Florida se propone alcanzar 100% en energía renovable para 2050. Pero, ¿lo conseguirá?
La Florida está dando el primer paso hacia la exigencia de más energía renovable en todo el estado después que la comisionada de Agricultura, Nikki Fried, anunció que su oficina planeaba iniciar el proceso de establecimiento de objetivos para que el estado obtenga el 100% de su energía de fuentes renovables para 2050.
Pero es probable que los objetivos sean todo por ahora.
Según la ley estatal, la facultad de obligar a las empresas de servicios públicos a cumplir los objetivos recae en la Comisión de Servicios Públicos, una junta estatal designada que se encarga de regular las empresas de servicios públicos en la Florida y que, históricamente, no ha sido muy agresiva a la hora de elevar los estándares de energía renovable o eficiencia energética.
A pesar de ello, los jóvenes activistas del clima, como Delaney Reynolds, de 22 años, aplaudieron lo que es en gran medida una victoria simbólica en un estado en el que los líderes políticos solo han abordado hasta ahora los síntomas del cambio climático, como las inundaciones provocadas por la elevación en el mar, y no las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los combustibles fósiles que las causan.
“Promete ser, potencialmente, el paso más significativo que nuestro estado haya dado para resolver la crisis climática”, dijo. “Hay muchas medidas de adaptación, pero no se ha hecho nada a nivel estatal para abordar la causa principal del cambio climático”.
Reynolds formó parte de un grupo de jóvenes de la Florida que demandó al Estado en 2018 para obligarlo a comprometerse con un plan para abordar el cambio climático. El caso fue desestimado, pero en enero los jóvenes y el despacho de abogados sin fines de lucro que los representa, Our Children’s Trust, volvieron con otra táctica.
Encontraron una ley de la Florida de 2011 que obligaba al Departamento de Agricultura a establecer objetivos para comprometerse con las energías renovables, algo que nunca ha hecho. Solicitaron a Fried que iniciara ese proceso y, tras tomarse los 30 días necesarios para responder, la oficina de Fried aceptó.
“Nuestra posición es que las agencias no cumplen con lo que la Legislatura ordenó”, dijo Andrea Rodgers, abogada principal de litigios de Our Children’s Trust. “Los hechos son muy claros: la energía renovable no está creciendo en la Florida como debería. El gas natural se está disparando y las fuentes de energía renovables están en esta lenta trayectoria”.
Fried se está postulando como candidata demócrata a gobernadora de la Florida y está en el último año de su mandato como comisionada de agricultura.
En un comunicado, la portavoz del Departamento de Agricultura Caroline Stonecipher no abordó porqué el departamento no estableció los objetivos antes, pero señaló los múltiples proyectos de ley requiriendo estándares de energía renovable que el mismo propuso a la Legislatura. Ninguno de ellos llegó a ninguna parte.
“Dado que la legislatura no ha actuado sobre estos proyectos de ley, el Departamento está utilizando la autoridad estatutaria existente para establecer objetivos similares para el estado”, escribió.
Las ciudades (y los distritos escolares) de la Florida se han comprometido a obtener el 100% de su energía de fuentes renovables en los últimos años, pero se han encontrado con el obstáculo de las empresas de servicios públicos monopolistas que les proporcionan toda la energía.
Las empresas eléctricas de la Florida producen menos del 5% de su energía a partir de fuentes renovables, como la solar o la nuclear, y la mayor empresa de servicios públicos, Florida Power & Light, no tiene un plan para llegar al 100% de energías renovables. Duke Energy, que suministra energía a una parte del norte del estado, tiene el objetivo de alcanzar cero emisiones de carbono “netas” en 2050.
La Florida no exige a sus empresas de servicios públicos que generen electricidad con energías renovables, como hacen otros 38 estados.
Y después de que la oficina de Fried termine de establecer los objetivos de energía renovable, todavía no lo hará. Esto se debe a que la Legislatura dividió las tareas de establecer objetivos y hacerlos cumplir. La función de hacerlos cumplir sigue correspondiendo a la Comisión de Servicios Públicos, una junta de vigilancia de la energía para los consumidores que rara vez dictamina en contra de los intereses de las empresas de servicios públicos.
Reynolds dijo que ella y otros activistas esperan trabajar con la PSC y las empresas de servicios públicos y de ese modo lograr los objetivos de energía 100% renovable, pero basándose en el historial de las empresas de servicios públicos de la Florida cuando se trata de establecer más energía renovable, cree que será una batalla cuesta arriba.
“Van a odiar esto. Lo sé”, dijo Reynolds. “Creo que va a ser una lucha en cada paso del camino”.
Yoca Arditi-Rocha, directora ejecutiva del grupo activista del clima CLEO, calificó la decisión de Fried como una victoria para los jóvenes activistas y para la Florida, que es el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero en Estados Unidos.
“Veo esto como otra pieza del rompecabezas que sigue validando que la transición a la energía limpia y renovable es posible”, dijo. “Podemos elegir hacerlo ahora o hacerlo mucho, mucho más tarde y estar detrás de la curva”.
La petición también incluía un informe de 2019 de Evolved Energy Research, una consultora que ha ayudado a estados como Nueva Jersey y Massachusetts a planificar su transición a las energías renovables. El informe encontró que una transición al 100%de energía renovable es posible y costaría alrededor de $12,500 millones.
Para lograrlo, la Florida tendría que actuar de inmediato y de forma agresiva para convertir sus plantas de combustibles fósiles en fuentes de energía renovables, reducir drásticamente la cantidad de energía utilizada en todo el estado con medidas de eficiencia energética y conseguir que casi todos en las vialidades cambien su autobús o auto de gasolina por un vehículo eléctrico. También exigiría que la Florida recurriera a tecnologías hasta ahora no probadas y tremendamente caras, como la captura de carbono, los biocombustibles y el hidrógeno.
Ben Haley, uno de los autores del informe, restó importancia al papel que esas tecnologías tendrían que desempeñar en la estrategia de la Florida y señaló cómo el costo de soluciones más populares, como los paneles solares y los autos eléctricos, se ha desplomado en los últimos años.
“La Florida tiene un reto más sencillo que muchos lugares en los próximos 15 años porque las estrategias son relativamente claras. Conseguir tanta energía renovable en la red como sea posible en los próximos 15 años y electrificar el transporte”, dijo. “Ese es el reto, pero también es la oportunidad, porque se convierten en algo bastante económico”.