Miami-Dade

Suárez apostó a lo grande cuando reclutó a Art Acevedo. ¿Le salió el tiro por la culata?

Hace seis meses, el alcalde de Miami, Francis Suárez, apostó a lo grande cuando reclutó a Art Acevedo, entonces jefe de Policía de Houston, para que se uniera a la inestable colección de personajes del Ayuntamiento de Miami.

Los escépticos se preguntaron inmediatamente cómo una personalidad tan grande como la de Acevedo pudiera tener éxito sin chocar con los poderosos comisionados de Miami. Resulta que las sospechas resultaron acertadas: no funcionó.

El martes, Suárez reconoció que su visión de “el Michael Jordan de los jefes de Policía” para dirigir la fuerza de Miami probablemente estaba llegando a su fin; todo ello mientras persisten las acusaciones de Acevedo sobre la corrupción profundamente arraigada en la ciudad.

El fallido y tumultuoso mandato de Acevedo supone un nuevo golpe del Ayuntamiento a un alcalde que ha intentado hacerse un nombre como el futuro del Partido Republicano. También es una mancha en el discurso promocional de Suárez ante los magnates de la tecnología sobre una ciudad sin problemas donde el sol se encuentra con la oportunidad para los inversores ávidos, en lugar de revelar la volatilidad de la ciudad y los límites de su poder.

“El problema es que el alcalde se sintió atraído por los titulares nacionales y no hizo realmente su trabajo”, dijo el representante federal Carlos Giménez sobre el manejo de Suárez de la situación de Acevedo. “Le ha estallado en la cara a la ciudad, y al alcalde, y ahora nos ha estallado en la cara a todos”.

‘Toda la política es local’

Suárez trató el martes de restar importancia a cualquier culpa por la destitución de Acevedo en un gobierno municipal que puede poner en aprietos incluso a los políticos más fuertes, diciendo que “esto no tiene que ver con la culpa”.

“Yo y todos los funcionarios electos teníamos la expectativa y la esperanza de que esto se solucionara”, dijo a los periodistas.

Pero los problemas de Acevedo en Miami son también una experiencia para Suárez, que ha evitado los debates sobre la integridad del jefe y ha tratado de evitar ser el blanco de los volátiles comisionados de la ciudad.

Es poco probable que Suárez sufra en su bien financiada candidatura a la reelección en las elecciones del 2 de noviembre en Miami, donde no se enfrenta a rivales fuertes y los votantes ya han recibido sus papeletas de voto por correo. Pero el episodio de Acevedo ha puesto de manifiesto el riesgo político que el Ayuntamiento supone para Suárez en su búsqueda de mayores ambiciones.

“La ciudad está buscando un líder para los problemas que tienen localmente, aquí en la Ciudad Mágica”, dijo Mike Hernández, estratega demócrata y analista político de Telemundo. “Todo, desde la actividad delictiva en sus ciudades, mejores servicios municipales, abordar la pobreza, él puede hacer todo eso con el poder limitado que tiene. Pero debería haber hablado de ello antes”.

Hernández añadió: “Entiendo la figura nacional que es actualmente, pero toda política es local”.

Hernández dijo que Suárez necesita un “reinicio” para volver al pan de cada día de su trabajo, y que debería abordar las preocupaciones diarias de los habitantes de Miami y calmar la frustración de que se les está dejando atrás en el boom tecnológico de Miami.

En cuanto a las especulaciones sobre la posibilidad de que el alcalde abandone Miami para ocupar un cargo más alto, incluida una postulación a la presidencia, Giménez —quien a menudo se enfrentó a Suárez cuando el congresista era alcalde de Miami-Dade— dijo: “Lo siento, pero yo simplemente no lo veo.

“Va a ser muy difícil que el alcalde Suárez sea candidato republicano a cualquier cosa”, dijo Giménez, ex administrador de Miami. “El alcalde Suárez nunca ha tenido que postularse en una campaña difícil. Y ahora, en la primera vez que ha tenido alguna dificultad en su administración, huye”.

‘Nada extraordinario para Miami’

Con poco poder administrativo, Suárez ha tenido la libertad de ser el director de mercadotecnia de la ciudad mientras montaba una racha de un año. Pero ahora está tratando de evitar caer en la última pelea en el barro del Ayuntamiento. Algunos en los círculos políticos de Miami dicen que esto expone una debilidad de la estrategia política de Suárez a gran escala.

