Cámara estatal reduce restricciones a compradores extranjeros de propiedades en Florida, salvo los chinos
Floridanos negros, gay, transexuales o inmigrantes han acusado al gobernador Ron DeSantis y a la Legislatura de ponerlos en la mira de políticas y proyectos de ley este año.
Ahora muchos estadounidenses de origen chino dicen sentirse discriminados por un proyecto de ley prioritario de DeSantis que prohíbe a las personas “domiciliadas” en China poseer propiedades o terrenos en el estado si no son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.
El SB 264 limita la compra de terrenos cerca de bases militares e infraestructura crítica a ciudadanos de un puñado de adversarios extranjeros, entre ellos Rusia, Irán, Corea del Norte y Venezuela.
Solo los ciudadanos chinos tendrían prohibido poseer terrenos —o viviendas— en cualquier lugar del estado.
La legislación ha provocado protestas frente al Capitolio, ha dividido a los demócratas y ha llevado a los legisladores a insinuar que quienes se oponen al proyecto de ley están confabulándose con el Partido Comunista de China.
“Los estadounidenses chinos y los residentes chinos que están aquí en la Florida han sido silenciados, probablemente por China, por el mero hecho de hablar en apoyo de este proyecto de ley”, dijo el representante David Borrero, republicano de Sweetwater, a los legisladores el miércoles.
El proyecto de ley es una reacción a los reportes sobre la compra de terrenos por parte de chinos en todo el país. El mes pasado se presentaron cargos federales contra dos hombres acusados de dirigir un puesto de avanzada policial chino no autorizado en Nueva York.
Otros varios estados están estudiando o han adoptado medidas similares. El Senado de Texas aprobó recientemente una versión que restringe la compra de terrenos agrícolas, madereros y derechos de petróleo y gas.
“Si este proyecto de ley reflejara la legislación de Texas, votaría a favor”, dijo el representante Robin Bartleman, demócrata de Weston, quien votó contra del proyecto de la Cámara de la Florida. “El texto del proyecto es el correcto”.
Esta semana, los legisladores de la Cámara modificaron el proyecto de ley SB 264 para relajar las restricciones impuestas a los extranjeros procedentes de “países preocupantes” distintos de China: Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba, Venezuela y Siria.
Anteriormente se les habría prohibido tener terrenos en un radio de 20 millas de una instalación militar o infraestructura crítica, como puertos o plantas de tratamiento de aguas residuales. Ahora el límite es de solo una milla de distancia de esas instalaciones.
La Cámara votó a favor del proyecto de ley 95 a 17; varios demócratas votaron a favor. El proyecto vuelve ahora al Senado, que ya votó por unanimidad a favor de la versión anterior del proyecto, .
Sin embargo, desde la última votación en el Senado, los floridanos de ascendencia china se han movilizado, celebrando protestas en todo el estado y formando la Florida Asian American Justice Alliance para luchar contra la ley.
El sábado, estadounidenses de origen chino e inmigrantes recientes protestaron frente al Capitolio, coreando “La Florida es nuestro hogar” y mostrando carteles a los automovilistas que decían “No al proyecto de ley antiasiático” e “Protección igualitaria para todos”.
El mes pasado más de 100 personas hablaron contra del proyecto de ley en una comisión, relatando los insultos raciales que han escuchado y pidiendo a los legisladores que voten contra de la medida.
Varios dijeron que les preocupaba que pudiera dar lugar a perfiles raciales. Si se aprueba el proyecto de ley, se exigirá a los compradores de viviendas y terrenos que firmen una declaración jurada que indique que no tienen prohibido comprar terrenos. Los agentes inmobiliarios estarían sujetos a “responsabilidad civil o penal” si tienen “conocimiento real” de que la transacción infringe la ley.
La representante Katherine Waldron, demócrata de Wellington y copatrocinadora demócrata, dijo a los legisladores que había oído que los manifestantes habían sido traídos en autobús desde Texas. Ella y Borrero dijeron que saben de estadounidenses de origen chino que han sido amenazados por hablar a favor del proyecto de ley y silenciados en WeChat, la aplicación móvil dominante en China.
“No se dejen intimidar por las personas que hemos escuchado en las últimas semanas, que no tienen los mejores intereses de nuestro país en mente”, dijo Waldron. “La amenaza comunista a nuestra nación es real”.
Los registros de la reunión muestran que casi todos los que se oponen al proyecto de ley indicaron domicilios en la Florida y varios fueron rápidamente verificados a través de los registros de propiedad de viviendas. Varios de los oradores dijeron ser profesores universitarios en la Florida.
Los representantes demócratas que votaron contra del proyecto el miércoles dijeron que les molestaban los términos vagos y la falta de detalles sobre quién aplicaría las medidas.
El término “domiciliado” no se define en el proyecto de ley, por ejemplo, y Borrero no quiso definirlo cuando fue interrogado por la representante Fentrice Driskell, demócrata de Tampa.
La definición de “domicilio” en el Black’s Law Dictionary incluye “el hogar verdadero, fijo, principal y permanente de una persona, al que esa persona tiene la intención de regresar y permanecer aunque actualmente resida en otro lugar”, según la abogada de inmigración de Tampa Danielle Hernández.
“Es un término muy técnico que no es ampliamente conocido o aceptado”, dijo Hernández en un mensaje.
Driskell dijo que el proyecto de ley tenía numerosos problemas y parecía inconstitucional.
“¿Quién va a hacer cumplir esto? ¿Los agentes inmobiliarios?”, dijo Driskell el miércoles. “Vamos. Sabemos más que eso”.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de mayo de 2023, 11:09 a. m..