Residencias de adultos tienen problemas de personal; Legislatura estudia relajar el normas de atención
Un proyecto de ley para hacer menos estrictas las normas de personal en las residencias de adultos mayores en la Florida se redactó inicialmente con la ayuda de uno de los grupos cabilderos más poderosos del estado en materia de servicios a largo plazo.
Según la medida, el Proyecto de Ley 804 del Senado, las residencias para adultos mayores que no cumplan los requisitos de personal exigidos por el estado no podrán admitir nuevos residentes.
También ampliaría los tipos de empleados que cumplen los requisitos mínimos obligatorios, cuyo objetivo es mantener la seguridad de los residentes.
Sus proponentes afirman que el proyecto de ley es muy necesario para hacer frente a la escasez crónica y cada vez mayor de personal en los centros de cuidados a largo plazo. Pero los activistas a favor de los pacientes temen que el proyecto de ley, tal y como está redactado, reduzca el nivel de atención en las residencias de adultos mayores, sin aumentar la cantidad de personal.
“El COVID definitivamente ha afectado al personal”, dijo Lindsay Peterson, profesora e investigadora de la Escuela de Estudios sobre el Envejecimiento de la Universidad del Sur de la Florida (USF). “¿Es esta la respuesta? No lo sé”.
El senador Ben Albritton, republicano de Wauchula y patrocinador del proyecto de ley, dijo que presentó la medida después que la Florida Health Care Association le presentara un borrador. Pero Albritton dijo que el lenguaje del proyecto de ley es un punto de partida destinado a atraer la colaboración hacia una solución para ayudar a aliviar la escasez de personal de la industria de atención a largo plazo.
“Presentaron un proyecto de ley que me parece es un punto de partida, con la intención absoluta de hacer exactamente lo que estamos haciendo a futuro. Y eso es, conseguir que todo el mundo esté presente”, dijo Albritton. “Cualquier otro podría haberme presentado el borrador”.
Los correos electrónicos obtenidos por el Herald/Times en una solicitud de registros públicos muestran que desde el principio la oficina de Albritton estaba coordinando el lenguaje del proyecto de ley con Toby Philpot, el principal cabildero de la Florida Health Care Association. La asociación representa a casi 600 hogares para adultos mayores y centros de vida asistida en el estado. Es el mayor grupo de la industria en el estado, un participante dominante en el espacio de atención a largo plazo de miles de millones de dólares.
El 25 de octubre, John Hinchee, ayudante de Albritton, envió un correo electrónico a Philpot para informarle que el lenguaje legislativo que Philpot había sugerido se había convertido en un proyecto de ley. El ayudante pidió a Philpot que se pusiera en contacto con él si había que hacer algún cambio.
Una semana después, Hinchee escribió a Philpot para comunicarle que la redacción del proyecto de ley había sido finalizada.
“Debería reflejar las modificaciones que usted ha señalado”, escribió Hinchee. “Échele un vistazo y háganos saber si está listo para ser presentado o necesita alguna otra corrección”.
El proyecto de ley se presentó dos días después.
Kristen Knapp, portavoz de la Florida Health Care Association, dijo que su grupo es “siempre parte del proceso cuando se trata de ofrecer soluciones y recomendaciones con visión hacia el futuro ante nuestros legisladores”. Su organización ha lanzado una campaña en redes sociales en apoyo de la legislación.
Una medida complementaria, el Proyecto de Ley 1239 de la Cámara de Representantes, también ha sido presentada en la Cámara por el representante Lauren Melo, republicano de Naples. Ninguno de los dos proyectos de ley ha obtenido una audiencia en la Cámara o el Senado.
Una vez que su proyecto de ley fue presentado, Albritton organizó una reunión entre los intereses que tienen más que ganar o perder con los cambios en la forma en que se dota de personal a las instalaciones de atención a largo plazo. El 18 de enero, representantes de grupos como AARP, Service Employees International Union, Florida Health Care Association y LeadingAge Florida tuvieron una reunión de una hora en la que expusieron sus preocupaciones.
Steve Bahmer, director general y presidente de LeadingAge Florida, que representa a la mayoría de los centros de atención a largo plazo sin fines de lucro, dijo que la reunión fue un esfuerzo de buena fe para reunir a las partes para un compromiso.
Las partes todavía tienen que acordar el lenguaje final. Una vez que lo hagan, Albritton dijo que va a presentar una enmienda para sustituir todo su proyecto de ley, un proceso que volvería a redactar la legislación.
“En este momento parece que va a ser algo muy diferente”, dijo Albritton sobre la legislación que finalmente será escuchada por una comisión del Senado.
Atención de calidad vinculada al personal
En 2001 la Florida aprobó una ley que reforzaba la normativa de las residencias para adultos mayores, sobre todo en lo que respecta a la cantidad de tiempo que el personal calificado debe dedicar a la atención directa de los pacientes.
Los estudios demuestran que la calidad de la atención que reciben los residentes está relacionada con el número de empleados altamente calificados de un centro.
Esto es especialmente cierto cuando se trata de enfermeros, aunque la evidencia sugiere que lo mismo puede ocurrir con los auxiliares de enfermería certificados, que realizan tareas menos complejas desde el punto de vista médico y proporcionan la mayor parte de los cuidados a los residentes.
