Pescadores descubren un monumental tiburón blanco en aguas de la Florida
En marzo de 2024, un cachalote muerto se encontró en Venice Beach.
El mamífero fue llevado a la orilla, donde comenzó a descomponerse y terminó por convertirse en un banquete para tiburones de todos los tamaños. El incidente resultó muy útil para todo aquel que quería ver la cadena alimenticia en acción, una ocasión en que los depredadores alfa se atiborran de comida.
Los que estuvieron en el lugar nunca olvidarán lo que vieron. Tiburones tigres y blancos estuvieron devorando a la ballena durante varias semanas. Era la naturaleza en pleno estado salvaje a la vez que un fantástico espectáculo de la habilidad de los tiburones para aprovechar la comida gratis desplazándose desde lugares posiblemente remotos.
En los últimos años, algunos buzos como Tim Lehman, han estado más alertas de la presencia de tiburones en el área, debido a los frecuentes encuentros que ha tenido.
“No buceo solo”, dijo Lehman. “Estos tiburones reaccionan ante cualquier sonido relacionado con cualquier tipo de pesca. De algún modo, es algo que los atrae. Hasta un bote que navega lentamente se convierte en una campana para los tiburones”. Después de reparar su barco del daño sufrido por un huracán, Lehman por fin salió a pescar. En un viaje a una zona fría del Golfo, Lehman y su amigo Jim Labovites zarparon de Anna Maria Island para pescar pargos a unos 70 pies de profundidad.
“Empezamos en un sitio donde se suponía podríamos capturar pargos sin ningún problema. De allí fuimos a otro lugar que durante décadas siempre ha tenido muy buena pesca. Logramos pescar poco, mayormente pargos prietos de entre ocho y 10 pulgadas”, dijo Lehman. “Estuvimos algunas horas dando vueltas por la zona hasta que por fin logramos a pescar algunos buenos pargos. Entonces regresamos al sitio donde empezamos el día”.
Cuando los dos amigos volvieron al lugar, no pasó mucho tiempo para que Lehman se diera cuenta de que había un visitante de gran tamaño rondando la embarcación.
“Estaba en el medio del barco cuando vi un animal extremadamente grande a unos 20 pies de la proa”, recordó Lehman.
“Al principio, pensé que era un tiburón ballena porque a lo largo de los años había visto cinco o seis y los conocía. Pero en cuanto me fijé bien, me di cuenta de que era un gigantesco tiburón blanco. Se lo dije a mi amigo, pero él creyó que estaba bromeando. De modo que tomé el teléfono y empecé a grabarlo”, agregó Lehman.
El video de Lehman confirmó su sospecha de que era un descomunal tiburón blanco. El escualo dio vueltas alrededor del barco por lo menos cuatro veces, asombrando a los dos amigos, que tuvieron la oportunidad de contemplar el monumental tamaño que tenía.
“El barco nuestro tiene 28 pies de eslora, y este tiburón tenía por lo menos la mitad, es decir, ¡unos 14 pies o más! Al cabo de dar varias vueltas, se fue con la corriente, en dirección norte. No había duda alguna de que el tiburón estaba acostumbrado a estar cerca de barcos por la forma en que se comportó, nadando en círculos para ver si había alguna oportunidad de devorar algún pescado que hubiésemos capturado”.
En busca de un tiburón etiquetado, ni Lehman ni Labovites vieron ninguno. En enero, un tiburón blanco de 10 pies llamado Crystal, previamente etiquetado, fue visto cerca de la costa de Sarasota tras haber aparecido en Pensacola en diciembre.
Otro tiburón blanco, de nueve pies y siete pulgadas llamado Keji, se encontró cerca de la plataforma continental en Fort Myers en enero. En junio, fue descubierto en la costa de Carolina del Norte y en julio en Nueva Escocia en el Atlántico del Norte. Un incansable viajero, en 2023, Keji fue avistado cerca de Longboat Key y Anna Maria Island en febrero.
“No podía creer lo que estaba viendo”, dijo Lehman. “Había leído artículos y reportajes sobre tiburones blancos en nuestra área. Pero este era un animal enorme”.
Traducción de Jorge Posada