“Está arrasando a nivel nacional. Ha dado a Miami un perfil nacional”, dijo un observador político local. “La economía va bien. La gente viene. Pero tiene que prestar mucha más atención a los asuntos que afectan a los miamenses”.

Algunos en el círculo de Suárez dicen que el alcance de la maquinaria de relaciones públicas de Suárez, que ha impulsado su perfil para hacerlo más reconocible a nivel nacional, ayudará a evitar demasiadas magulladuras políticas.

Aunque las acusaciones de corrupción de Acevedo en el Ayuntamiento pudieran resultar problemáticas para un alcalde que intente atraer empresas a Miami —especialmente si Acevedo lucha contra su probable despido—, Carlos Curbelo, ex legislador republicano y ex asesor de Suárez dijo al Miami Herald que lo ocurrido con Acevedo no perdurará mucho tiempo en la memoria de la gente, especialmente teniendo en cuenta el historial de turbulencias políticas del Ayuntamiento de la ciudad.

“Honestamente, creo que es solo un pequeño obstáculo. Nada extraordinario para la política de Miami. Hemos tenido problemas de jefes de Policía muchos años”, dijo Curbelo. “Creo que en dos o tres meses nadie estará hablando de esto”.

Otros dicen que la influencia de Suárez dentro de los límites de la ciudad recibirá sin duda un golpe, incluso si todavía puede tejer una narrativa nacional de que Miami es un destino sólido para los inversionistas a pesar de la inestable política del Ayuntamiento. Esto significa que las iniciativas locales que más importan a los miamenses pueden sufrir si Suárez pierde su capital político.

“Su voz es importante, y su reputación aún se mantiene a nivel nacional”, dijo Sean Foreman, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Barry. “Pero a nivel local, demuestra que no es capaz de lograr grandes objetivos”.

Foreman calificó la controversia de Acevedo de “un error no forzado” a la par de la fallida campaña de Suárez como “alcalde fuerte” en 2018, cuando trató sin éxito de convencer a los electores de que lo convirtieran en el principal ejecutivo de la ciudad que supervisara las operaciones diarias.

El legado de Acevedo

A Suárez también le queda ahora lidiar con las secuelas creadas por el memorando de ocho páginas de Acevedo, fechado el 24 de septiembre, en el que escribía acusaciones de comportamiento ilegal por parte de algunos miembros de la Comisión de Miami. Acevedo alegó que algunos comisionados usaban sus funciones públicas en beneficio personal y afirmó que se había puesto en contacto con las autoridades federales para investigar la mala conducta.

Los comisionados han negado enérgicamente las acusaciones. Suárez declinó decir el martes si creía que las acusaciones eran ciertas. Los portavoces del FBI y del Departamento de Justicia se negaron a hacer declaraciones para este artículo.

“Creo que las acusaciones hechas por el jefe son muy preocupantes y deben ser investigadas a todos los niveles por el Departamento de Justicia y el FBI”, dijo Giménez, quien añadió que no sabía si el FBI estaba investigando o no. “Creo que la ciudad tiene una mancha ahora por la prisa por contratar a alguien y también la prisa por despedir a alguien”.

Mientras tanto, algunos vecinos prefieren ver el periodo de Acevedo de forma más positiva, sugiriendo que Suárez pudiera incluso atribuirse algún mérito por haber contratado a un jefe policial de que ha sacado a la luz las grietas del gobierno de Miami.

Bob Powers, vecino del Upper Eastside, que sigue la política del Ayuntamiento, dijo que tal vez Suárez esperaba que Acevedo hiciera implosión y quemara a algunos comisionados al mismo tiempo. Últimamente, Suárez ha disfrutado de una relativa paz con la mayoría de la Comisión, pero hace solo unos años era rutinariamente objeto de insultos por parte del comisionado Joe Carollo y frecuentemente criticado por el comisionado Manolo Reyes.

“Ese tipo fue contratado por una razón específica”, dijo Powers, “y creo que era para venir y realmente sacudir las cosas”.

Acevedo seguramente sacudió las cosas en Miami, pero claramente no de la manera que Suárez esperaba cuando promovió la contratación de Acevedo en marzo.

“Como alcalde, tiene que dar la cara”, dijo Giménez.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2021, 3:28 p. m..

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