Miami-Dade

¿La perforación al lado dañó a la torre de Surfside? Salen a la luz nuevos datos que ofrecen indicios

En la primavera de 2016 los vecinos de la torre de condominios Champlain Towers South inundaron las líneas telefónicas de quejas para denunciar la actividad de construcción en el proyecto vecino Eighty Seven Park, que alegaron había sacudido las paredes, provocado el cierre de piscina y cubierto los balcones de polvo.

Mientras las quejas se acumulaban a mediados de marzo, un equipo de asesores que trabajaba para los urbanizadores del lujoso edificio de condominios de 18 pisos situado al lado de Champlain Towers estaba terminando un reporte sobre las vibraciones causadas por los equipos de construcción que implementaban una especie de muro de contención subterráneo directamente al sur de Champlain Towers, en Collins Avenue y 87 Street.

Un informe obtenido por el Miami Herald mostró que las vibraciones excedieron los límites establecidos por los propios urbanizadores a lo largo de la pared sur de Champlain South, incluido el tramo en el que la terraza de la piscina se derrumbaría sobre el garaje subterráneo cinco años después. La terraza se fracturó minutos antes que la torre colapsara el 24 de junio, con un saldo de 98 muertos.

El reporte, encargado por los urbanizadores, se basó en las lecturas de dos sismógrafos colocados en el suelo cerca del muro perimetral más al sur de las Champlain Towers. Los urbanizadores establecieron un umbral conservador para la intensidad máxima de las sacudidas en el muro, que debería haber evitado incluso los daños cosméticos más superficiales, según las normas de la industria minera. La mayoría de las lecturas a lo largo del muro superaron ese límite, pero por debajo de los niveles que habrían causado daños significativos, según las normas.

Los niveles de vibración registrados en el perímetro sur de Champlain estuvieron por encima de los límites usados por la Administración Federal de Transporte (FTA) para evitar daños en el hormigón armado.

Pero incluso así, los temblores de hace cinco años no pudieron ser la causa principal del colapso de junio, y las lecturas a lo largo del muro seguían estando muy por debajo de los niveles que probablemente dañaría el concreto estructural, dijo el Dr. Manoj Chopra, ingeniero geotécnico de la Universidad del Centro de la Florida (UCF). Añadió que no hay razón para sospechar que el grado de sacudida que se señala en el reporte dañara una estructura sana.

Pero el borde sur de la terraza de la piscina de Champlain no estaba en buen estado. Sobrecargada por un mal diseño y una construcción cuestionable, y debilitada por años de daños causados por el agua y reparaciones inadecuadas, la terraza ya se tambaleaba al límite. En 2016, los urbanizadores de Eighty Seven Park colocaron tablestacas entre 10 y 12 pies al sur de la terraza, y cualquier vibración a tan corta distancia pudiera haber empeorado las condiciones que finalmente condujeron al colapso, dijeron expertos al Herald.

“Lo que las vibraciones habrían hecho es agravar la situación”, dijo Chopra. Bajo una cierta tensión por los daños, la mala construcción y el mal diseño, “si se sacude entonces definitivamente la vibración tendrá un efecto”, dijo.

El grado al cual las perforaciones de Eighty Seven Park podrían haber contribuido al derrumbe de las Champlain Towers se ha convertido en un punto de controversia en el litigio que se ha desplegado tras la tragedia. El litigio tiene un amplio alcance, ya que trata de repartir la responsabilidad y cobrar indemnizaciones a contratistas, consultores y otras personas a las que los abogados de los demandantes apuntan por acciones que, según ellos, podrían haber contribuido al derrumbe.

Eighty Seven Park está incluido en un puñado de las aproximadamente 40 demandas, dijo un portavoz del equipo urbanizador.

Los urbanizadores de Eighty Seven Park sostienen que su proyecto “no tuvo nada que ver con el derrumbe”, dijo el portavoz en una declaración al Herald. El reporte del monitoreo de las vibraciones de 2016 encargado por los urbanizadores concluyó que, aunque las lecturas excedieron el límite objetivo establecido por los urbanizadores, no fue suficiente para hacer daño estructural a la propiedad de al lado.

NV5, el subcontratista responsable del monitoreo de las vibraciones para el Eighty Seven Park, dijo al Herald que “los resultados del monitoreo de vibraciones no justificaban ninguna acción”.

Las fotos de una inspección visual de 2016 encargada por los urbanizadores muestran que el concreto en Champlain South se estaba agrietando antes que comenzara la construcción en Eighty Seven Park. Los inspectores observaron daños superficiales a lo largo de la pared sur. Los documentos de la junta de condominios de la época también reconocen que las pesadas jardineras a lo largo de la terraza de la piscina sur habían filtrado agua durante años y habían causado daños en el concreto de abajo.

El derrumbe también dejó al descubierto daños en el interior de la terraza de la piscina, en la zona de conexión con el muro sur, que probablemente no eran visibles antes del derrumbe, según Dawn Lehman, profesor de Ingeniería Estructural de la Universidad de Washington y asesor del Herald.

