico es muy positivo, y sé que estoy en excelentes manos y estoy recibiendo la mejor atención de mi equipo de oncología en el Lynn Cancer Center en el Boca Regional Hospital. Sin embargo, preveo que faltaré a algunas semanas de comisión (indeterminadas en este momento) y espero estar de vuelta al 100 por ciento para el comienzo del período de sesiones de enero”.