DeSantis y los legisladores republicanos están listos para la Guerra Cultural 2.0
Cuando los legisladores de la Florida se reunieron para su sesión legislativa anual el año pasado, defendieron proyectos de ley que llevaron a meses de titulares para el gobernador Ron DeSantis en torno a orientación sexual, aborto, inmigración, votación y la enseñanza de la historia racial de la nación.
Para la sesión legislativa de este año, que comienza el martes, DeSantis tiene un adelanto: “Aún no han visto nada”.
Envalentonado por un abrumador margen de victoria en la reelección y la Legislatura más complaciente de los últimos tiempos, DeSantis está presionando a los legisladores para que aprueben la legislación que los conservadores llevan años deseando.
Los legisladores están preparándose para hacer avanzar los proyectos de ley propuestos por DeSantis, que obligarían a las empresas privadas a comprobar el estatus migratorio de sus empleados; están considerando cambios radicales para limitar las demandas contra las empresas; podrían eliminar la exigencia de permisos para llevar un arma oculta, y habría más restricciones al aborto cuando la sesión legislativa de 60 días se inicie oficialmente.
Es una agenda que se espera que genere para DeSantis meses de titulares, así como un trampolín para su anticipada carrera presidencial de 2024. Algunos de los proyectos de ley podrían ayudar a apuntalar su buena fe conservadora frente a colega Donald Trump, quien ya anunció que se postula para recuperar la Casa Blanca y ganarse aún más el cariño de los donantes con mucho dinero.
“Nunca he visto a un gobernador con tanto control absoluto de la agenda en Tallahassee como Ron DeSantis”, dijo el cabildero Brian Ballard, quien ha estado involucrado en las sesiones legislativas de la Florida desde 1986 y apoya al gobernador.
DeSantis es tímido en cuanto a sus ambiciones presidenciales, pero los líderes legislativos están dispuestos a aprobar un proyecto de ley que le permita postularse sin tener que renunciar. Los observadores políticos creen que entrará en la carrera después que el período de sesiones termine en mayo.
DeSantis ha prometido “el período de sesiones más productivo que hemos tenido”, ayudado por su victoria de 19 puntos en la reelección.
Y la Legislatura de supermayoría republicana señaló que está lista. Los legisladores en su propio partido parecen reacios a desafiarlo.
El objetivo en los próximos dos meses, según los líderes de la Cámara y el Senado, es conseguir que las prioridades de DeSantis “crucen la línea de meta”.
Agenda de reformas largamente solicitadas
La sesión legislativa del año pasado estuvo dominada por proyectos de ley de “guerra cultural” que enfurecieron a las bases de cada partido y dejaron a los legisladores exhaustos.
La legislación —que incluyó el proyecto de ley de Derechos de los Padres en la Educación, que los críticos llamaron “No digas gay”— llevó a meses de titulares en los medios conservadores y dominantes que ayudaron a lanzar a DeSantis como la alternativa más viable a Trump en una primaria presidencial del Partido Republicano.
Este año, DeSantis y los legisladores tratan de continuar la tendencia y marcar varios proyectos de ley que no lograron tracción en años anteriores.
DeSantis quiere que los jurados puedan emitir la pena de muerte incluso cuando las decisiones no sean unánimes.
El gobernador y los legisladores también están tratando de limitar la influencia liberal en las escuelas y el gobierno estatal. Se presentó un proyecto de ley para poner fin a los programas y cursos universitarios relacionados con diversidad y los legisladores están preparando proyectos de ley para impedir las inversiones en pensiones estatales que sean “progresistas”; los legisladores también están estudiando leyes que regulen la atención a menores que afirmen su género.
Y cuando los legisladores elaboren su presupuesto para el próximo año fiscal, es probable que incluya las solicitudes de DeSantis de $12 millones más para continuar el programa que envió migrantes de Texas a Martha’s Vineyard en Massachusetts. DeSantis también quiere triplicar el tamaño de su Oficina de Delitos Electorales y Seguridad, de 15 a 42 puestos, y, en una indirecta al presidente Joe Biden, después que un funcionario de su administración sugirió prohibir las estufas de gas, DeSantis quiere adoptar una exención fiscal permanente para quien compre una.
Tal vez su propuesta más ambiciosa es otro intento de cumplir su promesa de campaña de 2018 que requiere que los empleadores privados de usen el sistema federal E-Verify para comprobar que los empleados entraron legalmente en el país.
En 2020 DeSantis cedió después de la resistencia de la comunidad empresarial y los líderes legislativos, firmando discretamente una versión suavizada del proyecto de ley. A finales del mes pasado, anunció que volvería a intentarlo.
Ese es uno de varios temas en las listas de deseos de algunos republicanos de la Florida. Otros incluyen:
▪ Una ampliación de los cupones escolares a todos los niños del estado, la culminación de dos décadas de reformas educativas.
▪ Una medida que permita a los floridanos portar armas ocultas sin necesidad de solicitar un permiso y recibir formación.
▪ Una reforma de la legislación en materia de responsabilidad civil largamente solicitada por las asociaciones empresariales del estado.
▪ Y un proyecto de ley que facilite demandar a los medios de comunicación por difamación, una idea que la oficina de DeSantis lanzó el año pasado pero que ningún legislador patrocinó.