Lehman, que examinó fotos del lugar del derrumbe, dijo que el patrón de daños de la losa a lo largo de la pared sur no era uniforme, lo que indica que algunas zonas habían sufrido daños antes del derrumbe.

Una foto de la terraza de la piscina de las Champlain Towers South muestra la losa desconectada del muro sur durante el derrumbe del 24 de junio. Según el ingeniero Dawn Lehman, los daños a la vista de la falla no son uniformes, lo que indica daños preexistentes en partes de la conexión.
Una foto de la terraza de la piscina de las Champlain Towers South muestra la losa desconectada del muro sur durante el derrumbe del 24 de junio. Según el ingeniero Dawn Lehman, los daños a la vista de la falla no son uniformes, lo que indica daños preexistentes en partes de la conexión. Robert Lisman

“La evidencia fotográfica muestra que estaba dañado de tal manera que el concreto está roto en grandes trozos”, dijo Lehman. Eso es diferente de otras zonas que se desconectaron durante el derrumbe y que no mostraron “ningún daño similar a los escombros”, dijo. Sin embargo, es probable que no haya habido una sola causa del daño ya existente en la losa, que fue más bien el resultado acumulado de varios factores de tensión, dijo Lehman.

Uno de ellos pudieran haber sido las vibraciones de la construcción de al lado, dijo.

Pero las mediciones del reporte están “justo en el límite”, según Eduardo Kausel, profesor jubilado del Instituto Tecnológico de Massachusetts especializado en dinámica de suelos.

“Dudo mucho que eso haya tenido algo que ver con los daños estructurales”, dijo Kausel al Herald.

Según los urbanizadores, no se tomaron lecturas de las vibraciones en ningún otro momento de la construcción, ni siquiera cuando se hincaban los pilotes de los cimientos.

‘Nunca he visto ese reporte’

En los meses previos a la construcción de Eighty Seven Park, Champlain Towers South contrató preventivamente a un abogado para exigir “un paquete de compensación razonable por la construcción y las inevitables molestias que innegablemente se derivarán” del proyecto de urbanización, según su carta a los urbanizadores.

En la carta de noviembre de 2015, el abogado de Champlain South, Robert Zarco, señalaba su preocupación por los “posibles daños estructurales en Champlain Towers derivados de la introducción de tablestacas de acero en el suelo”.

Después que los equipos de construcción terminaran de clavar las tablestacas y los cimientos del edificio, los representantes de Champlain South continuaron con una demanda de $2.4 millones en mayo de 2016 para reparaciones cosméticas y limpieza, pero no mencionaron ninguna preocupación estructural.

No hay indicios de que los representantes de Champlain South hayan tenido nunca conocimiento del reporte que mostraba que las vibraciones de la construcción habían superado los límites del urbanizador.

“Nunca he visto ese reporte”, dijo Zarco al Herald. Afirmó que dijeron específicamente que evitara las reclamaciones estructurales. “Dijeron que nos encargaríamos de la estructura en el momento de la [inspección] de los 40 años”, dijo, refiriéndose a la revisión estructural a la que se someten todos los grandes edificios de condominios en Miami-Dade a esa edad. Champlain South debía recibir su recertificación de 40 años este año.

Un antiguo miembro de la junta de condominios, quien habló a condición de no ser identificado, dijo al Herald que los residentes se quejaban en masa de las molestias asociadas a la construcción,y que la junta no podía hacer mucho con las quejas. Los funcionarios de Surfside a menudo las remitían a la ciudad de Miami Beach, que había permitido la construcción pero no había actuado con firmeza ante las infracciones, dijo el miembro de la junta.

“Los principales responsables de abordar los problemas tenían cada uno su propia agenda y se hacían de la vista gorda”, dijo el ex miembro de la junta.

Los datos del reporte de vibraciones pudieran haber cuantificado algunas de las preocupaciones de los residentes.

El reporte de vibraciones de marzo de 2016, que fue preparado por GeoSonics, un subcontratista de NV5, detalló 35 lecturas tomadas para medir la vibración a lo largo del muro perimetral de Champlain South durante la instalación de tablestacas entre el 3 de marzo de 2016 y el 14 de marzo de 2016. Todas, excepto seis, superaron un nivel objetivo de 0.5 pulgadas por segundo.

El objetivo de 0.5 pulgadas por segundo —una medida del movimiento de los sedimentos en un lugar determinado— se basó en estudios de la Oficina de Minas de Estados Unidos que descubrieron que una vibración constante a ese nivel puede causar daños cosméticos en el yeso. Según los expertos, se suele usar un umbral más alto para calibrar la posibilidad de daños estructurales.

NV5, una empresa de ingeniería y consultoría con sede en Hollywood, citó en su reporte una cifra de 3 pulgadas por segundo como la velocidad a la que es posible que se produzcan daños en el “bloque y el mortero”. Ninguna de las lecturas a lo largo de la terraza de la piscina superó el 1.0.

Las normas de la Administración Federal de Transporte usa 0.5 pulgadas por segundo como límite para evitar daños en el concreto armado.

