Trump convoca mitin en Hialeah mientras sus contrincantes debaten en el Arsht Center
El ex presidente Donald Trump quizá no tenga planes de participar en el tercer debate de las primarias republicanas en Miami el mes que viene, pero no estará lejos.
El viernes, la campaña del ex presidente anunció que celebrará un mitin en Hialeah el 8 de noviembre, la misma noche en que varios de sus rivales republicanos acudirán al Adrienne Arsht Center for the Performing Arts en Miami para el debate.
El mitin previsto en el Ted Hendricks Stadium del Henry Milander Park es el más reciente y más descarado esfuerzo de Trump por desviar la atención de los debates organizados por el Comité Nacional Republicano (RNC).
Se saltó los dos primeros debates en favor de compromisos más pequeños; en agosto, se sentó para una entrevista con el ex presentador de Fox News Tucker Carlson, y el mes pasado pronunció un discurso en horario de máxima audiencia en Detroit, mientras que otros candidatos republicanos asistían a un debate en California.
Trump y sus aliados dicen que hay pocas razones, si es que alguna, para que acuda a los debates. En promedio, lleva una ventaja de más de 40 puntos porcentuales sobre su competidor más próximo en las primarias, según un promedio nacional de encuestas recopilado por el portal digital de análisis de datos FiveThirtyEight. Su campaña ha llegado a pedir al RNC que cancele los foros.
En esta ocasión, los candidatos enfrentan requisitos más estrictos para acceder al escenario del debate, lo que significa que el debate de Miami pudiera presentar a un grupo más reducido que en debates anteriores. Hasta ahora, solo tres candidatos –el gobernador de la Florida, Ron DeSantis; la ex embajadora ante Naciones Unidas Nikki Haley, y el emprendedor Vivek Ramaswamy– han cumplido los requisitos de participación, según The New York Times.
Un portavoz del RNC no respondió a la solicitud del Miami Herald de comentarios sobre los planes del mitin de Trump.
La selección del lugar por parte de Trump es significativa en sí misma. Hialeah, una comunidad fuertemente cubana al noroeste de Miami, es una especie de historia de éxito para los republicanos. En 2016, la entonces candidata presidencial demócrata Hillary Clinton logró una ajustada victoria sobre Trump ahí. El año pasado, DeSantis captó más del 78% de los votos en Hialeah durante su candidatura a la reelección.
“Es la mayor concentración de republicanos en el Condado Miami-Dade, por lo que se vuelve extremadamente importante, especialmente cuando se trata del voto hispano”, dijo el presidente del Partido Republicano de Miami-Dade y representante estatal Alex Rizo, quien representa a gran parte de Hialeah en la Cámara estatal.
Rizo, que respalda la candidatura presidencial del gobernador Ron DeSantis, describió el mitin programado de Trump como poco más que “politiquería”, pero subrayó que los eventos simultáneos eran una señal de lo importante que se ha vuelto el Condado Miami-Dade para los republicanos.
“Si no fuera importante, no vendría y celebraría un mitin la misma noche”, dijo Rizo, cuyo distrito estatal incluye a gran parte de Hialeah.
El presidente del Partido Republicano de la Florida, Christian Ziegler, que se mantiene neutral en las primarias de 2024, dijo que ya ha dejado claro a los miembros del partido que son libres de asistir a cualquier evento que deseen, argumentando que la elección entre el mitin de Trump y el debate no debe confundirse con un respaldo en la contienda.
Ziegler dijo que él aún no está seguro de a qué evento asistirá el 8 de noviembre, pero señaló que ya tiene entradas para el debate y que se unirá a Trump y a otros republicanos de la Florida para una reunión en el club privado Mar-a-Lago del ex presidente en Palm Beach al día siguiente. Varios aspirantes republicanos a la Casa Blanca, incluidos Trump y DeSantis, también tienen programado hablar en la Cumbre de la Libertad del Partido Republicano de la Florida, en Kissimmee, el 4 de noviembre, unos días antes del debate.
En cuanto a la decisión de Trump de celebrar su mitin la misma noche del debate, Ziegler dijo que solo sirve para atraer aún más atención a la Florida.
“Creo que es bueno para el partido. Ayuda a reunir a la gente, la informa y le da energía”, dijo. “No me importa quién sea el candidato: Donald Trump o Nikki Haley o Ron DeSantis o quien sea. Si celebran actos en la Florida, los republicanos se levantarán del sofá y es más probable que voten.”