Florida

¿Cuánta toxina de floraciones de algas afecta la salud? La FAU quiere averiguarlo

Densas algas azulverdosas rodean los barcos en el puerto deportivo de Pahokee, en el lago Okeechobee, a finales de abril de 2021. Las floraciones aumentaron a medida que la temperatura del agua se elevó y los nutrientes en el lago poco profundo se agitaron por el viento.
Densas algas azulverdosas rodean los barcos en el puerto deportivo de Pahokee, en el lago Okeechobee, a finales de abril de 2021. Las floraciones aumentaron a medida que la temperatura del agua se elevó y los nutrientes en el lago poco profundo se agitaron por el viento. The Palm Beach Post

Los científicos saben que la marea roja y otras floraciones de algas nocivas pueden matar la vida marina y hacer que enfermen las mascotas y las personas. Algunos tipos de algas producen toxinas que pueden causar problemas respiratorios, insuficiencia hepática y problemas del sistema nervioso. Las personas y los animales pueden estar expuestos simplemente al respirar el aire alrededor de una floración o al tener contacto con la piel.

¿Pero cuántas toxinas son demasiado? ¿Y quién corre más riesgo? La Universidad Atlántica de la Florida (FAU) está iniciando un nuevo estudio sobre los efectos de la exposición humana a las algas y sus toxinas, después de que las persistentes floraciones de los últimos años en el sur de la Florida hayan contaminado ríos y canales de las costas occidental y oriental, matando a los peces, aterrorizando a los residentes y ahuyentando a los turistas.

“A pesar de la intensidad y la frecuencia de las floraciones de cianobacterias en el sur de la Florida, los datos sobre la exposición humana a estas floraciones y las concentraciones de microcistina en los tejidos de los expuestos son limitados”, dijo Shirley Gordon, investigadora principal y profesora de la Facultad de Enfermería Christine E. Lynn de la FAU. “Entender los umbrales de los impactos en la salud a corto y largo plazo es crucial para proteger la salud de los floridanos”.

La nueva investigación medirá la concentración de toxinas en el ambiente y también en la nariz de las personas, como una prueba de PCR, así como en muestras de sangre y orina, dijo la FAU en un comunicado. El estudio ampliará la investigación realizada en 2016 y 2018 en la que los científicos siguieron a 102 participantes y les hicieron pruebas de toxinas.

Los investigadores de la FAU, que recibieron una subvención de $320,000 del Departamento de Salud de la Florida (DOH) para este proyecto, tratan de reclutar a otros 50 adultos elegibles para participar en un muestreo similar el próximo año. Quieren evaluar la exposición a las floraciones de algas nocivas en personas con algún padecimiento, como asma y trastornos gastrointestinales crónicos y personas que hayan padecido COVID-19, dijo Gordon en un comunicado.

El nivel de la toxina microcistina, producida por algunas cianobacterias, se medirán en las muestras de agua de los lugares del estudio en las partes occidental, central y oriental de la Florida que se sabe que han sido afectadas por las floraciones recientes, según la FAU.

Los resultados se usarán para entender qué nivel de toxina causa síntomas respiratorios, dérmicos y gastrointestinales, dijo la universidad. Los análisis de orina y sangre se llevarán a cabo en colaboración con los (CDC), que están desarrollando una metodología para detectar las toxinas de las algas en los seres humanos.

“Estas muestras complementarán los datos de las muestras de agua disponibles públicamente del Departamento de Protección Ambiental (DEP) y del Distrito de Gestión del Agua del Sur de la Florida (SFWMD) y proporcionarán datos temporales y espaciales sobre las floraciones de algas para compararlos con los datos de la evaluación de la salud humana”, dijo Malcolm McFarland, coinvestigador principal e investigador adjunto de la FAU Sucursal Harbor.

Los científicos y las agencias estatales han intensificado la investigación sobre el impacto en la salud de las algas nocivas en el sur de la Florida después de una devastadora temporada de 2018, cuando las floraciones masivas de cianobacterias en el lago Okeechobee se descargaron en los estuarios, matando la vida marina y enfermando a mascotas y personas. Las floraciones coincidieron con una marea roja generalizada que comenzó en la costa del Golfo pero se extendió hasta el Panhandle y el Condado St. Lucie en la costa del Atlántico, ensuciando las playas con peces muertos y cientos de cadáveres de animales marinos.

La proliferación de algas es causada por la contaminación de nutrientes procedente de los fertilizantes y las aguas pluviales, las fosas sépticas con fugas y la infraestructura de alcantarillado deficiente.

Hace más de dos años, el gobernador Ron DeSantis nombró a un grupo de científicos para buscar formas de solucionar el problema de las algas verdeazules de la Florida. Anunciaron un conjunto de recomendaciones a finales de 2019 que incluían una vigilancia más estricta de los contaminadores agrícolas e inspecciones obligatorias de pozos sépticos, pero fueron ignoradas en gran medida en la nueva legislación para proteger las vías fluviales del estado.

Para obtener más información sobre cómo participar en el estudio de la FAU, llame o envíe un mensaje de texto al 561-297-4631, o envíe un correo electrónico a Gordon a NurHAB@health.fau.edu. Los participantes de la comunidad recibirán $25 en tarjetas de regalo como incentivo por participar en las actividades de recolección de datos cada año.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2021, 4:17 p. m..

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