“Ahora tenemos supermayorías en la Legislatura”, dijo DeSantis. “Tenemos, creo, un fuerte mandato para poder implementar las políticas por las que nos postulamos”.
Una Legislatura cambiada bajo DeSantis
Si DeSantis quiere tener la oportunidad de aprobar esos proyectos de ley, será durante este período legislativo.
La cultura en Tallahassee es muy diferente de cuando los republicanos tomaron el control hace más de 20 años. Quedaron atrás los días en los que los republicanos debatían ideas públicamente. Hoy el debate entre los miembros de la Cámara está limitado en el tiempo y los proyectos de ley se publican a menudo en su forma acabada después de los acuerdos de trastienda con los líderes republicanos. Los presidentes de las comisiones podían bloquear los proyectos que no les gustaran hoy se espera que sigan el juego.
En años anteriores, los legisladores se oponían con fuerza al gobernador, como en 2013, cuando se negaron a llevar a cabo el plan del entonces gobernador Rick Scott de ampliar la cobertura de Medicaid para más de un millón de floridanos.
Hoy es una historia diferente.
Así como DeSantis ha ejercido control sobre las escuelas, las juntas escolares, Disney, los deportes en las escuelas secundarias, las universidades y la Policía Estatal, DeSantis ha incidido en la Legislatura en los últimos cuatro años.
Los ha convocado a períodos de sesiones especiales seis veces en 20 meses. Una vez fue para aprobar los nuevos mapas de modificación de distritos congresuales después que vetó los mapas propuestos por los legisladores. Fue la primera vez en tiempos recientes que un gobernador propuso sus propios mapas.
Apoyó a los candidatos republicanos al Senado durante las disputadas primarias del año pasado, algo que los gobernadores anteriores consideraban una intromisión en los asuntos de los líderes legislativos. En una de ellas, apoyó al oponente de la presidenta entrante del Senado, Kathleen Passidomo, republicana de Nápoles. Se consideró que esta medida perjudicaba a la tercera mujer que ocupaba la presidencia del Senado en la historia del estado.
También ha mostrado poca consideración por las prioridades de los anteriores presidentes de la Cámara y del Senado. En junio, vetó las prioridades del entonces presidente de la Cámara y del Senado, bromeando sobre las reducciones mientras ambos lo acompañaban en el escenario.
DeSantis está consciente de su influencia sobre los legisladores estatales, de acuerdo con su libro The Courage to be Free, publicado la semana pasada. En una parte, escribió que su capacidad para vetar proyectos específicos en el presupuesto del estado le dio “una fuente de influencia [...] para esgrimir contra la Legislatura”.
Los líderes legislativos dijeron estar alineados
Los líderes legislativos del estado en 2023, Passidomo y el presidente de la Cámara Paul Renner, republicano de Palm Coast, se consideran ideológicamente alineados con el gobernador.
“Tenemos una visión filosófica muy similar de las cosas en realmente todos los temas”, dijo Renner en noviembre.
Los republicanos tienen supermayorías de dos tercios en la Legislatura, una ventaja que les permite limitar aún más la oposición demócrata a los proyectos de ley. Los dos últimos legisladores republicanos dispuestos a criticar públicamente los programas de sus líderes abandonaron sus cargos el año pasado. Varios republicanos moderados de la Cámara de Representantes decidieron no volver a presentarse el año pasado.
La influencia de DeSantis sobre la Legislatura no ha pasado desapercibida.
Cuando Luis Valdés, el director en la Florida Gun Owners of America (GOA), habló con los legisladores el mes pasado; estaba molesto porque los legisladores no estaban permitiendo a los propietarios de armas portarlas abiertamente. Concluyó que debía ser porque DeSantis no lo quería.
“Si él le dice a la Legislatura que salte, ellos preguntan ‘¿Qué tan alto?’”, dijo.
Ex legisladores y observadores notaron el cambio en Tallahassee.
El ex legislador republicano Mike Fasano lamenta que los legisladores no ejerzan el poder que solían tener, pero Fasano, quien apoya a DeSantis, dijo que la popularidad del gobernador hace que sea arriesgado ir en su contra.
“Estoy seguro que un republicano en la Legislatura es consciente de eso”, dijo Fasano.
El lamento de los demócratas
La líder de la minoría del Senado, Lauren Book, demócrata de Plantation, que creció en el proceso legislativo gracias a su padre, un importante cabildero de Tallahassee, dijo que los cambios en la Legislatura son evidentes.
“Este no es el mismo Senado de la Florida, la Cámara de la Florida, como lo fue cuando los titanes estaban aquí”, dijo Book.
Las guerras culturales de DeSantis han eclipsado problemas más prácticos en la Florida, como los altos costos de alquiler y seguros de autos y propietarios de viviendas, dijo el líder de la minoría de la Cámara, Fentrice Driskell, demócrata de Tampa.
Passidomo propuso una amplia legislación para crear viviendas más asequibles, pero el gobernador no ha respaldado el proyecto de ley.
Driskell dijo que los floridanos quieren un pragmático, no un populista, como gobernador.
“A este gobernador nunca ha parecido importarle conocer la diferencia”.
La editora política de Tampa Bay Times Emily L. Mahoney contribuyó a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2023, 9:09 a. m..