Un portavoz de NV5 defendió el uso que hizo la empresa de las cifras de la Oficina de Minas de Estados Unidos, calificándolas de “estándar nacional aceptado” y diciendo que los estándares de la Administración Federal de Transporte se refieren al ruido y las vibraciones de “coches, autobuses, trenes y otros vehículos”.

Pero algunas partes de los estándares de la FTA se refieren específicamente a los impactos de la construcción, señalando que las actividades de construcción que causan las vibraciones más severas son “las voladuras y el hincado de pilotes de impacto”. Esos impactos pueden ser desproporcionados para los edificios “frágiles”, dijo la agencia en un reporte de 2006.

“Las vibraciones del suelo derivadas de las actividades de construcción no suelen alcanzar los niveles que pueden dañar las estructuras, pero sí pueden alcanzar los rangos audibles y perceptibles en edificios muy cercanos a la obra”, decía el reporte. “Una posible excepción es el caso de los edificios frágiles, muchos de ellos antiguos, en los que hay que tener especial cuidado para evitar daños”.

Una imagen de 2015 de Google Maps Street View muestra a las cuadrillas de constructores preparando el terreno para la urbanización Eighty Seven Park, frente a Champlain Towers South. (Crédito: Google Maps)
Una imagen de 2015 de Google Maps Street View muestra a las cuadrillas de constructores preparando el terreno para la urbanización Eighty Seven Park, frente a Champlain Towers South. (Crédito: Google Maps) GOOGLE MAPS

Los urbanizadores sostienen que el reporte de vibraciones absolvió a Eighty Seven Park de tener algún impacto en Champlain South con su construcción, y que los ingenieros revisaron en su momento si había indicios de daños.

“Realizamos una inspección visual en el lado sur del muro, que no reveló ningún problema derivado de la instalación de las tablestacas”, dijo el portavoz, que insistió en el anonimato.

“Al fijar el punto de referencia en un conservador 0.5 pulgadas/segundo, el contratista pudo mantener todas las vibraciones por debajo de los niveles seguros de vibraciones para estructuras residenciales establecidos por la Oficina de Minas de Estados Unidos”, dijo el portavoz. “En ningún momento las vibraciones se acercaron a niveles que hubieran causado daños estructurales al CTS”.

Pero los abogados de las víctimas del derrumbe dicen que es demasiado pronto para saberlo. El miércoles, los abogados de los urbanizadores entregaron el reporte a los abogados de las víctimas como parte de una orden judicial de entrega de documentos.

Stuart Grossman, abogado y enlace de un grupo de abogados que representan a las víctimas, dijo el jueves que un equipo de expertos contratado por el grupo está revisando el reporte.

“Ningún abogado puede decir lo que significa el reporte, excepto para decir que abre la puerta a la teoría que hemos sostenido durante mucho tiempo; que es que Eighty Seven Park que se construyó justo [al lado de] Champlain Towers South no lo hizo bien”, dijo Grossman.

‘Muchas quejas’

La construcción de Eighty Seven Park provocó el malestar de los habitantes de Champlain South. En enero de 2016, la junta de la asociación de condominios envió un correo electrónico a todo el edificio con la línea telefónica de quejas por el ruido de la construcción en Miami Beach. En marzo, las quejas se acumulaban.

“Hemos recibido las muchísimas quejas y preocupaciones que cada uno de ustedes ha expresado a los miembros de la Junta, así como a la Oficina de Administración”, escribió la junta a los vecinos en un correo electrónico el 14 de marzo, el último día de monitoreo de vibraciones por parte de NV5.

“Estas han incluido aceite en los coches estacionados a nivel de la calle, las vibraciones en el edificio, el polvo y los escombros que están impidiendo el acceso a los balcones, el ruido del camión de comida muy temprano con música a todo volumen, la preocupación de que los trabajadores comiencen a perforar a las 7 a.m. y los escombros y el ruido causados por la barrena que está perforando directamente al lado de la piscina que está impidiendo a los vecinos usar la piscina”.

El proyecto se alargó años y siguió causando enojo entre los vecinos de Champlain South. En enero de 2019, un miembro de la junta de condominios escribió al entonces jefe de construcción de Surfside, Ross Prieto, quejándose de que el proyecto Eighty Seven Park estaba “cavando demasiado cerca de nuestra propiedad y tenemos preocupaciones con respecto a la estructura de nuestro edificio”.

El correo electrónico que Mara Chouela, miembro de la junta directiva, envió a Prieto incluía dos fotos de una retroexcavadora trabajando contra el muro sur de Champlain South a lo largo de la línea de propiedad. Menos de media hora después, Prieto respondió a la petición de Chouela de que pasara por allí para verificar la situación.

“No tengo nada que verificar”, respondió. “Lo mejor es que alguien monitoree la valla, la piscina y las áreas adyacentes para ver si hay daños o contratar a un consultor para monitorear estas áreas, ya que son las más cercanas a la construcción”.

El Eighty Seven Park se completó más tarde en 2019.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2021, 1:57 p. m..

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