‘Una estupidez o racismo’: ¿Realmente Palmetto Bay quiere prohibir las ventanitas cubanas?
Las ventanitas de café de Miami han sido durante mucho tiempo el escenario de un debate político en el sur de la Florida, pero ahora las ventanitas mismas son el tema de disputa en el pueblo de Palmetto Bay.
El lunes, la localidad votó para codificar el procedimiento para abrir las ventanitas que incorporaron por primera vez el café cubano a la cultura de Miami a lo largo de su corredor más concurrido, desde SW 136 Street hasta 157 a lo largo de la U.S. 1.
La ordenanza indica dice que “no se permitirán las ventanas de venta sin cita previa” a menos que un negocio obtenga la aprobación del Departamento de Planificación y Zonificación de la villa de Palmetto Bay.
Eso significa que los negocios pueden seguir añadiendo las ventanitas que son tan características de la cultura de Miami como el café cubano o los pastelitos recién horneados, pero tendrán que presentar planes para obtener la aprobación.
Un comité político conocido por criticar a la alcaldesa de Palmetto Bay, Karyn Cunningham, envió un correo electrónico y tuits en inglés y español en los que critica la decisión del consejo de “prohibir las ventanitas”, diciendo que la votación “apunta a un elemento icónico que disfrutan muchos en la diversa comunidad del sur de Florida”.
“El último acto habla directamente de la política de insensibilidad política de Palmetto Bay hacia la diversidad cultural”, dice el correo electrónico de A Better Palmetto Bay.
David Singer, ex miembro del Concejo y figura incendiaria en la villa, dijo que su decisión es “una estupidez o racismo”.“Nunca se han prohibido y no se prohíben ahora”, dijo la directora de Desarrollo Comunitario y Económico, María Pineda, al Miami Herald. “Solo tenemos que echar un vistazo a los parámetros, al igual que miramos los parámetros para los asientos al aire libre”
Las ventanitas pueden ser fundamentales para el éxito de las panaderías latinas.
Del 25% al 30% del negocio de una panadería proviene de la ventanita, dijo el director general de Vicky Bakery, Pedro Cao, que tiene una franquicia en Palmetto Bay. A menudo, la ventanita es un gran atractivo para las personas que pasan por allí y deciden entrar a tomar un café o comerse un pastelito rápido.
“Tener una ventanita atrae a la gente”, dijo.
Vicky Bakery tuvo que sortear una norma de Palmetto Bay que no permitía una ventanita cuando abrió su tienda en el pueblo hace dos años. Los propietarios tuvieron que construir una ventanita des pies dentro del edificio, detrás de las puertas dobles, lo que perjudicaba la visibilidad desde la calle, dijo Cao.
Durante las restricciones del COVID, la ventanita permitía a los conductores de vehículos de entrega de alimentos a domicilio recoger en la ventanita y no tener que entrar al local, una característica tanto de comodidad como de seguridad, dijo Cao.
Pineda dijo que ahora los negocios que quieran vender coladas y croquetas desde una ventanita solo tendrán que proporcionar información adicional para satisfacer todos los requisitos para el uso, como el ancho de la acera adecuado.
Cualquier negocio que ya tenga una ventanita puede mantenerla sin necesidad de presentar ningún plano.
Pero Singer no está convencido. “Lo deja en manos de cinco personas que se sientan en un concejo que lo aprobarán o no lo aprobarán, dependiendo de hacia dónde sople el viento”, dijo. A Better Palmetto Bay “me llama para que le dé mi opinión”, pero él no está involucrado en el comité político, dijo Singer.
No quiso decir a un reportero del Herald quién es el que le llama.
El mensaje del comité estimuló el concejo de la villa para pedir a Pineda y su equipo que vuelvan en diciembre y aclaren la redacción para los vecinos y les informe que las ventanitas no están prohibidas.
“No podemos ser siempre reactivos a estos comunicados de prensa de un PAC de urbanizadores”, dijo el viernes la alcaldesa Karyn Cunningham. “Lo encuentro sensacionalista”.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de octubre de 2021, 8:31 a. m..