Dos años tras catástrofe medioambiental, ¿cuándo cierra Piney Point?
Más de dos años después que el desastre medioambiental del Condado Manatee saltó a los titulares nacionales, el abandonado emplazamiento de Piney Point está más cerca que nunca de su cierre definitivo.
Cuando un estanque gigante empezó a tener fugas y amenazó con derrumbarse en abril de 2021, los dirigentes estatales se vieron obligados a autorizar el vertido de 215 millones de galones de agua contaminada en la Bahía de Tampa. Con una inyección de $100 millones en fondos estatales y un liderazgo designado por un tribunal, los operadores del lugar están en camino de asegurar que eso nunca vuelva a suceder.
Desde que la situación en la antigua planta de procesamiento de fosfatos se descontroló, se ha renovado el interés por cerrar definitivamente esta propiedad abandonada y se han logrado avances significativos.
“Hemos logrado avances tangibles que nos hacen ser optimistas”, dijo Herbert Donica, el administrador judicial encargado de las operaciones cotidianas en Piney Point.
A principios de abril, los operarios de las instalaciones empezaron a vaciar el mayor estanque —el que empezó a tener fugas en 2021— en un pozo de inyección profunda. Donica describió ese avance de “suspiro de alivio”.
“Una vez que tengamos el agua en marcha y bajemos el nivel, liberaremos a toda nuestra gente para hacer lo necesario para seguir adelante con el cierre”, dijo Donica. “Eso es muy importante”.
En un comunicado emitido en la primavera, el Departamento de Protección Medioambiental de la Florida (FDEP), que supervisa Piney Point, dijo que mantiene su compromiso de cerrar las instalaciones “lo antes posible”.
Señales de progreso
En los últimos meses, Piney Point estaba a punto de alcanzar varios hitos. El primer estanque estaba a punto de llenarse de arena y cubrirse de césped en mayo.
Los operarios de la obra dijeron que esperan repetir esa técnica en los estanques más grandes que aún tienen agua, pero que llevará algún tiempo.
A principios de abril, los operarios de Piney Point empezaron a vaciar el estanque más grande —el que empezó a tener fugas en 2021— en el pozo de inyección profunda recién construido por el gobierno del Condado Manatee, que almacenará el agua 3,300 pies bajo tierra.
“El pozo se usará para eliminar de forma segura el agua de proceso de Piney Point en un acuífero confinado de agua salada a más de media milla bajo la superficie”, dijo el condado en un comunicado de prensa.
En presentaciones anteriores, los geólogos medioambientales afirmaron que el pozo de inyección permitiría que el agua se sometiera a un proceso de tratamiento natural antes de resurgir en el Golfo de México 100,000 años después, libre de toda contaminación.
“Estamos muy contentos de escribir el capítulo final de la historia de Piney Point”, dijo Kevin Van Ostenbridge, comisionado del Condado Manatee. “El trabajo en equipo en este importante proyecto —desde el receptor hasta DEP, pasando por los asesores y nuestro esforzado personal— ha llevado esto a un buen resultado”.
Desde el incidente de 2021, los administradores de la propiedad han trabajado para limpiar el agua que queda en el estanque más grande de Piney Point. Según Jeff Barath, el administrador del lugar, se ha eliminado el 98% del nitrógeno y el fósforo del agua.
A finales de marzo, quedaban más de 270 millones de galones en ese estanque. Dado que el pozo tiene capacidad para un millón de galones al día, se preveía que tardaría varios meses en vaciarse.
Sin embargo, la retirada de la inyección del pozo profundo permitirá a los operadores ganar tiempo valioso de cara a los meses de verano.
“Esa bomba puede aumentar su capacidad hasta un millón de galones al día. Todo lo que se acerque a eso nos sacará de lo que yo llamo la zona de peligro para la temporada de lluvias”, dijo Donica.
El agua de los estanques restantes se procesará en las instalaciones de tratamiento de aguas del Condado Manatee, a un costo de $18 millones, situadas en Buckeye Road, antes de entrar en el pozo de inyección profunda.
“Un feo comienzo”
El polígono industrial en la frontera norte del Condado Manatee tiene un pasado turbulento. En 1966 Piney Point abrió para fosfato y lo procesar fósforo, un ingrediente clave de los fertilizantes. Pero el proceso deja un material nocivo y radiactivo llamado fosfoyeso.
Donica dijo que la gran inauguración de Piney Point fue anterior tanto a la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) como a FDEP.
“Esta planta tuvo un feo comienzo, así de sencillo, por eso hay que cerrarla”, dijo Donica.
Durante casi 40 años, Piney Point refinó un flujo constante de roca fosfórica. El resultado de ese proceso es lo que convierte la propiedad en un peligro.
El fosfoyeso, que se crea como subproducto del procesamiento del fosfato, es radiactivo y no puede usarse para ningún otro fin. En Piney Point se apila en enormes montículos y en la parte superior de esas pilas hay grandes estanques que contienen el agua contaminada por el refinado del fosfato.
Esos estanques, que cubren decenas de hectáreas en Piney Point, son el mayor problema de la propiedad. A lo largo de los años, los dirigentes locales y los propietarios se han esforzado por idear un plan adecuado que elimine el agua a un ritmo superior al de las precipitaciones que acumula.
El emplazamiento quedó inactivo luego de la quiebra de los antiguos propietarios en 2001, dejando Piney Point bajo el control del FDEP. En 2006 HRK Holdings LLC, adquirió la propiedad y se hizo responsable del mantenimiento del lugar.
Hace dos años, el estanque más grande se acercó a su capacidad máxima, con unos 480 millones de galones de agua contaminada, antes que un desgarramiento en el revestimiento amenazó con enviar toda el agua a los alrededores.
SeaPort Manatee, la cárcel del Condado Manatee y un centro de distribución de FedEx están cerca del polígono industrial de Piney Point, justo al sur de la frontera entre los condados Manatee y Hillsborough, en la U.S. 41.
Ante una situación de emergencia, las autoridades estatales autorizaron el vertido de 215 millones de galones —agua suficiente para llenar 325 piscinas olímpicas— en la Bahía de Tampa.
Los expertos en calidad del agua señalaron el vertido de Piney Point, que un alto nivel de nutrientes, como uno de los principales factores que contribuyeron a la floración de la marea roja ese mismo verano.
Y ¿ahora qué?
Según el plan de cierre aprobado por el FDEP, no se espera el cierre definitivo de Piney Point sino hasta finales de 2024: harán falta varios meses para drenar los estanques restantes antes de que se llenen con millones de metros cúbicos de arena y tierra.
El material de dragado del estanque más grande, procedente de la ampliación de SeaPort Manatee en 2012 añade otra complicación: una vez que el nivel del estanque sea lo suficientemente bajo, los equipos llenarán el material de dragado en bolsas y las colocarán en el borde del estanque, permitiendo que el exceso de agua drene de nuevo en el estanque, dijo Donica.
DeSantis ordenó a la Legislatura de la Florida que proporcionara $100 millones para el cierre de Piney Point, pero se necesitará más dinero para completar el proyecto, le dijo el FDEP a Bradenton Herald.
Hasta ahora se han gastado alrededor de $44 millones en actividades de cierre, según el FDEP. Basándose en el plan de cierre, el FDEP estimó que el costo final se acercará a los $185 millones y tiene previsto solicitar la financiación adicional en el presupuesto estatal de este año.
“Confío en que,cuando los responsables de la toma de decisiones vean los progresos que hemos hecho, no será un problema conseguir el dinero suficiente para llegar al final”, dijo Donica.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2023, 9:42 a. m..