En la actualidad, los auxiliares de enfermería, denominados coloquialmente CNA, deben prestar dos horas y media diarias de atención directa a cada residente de una residencia para adultos mayores.
Debido a los cambios promulgados por la Legislatura, la Florida ha sido considerada un líder en cuanto a los estándares de personal mínimo, obteniendo mejores resultados en métricas como la dotación de personal de fin de semana y de noche que otros estados.
¿Población cambiante?
Los líderes de la industria de los hogares para adultos mayores dicen que las necesidades de las personas que cuidan han cambiado en las últimas dos décadas y que se necesita flexibilidad con el personal para tener en cuenta a algunos de los especialistas que trabajan con los residentes.
“Tenemos personas que acuden a nosotros después de un derrame cerebral o un ataque al corazón, residentes más jóvenes que tienen lesiones cerebrales traumáticas o adicción a los opioides y un número significativo de residentes que tienen Alzheimer y demencia”, dijo Knapp.
“Estamos estudiando un enfoque más integral, en lugar de limitarnos a encajarles en un estándar que se creó en 2001”, añadió.
Más del 85% de las residencias para adultos mayores miembros informaron de que habían tenido que limitar los ingresos a mediados de enero porque no tenían suficientes empleados para cumplir los estándares actuales para el personal, dijo Knapp.
“No podemos admitir pacientes si no tenemos personal”, dijo. “Tenemos que seguir los requisitos de personal que establece el Estado. Es un problema de acceso”.
Los proyectos de ley de la Cámara de Representantes y del Senado permitirían que el tiempo pasado con personal de atención directa “no enfermero” –como fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, personal de actividades, trabajadores de salud mental y empleados de servicios sociales– cuente para las horas de atención de los auxiliares de enfermería.
Según el proyecto de ley de la Cámara de Representantes, los auxiliares de enfermería tendrían que seguir prestando al menos 1.8 horas de cuidados por residente al día. En el proyecto de ley del Senado no existe un requisito similar para los auxiliares de enfermería.
La hora de cuidados que los enfermeros deben prestar a cada residente se mantendría intacta en ambos proyectos de ley, al igual que la proporción actual de auxiliares de enfermería por residente.
Pero el cumplimiento de los requisitos de personal por parte de un centro se basaría ahora en un promedio mensual, en lugar de semanal, de las horas de atención prestadas.
Crisis real, solución polémica
Las residencias para adultos mayores y los activistas en defensa de los pacientes están de acuerdo: El reciente aumento de la variante ómicron ha empeorado las condiciones de las residencias para adultos mayores.
El defensor del pueblo de los cuidados a largo plazo en el estado, Michael Phillips, dijo que ha visto un aumento de las quejas relacionadas con el personal en las últimas semanas, tanto de los empleados como de los residentes.
Pero los intentos de cambiar los requisitos para el personal de las residencias de ancianos de la Florida no son nuevos.
Ya el año pasado, el estado aprobó una ley que permitía que personal menos experimentado, conocido como asistentes de cuidado personal, contara como asistente de enfermería a efectos de los requisitos de personal. Los asistentes de cuidados personales suelen recibir dos días de capacitación antes de empezar a atender directamente a los residentes y realizan tareas menos complejas desde el punto de vista médico que los auxiliares de enfermería.
Los proponentes del sector de las residencias de ancianos promovieron la medida como un programa de “asistente de enfermería en formación”. Estos asistentes actuarían como una venda inmediata en la crisis de personal, e idealmente muchos de ellos continuarían con la certificación y se convertirían en asistentes de enfermería permanentes.
Alrededor del 38% de estos asistentes personales –474 de un total de 1,235 hasta la fecha– se han convertido en auxiliares de enfermería, según los datos de la encuesta facilitados por Knapp.
Sin embargo, los activistas en defensa de los ancianos y los sindicatos de empleados afirman que cambiar los requisitos mínimos de personal no es la solución adecuada para los problemas de personal.
“Va en contra del bienestar de los residentes y evita que el centro sea citado por no tener suficiente personal”, dijo Phillips. “Las necesidades de los residentes son diarias, no mensuales”.
El personal especializado no puede atender a todos los residentes, dijo Phillips. Al cambiar los requisitos, las residencias para adultos mayores no necesitarán emplear tanto personal que lo haga.
“Las cosas vitales que previenen las úlceras por presión, el giro de un paciente, el levantamiento de un paciente que es pesado para comer, esas cosas son las que proporciona el personal de enfermería”, dijo Roxey Nelson, portavoz con sede en la Bahía de Tampa de SEIU, que se opone a los proyectos de ley como se redactaron. El resto del personal especializado no está equipado, y puede que no esté dispuesto, a ocuparse de esas tareas, dijo Nelson.
No está claro cuánto tiempo durará la pandemia; y la escasez de personal que la acompaña en todos los sectores.
Pero las leyes propuestas, si se aprueban, podrían sobrevivir.
“¿Necesitamos un cambio permanente para algo que es potencialmente temporal?”, dijo Peterson. “Esa es la cuestión”.