La gran esperanza de recortar impuestos en Florida fracasa: ahora temen un cierre del gobierno
El acuerdo presupuestario provisional que los líderes legislativos de la Florida alcanzaron la semana pasada fue un fracaso, dijo en un memorando el presidente de la Cámara de Representantes, Daniel Pérez.
El período de sesiones de 2025 en Florida ya está en tiempo extra, ya que Pérez y el presidente del Senado, Ben Albritton, no han logrado ponerse de acuerdo sobre un presupuesto, la única tarea obligatoria que la Legislatura debe cumplir.
Podría producirse un cierre del gobierno si la Legislatura estatal no aprueba un presupuesto antes de que termine el año fiscal, el 30 de junio. De ocurrir esto, los servicios financiados por el estado se verían afectados.
Poco después de que Pérez anunció que la Cámara y el Senado volverían a la mesa de trabajo, en una entrevista con el Herald/Times, dijo que no cederá en su objetivo de recortar el gasto público.
“Nos mantenemos firmes en nuestro objetivo”, afirmó Pérez. “Creemos que, con el tiempo, el Senado de la Florida llegará a la conclusión de que es mejor ser fiscalmente conservador que continuar con el despilfarro”.
La semana pasada, los legisladores acordaron extender la sesión hasta el 6 de junio. Ahora, la Cámara planea prolongarla la próxima semana “hasta finales de junio”, declaró Pérez en su memorando.
Pulso entre la Cámara y el Senado por el futuro fiscal de Florida
Sin embargo, el Senado solo planea extenderla más si es necesario, según un portavoz.
La última actualización presupuestaria se produce después de que el gobernador Ron DeSantis dijo el miércoles que probablemente vetaría el plan de la Cámara para recortar el impuesto sobre las ventas, afirmando que “cualquier paquete fiscal final en la Florida estará condenado al fracaso”.
El gobernador, que en los últimos meses ha criticado duramente a los líderes de la Cámara, señaló que un recorte del impuesto sobre las ventas beneficiaría más a los turistas de otros estados que a los floridanos. También presentó el recorte del impuesto sobre las ventas como contradictorio con su idea de recortar los impuestos a la propiedad, una afirmación que Pérez calificó de falsa.
Pérez ha defendido más de una vez el recorte del impuesto sobre las ventas, pero Albritton se ha mostrado más reticente. La semana pasada, Albritton dijo que, “como parte de nuestro acuerdo con la Cámara de Representantes”, el Senado abordaría un paquete de alivio fiscal que incluye recortes de 2,800 millones de dólares.
Según Pérez, 1,600 millones de dólares de ese recorte se destinarían a reducir los impuestos sobre las ventas. Al anunciar el borrador del acuerdo la semana pasada, Pérez afirmó que era “mejor hacerlo bien que apresurarse”.
En su memorando a los legisladores del viernes, Pérez expresó su decepción porque Albritton “ya no presentaría la histórica propuesta fiscal de la Cámara al pleno del Senado”.
“Como seguramente podrán darse cuenta, esto destruyó el marco del acuerdo presupuestario que habíamos negociado”, declaró Pérez en el memorando.
DeSantis rompe con el plan: ¿se tambalea la promesa del alivio tributario?
Pérez indicó que Albritton lo llamó el jueves para comunicarle que ya no apoyaría lo acordado hace una semana. Albritton no mencionó la amenaza del gobernador en la llamada, afirmó Pérez.
Albritton envió un memorando a los senadores el viernes en el que señalaba que DeSantis había mencionado un impuesto generalizado sobre las ventas. El recorte sería un fracaso inmediato. Albritton afirmó que los senadores también están preocupados por el recorte y, en cambio, favorecen una reducción fiscal específica que beneficie a las familias en crecimiento y a las personas mayores que envejecen con dignidad.
El memorando de Albritton no mencionó directamente que se hubiera retractado del marco acordado con los líderes de la Cámara.
Pero sí afirmó que quería un paquete fiscal que fuera sostenible a largo plazo y dejara margen en nuestro presupuesto equilibrado para que los votantes consideraran una reducción significativa del impuesto a la propiedad.
Un cambio en los impuestos a la propiedad de la Florida necesitaría la aprobación de al menos el 60 por ciento de los votantes en futuras elecciones. Los legisladores tienen la facultad de someter a votación una enmienda propuesta, pero este año no aprobaron ninguna propuesta al respecto.
Pérez creó un comité especial para considerar las propuestas de impuestos a la propiedad para las elecciones de 2026, alegando que la oficina de DeSantis no presentó ningún plan específico.
Sin embargo, DeSantis desestimó esa iniciativa, afirmando: “No se convoca un comité de 37 personas cuando se intenta lograr algo”.
Pérez afirmó que no ha hablado con DeSantis sobre el plan presupuestario recientemente.
“Estoy dispuesto a ser el adulto en la sala y sentarme con el gobernador y explicarle por qué creo que esto es lo mejor para la Florida, y él tiene la libertad de discrepar conmigo”, dijo Pérez. “Si podemos hacerlo en persona como adultos, es algo que preferiría. Pero, lamentablemente, el gobernador solo habla en mesas redondas y Twitter”.
El Partido Republicano de la Florida anunció el viernes su oferta para organizar una cumbre presupuestaria con DeSantis, Albritton y Pérez.
“Involucrar a todos en la negociación nos ayudará a enfocarnos en nuestras prioridades compartidas: responsabilidad fiscal, desgravación fiscal y un presupuesto equilibrado”, declaró Evan Power, presidente del Partido Republicano de la Florida, en un comunicado.
Traducción de Jorge Posada