Florida

Lo que hay que saber sobre la Enmienda 2 de la Florida y la pregunta electoral sobre caza y pesca

Jatari Johnson y Ethan McNeal pescan en el muelle durante una excursión del campamento de verano Root Collectives en Dania Beach Pier, en Dania Beach,  Florida, el 15 de julio de 2023.
Jatari Johnson y Ethan McNeal pescan en el muelle durante una excursión del campamento de verano Root Collectives en Dania Beach Pier, en Dania Beach, Florida, el 15 de julio de 2023. dvarela@miamiherald.com

Esta temporada electoral, los floridanos tendrán la oportunidad de consolidar el derecho a cazar y pescar en la Constitución del estado votando a favor de la Enmienda 2.

Colocada en la boleta estatal por los legisladores estatales, la Enmienda 2 tiene como objetivo establecer como derecho constitucional la caza y la pesca, algo que sus proponentes creen que es una necesidad para proteger la industria de la recreación al aire libre y devolver el poder a los floridanos.

“Hay mucha gente, tanto demócratas como republicanos, que disfruta de estos pasatiempos”, dijo el representante estatal Alex Rizo, republicano de Hialeah, copatrocinador del proyecto de ley que incluyó la enmienda en la boleta electoral.

Pero los críticos de la propuesta temen que podría causar más daño que bien.

La Sección de los Derechos de los Animales del Colegio de Abogados de la Florida adoptó una postura activa contra la enmienda, argumentando que su redacción pudiera poner en peligro la vida silvestre del estado y sus ecosistemas.

Ralph DeMeo, abogado especializado en Derecho de los Animales y cabildero legislativo, dijo que, además de ser “peligrosa”, la enmienda también es “innecesaria” porque la caza y la pesca ya tienen protección legal en la Florida.

“Realmente no ayuda a nadie, excepto a los cazadores y pescadores, pero, incluso en ese caso, el beneficio adicional para ellos es insignificante porque ya tenemos protecciones legales para esas actividades”, dijo DeMeo.

¿Qué dice la Enmienda 2?

La enmienda tiene como objetivo “preservar para siempre la pesca y la caza, incluso mediante el uso de métodos tradicionales, como un derecho público y un medio preferido para gestionar y controlar responsablemente los peces y la vida silvestre”.

La enmienda también afirma que no infringiría la autoridad de la FWC, la entidad del gobierno estatal que supervisa la regulación de la caza y la pesca en la Florida.

¿Qué dijeron los partidarios?

A Rizo le gusta mucho la pesca y dijo que le gustaría que se echaran atrás algunas de las normas regulaciones que han aumentado a lo largo de los años sobre la pesca y la caza, al igual que le gustaría que se devolviera más poder a los deportistas de a Florida.

Eso es lo que cree que logrará la Enmienda 2:

“Creo en el equilibrio. Tenemos mucha gente y hemos visto que nosotros, como seres humanos, podemos tener un gran impacto, tanto negativo como positivo, en nuestro medio ambiente y nuestros recursos naturales, y por eso creo en la gestión de nuestros recursos”, dijo Rizo. “Pero también creo que ese equilibrio a veces está sesgado por la mano dura del gobierno y hay ciertas restricciones que pueden ir demasiado lejos”.

Rizo dijo que cree que los floridanos no solo deben tener derecho a pescar y cazar, sino que también deben ser incluidos como uno de los factores clave para la gestión de la vida silvestre.

“Necesitamos que la gente disfrute de la naturaleza al aire libre, pues es una de las cosas bellas que tenemos en la Florida. Por eso hablamos de ‘métodos tradicionales’. Realmente estamos hablando de personas, no de corporaciones, empresas o de negocios”.

Otros legisladores que apoyaron el proyecto de ley también dijeron que la enmienda protegería aún más el derecho de los floridanos a cazar y pescar de grupos o movimientos que buscan restringir esas actividades.

¿Qué dijeron los críticos?

Una parte del texto de la boleta que preocupa a los críticos de la Enmienda 2 es la frase que establece la caza y la pesca como el método “preferido” para la gestión de la vida salvaje.

Conforme las comunidades de la Florida continúan urbanizándose rápidamente, la tierra que una vez perteneció a la vida silvestre seguirá desapareciendo y potencialmente conducirá a más casos en los que los hábitats de los animales estarán muy cerca de los humanos, lo que según los críticos conducirá a una mayor necesidad de gestionar la vida silvestre.

A medida que aumente esta necesidad de gestión, temen que esta enmienda pueda situar las opciones no letales como una opción secundaria para gestionar las poblaciones de fauna salvaje, mientras que matar y cazar animales sería la prioridad.

“Cualquier biólogo de la fauna que sea honesto le dirá que decir que la caza y la pesca son los medios preferidos para gestionar y controlar responsablemente los peces y la fauna salvaje no solo es erróneo, sino peligroso”, dijo DeMeo. “Podría abrir las compuertas para que la gente cace y pesque pensando que de alguna manera están haciendo un esfuerzo de conservación”.

Una especie en particular que los opositores a la enmienda temen que se vea afectada negativamente es el oso negro de la Florida.

En 2015 la FWC organizó una caza de osos como medio de gestión de la población de osos negros, una vez en peligro de extinción. La caza iba a durar una semana en cuatro zonas del estado, pero se suspendió a los dos días al alcanzarse antes de tiempo la cantidad de osos cazados. En total, se documentaron 304 muertes. Un reporte de FWC sobre la caza señala que aunque se emitieron “varias advertencias” y “dos citaciones por delitos menores” durante la caza del oso, en general durante el evento organizado “el cumplimiento de las normas por parte de los cazadores fue alto”.

Pero DeMeo calificó la caza de “un completo debacle”, afirmando que las normas no son lo suficientemente estricta. Dijo que las muertes pueden haber quedado indocumentadas y que los cachorros se quedaron huérfanos porque la gente mató a hembras de oso lactantes.

A la Sección del Derecho de los Animales del Colegio de Abogados de la Florida le preocupa que si se aprueba la enmienda se apoyen métodos de gestión letal como el de la caza de osos de 2015.

“Se trata puramente de un cierto grupo de personas, de cazadores que solo quieren matar a un oso”, dijo DeMeo. “Ciertamente, no hay ningún fundamento de conservación de la vida silvestre detrás que eso.

Otras cuestiones planteadas por los críticos de la enmienda incluyen cuestiones de litigio que podrían surgir si se aprueba, temiendo que la enmienda pueda usarse para bloquear futuros cambios en las normas de caza y pesca que puedan ser necesarias en el futuro para proteger la vida silvestre del estado a medida que en la Florida se siguen construyendo.

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