Acuerdo para aumentar precios, elevar salarios y prorrogar contratos de arrendamiento en el MIA
Mientras el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) se prepara para una temporada de viajes récord durante la temporada navideña, la alcaldesa de Miami-Dade quiere una ronda final de apoyo por el COVID-19 para las tiendas y restaurantes que alquilan espacio en la instalación condal.
El paquete de nuevos acuerdos de concesión en el MIA propuesto por la alcaldesa Daniella Levine Cava aceleraría la llegada de los requisitos de salario digno para los actuales inquilinos del aeropuerto, aumentos salariales respaldados por los sindicatos que apoyaron su campaña para la alcaldía en 2020.
A cambio, el MIA concedería a los principales inquilinos, como Newslink y Duty Free Americas, prórrogas sin licitación de sus contratos de alquiler hasta 2026 como máximo, levantaría los controles de precios y permitiría que algunos espacios minoristas permanezcan cerrados hasta que las salidas alcanzaran el nivel de antes de la pandemia.
La propuesta cuenta con un importante respaldo político; con la administración de Levine Cava negociando el acuerdo y el miembro más poderoso de la comisión del condado, el presidente José Díaz, patrocinando la legislación necesaria para implementar el acuerdo.
Díaz desvió la propuesta del Comité de Aeropuertos y Desarrollo Económico de la comisión, y en su lugar programó una audiencia ante su propio comité, el Consejo de Políticas del Presidente, el miércoles a las 3 p.m.
Los partidarios de la propuesta la califican de esfuerzo razonable para ayudar a la recuperación de los inquilinos del condado que vieron su actividad prácticamente evaporarse durante la depresión turística provocada por el inicio de las medidas de emergencia por la pandemia en marzo de 2020.
“Les da un tiempo adicional para recuperarse del golpe que recibieron”, dijo Ralph Cutié, director del Departamento de Aviación del condado, lo que lo convierte también en director del MIA. “La idea era proporcionarles un alivio para que se recuperen”.
Las críticas se centran en los aspectos negativos para los pasajeros del MIA, como la luz verde del condado para subir los precios en el mercado cautivo de un aeropuerto y las prórrogas sin licitación que impiden a los competidores ofrecer mejores servicios y comodidades en los locales del MIA.
En septiembre, un grupo que representa a American y a otras aerolíneas en el MIA escribió a Díaz y a Levine Cava planteando su preocupación por lo que el acuerdo de concesión propuesto supondría para los pasajeros y para los ingresos del aeropuerto si los minoristas permanecen cerrados en todas las terminales.
Los clientes del aeropuerto “se enfrentan a grandes esperas y a una disponibilidad limitada de servicios básicos”, escribió Sandra Cisneros, representante de la Oficina de Enlace con las Aerolíneas del MIA, que representa a las compañías aéreas. “Estos términos, tal y como están redactados actualmente, no proporcionan ningún incentivo para reabrir, restablecer o mejorar el nivel de servicio a los clientes del MIA”.
Al comenzar septiembre, alrededor del 30% las tiendas y restaurantes del MIA permanecían cerrados.
La propuesta permite que algunos inquilinos del aeropuerto permanezcan cerrados hasta que el tráfico general del MIA vuelva a los niveles alcanzados en 2019 durante tres meses consecutivos. Los requisitos de reapertura se basan en el tráfico de la terminal donde está se encuentra el local comercial.
Hasta agosto, la cantidad de pasajeros de MIA estaba un 7% por debajo de lo normal, con un déficit de alrededor de 135,000 pasajeros por mes.
El acuerdo también prevé una reducción temporal del alquiler para los concesionarios del MIA en función del tráfico de pasajeros, y pone fin de forma permanente a los pagos mínimos de alquiler que se eximieron durante la pandemia. A cambio, los inquilinos también deben cubrir los costos de renovación de sus espacios alquilados.
Las aerolíneas prevén una temporada navideña récord en el MIA para cerrar el año 2021 y se espera que los boletos vendidos superen los niveles de 2019, dijo el vocero del MIA, Greg Chin.
Los sindicatos que representan a los trabajadores del aeropuerto presionaron a los concesionarios para que reabran y vuelvan a contratar a sus miembros. Los líderes sindicales también promocionan los acuerdos de concesión como una forma de elevar inmediatamente los ingresos de los trabajadores porque en esencia los acuerdos ponen fin a las exenciones para la expansión del condado de 2018 de las reglas de salario digno para los inquilinos del MIA.
Esas reglas eximían a los titulares de contratos de alquiler existentes hasta que los comisionados del condado adoptaran nuevos acuerdos o prórrogas. Según la propuesta de los concesionarios que se someterá a votación del comité el miércoles, los inquilinos cubiertos por la ayuda también estarían sujetos a los requisitos de salario digno del condado, que establecen un piso salarial entre $4 y $6 más alto que el salario mínimo por hora de la Florida, de $10.
Wendi Walsh, vicepresidenta del sindicato Unite Here, dijo que la espera de las renovaciones y prórrogas de los contratos de alquiler llevaría al menos varios años, pero podría prolongarse más ya que los inquilinos que trabajan mes a mes mantienen sus espacios en el MIA sin competencia.
“Esto ciertamente adelanta los plazos”, dijo sobre los requisitos de salario digno que se extienden a todo el aeropuerto. “Y ahora es el momento en que los trabajadores necesitan desesperadamente salarios más altos”.
Cutié dijo que los concesionarios pidieron margen de maniobra para subir los precios como parte del movimiento hacia salarios más altos. Los inquilinos del MIA ya tienen problemas para cubrir los empleos con los niveles salariales existentes, dijo Cutié, y solicitó a Miami-Dade que eliminara su límite sobre cuánto pueden cobrar los minoristas a los clientes del aeropuerto.
Los acuerdos en vigor contienen cláusulas de “precios competitivos” que permiten a los minoristas cobrar entre 10% y 15% más de lo que cobran fuera del MIA por los mismos productos. Los nuevos acuerdos eliminarían esta restricción, permitiendo a los minoristas de MIA cobrar lo que quieran a los viajeros que no tienen otras opciones mientras esperan sus vuelos.
Cutié no cree que la supresión de la norma suponga un aumento de los precios para los pasajeros, ya que los minoristas del MIA tendrán que seguir compitiendo por las ventas.
“Solo pueden subir los precios hasta cierto punto”, dijo. “De lo contrario, se quedarán fuera del mercado”.