Fosas sépticas son un gran problema para la bahía. Miami-Dade empieza por fin a ocuparse de ellas
Miami-Dade ha comenzado finalmente a solucionar el problema de $4,000 millones que supura bajo los hogares de una buena parte del condado.
Las envejecidas fosas sépticas están fallando y la elevación del nivel del mar empeorará el problema en la próxima década. A medida que la elevación de las aguas roba un valioso espacio de drenaje bajo las cajas de concreto llenas de desechos humanos, aumentan las posibilidades de que el agua contaminada enferme a las personas y dañe a la Bahía de Biscayne. Los expertos afirman que es una de las principales razones de las repetidas muertes de peces que llenaron las costas de Miami de peces muertos los últimos dos veranos.
La solución está clara desde hace 70 años. El condado necesita cambiar las viviendas y empresas de fosas sépticas al sistema de alcantarillado tan pronto como sea posible, una propuesta costosa para las más de 120,000 fosas que se calcula que aún existen. Un informe del condado del 2018 indicó que cambiar 83,000 costaría $3,300 millones.
Pero ahora el condado tiene un plan y algo de dinero. En diciembre, Miami-Dade dio a conocer su estrategia para eliminar las fosas sépticas y conectar las viviendas y empresas al alcantarillado, comenzando en los barrios donde los tanques ya están fallando.
El primer proyecto es en Little River. Con una subvención del Departamento de Protección del Medio Ambiente de la Florida y fondos de contrapartida del bono de obligación general del condado, Miami-Dade planea gastar $15 millones para convertir 40 viviendas de fosas sépticas a alcantarillado mediante la instalación de enormes tuberías en la zona.
Roy Coley, jefe del Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami-Dade, dijo que el departamento está en la fase de diseño del proyecto y tiene la intención de iniciar las obras en enero.
Después de este arranque, Coley dijo que su equipo se dirigirá a Ojus, en el norte de Miami-Dade, para convertir otro reducto de tanques sépticos en riesgo, con la esperanza de la ayuda de más fondos estatales para igualar los $10millones que el condado planea gastar.
“Estamos buscando el dinero del subsidio para las áreas más vulnerables en primer lugar”, dijo Coley.
Encontrar el dinero para pagar estos proyectos, que a menudo exigen la instalación de costosas tuberías de alcantarillado para llegar a nuevas áreas, es difícil porque el condado tiene prohibido usar el dinero que recauda de las tasas de alcantarillado en la expansión a nuevos clientes. En su lugar, depende del dinero de otras partidas del presupuesto del condado, así como de subsidios federales y estatales.
Este año, Miami-Dade recibió una gran cantidad de fondos federales en forma del paquete de ayuda por el COVID-19 conocido como American Rescue Plan. La alcaldesa del condado, Daniella Levine Cava, destinó originalmente $121 millones a la conversión de fosas sépticas en alcantarillado, pero los redujo a $108 millones en las audiencias finales sobre el presupuesto después de entregar una parte para modernizar los parques y construir nuevos senderos.
Esto se suma al programa del condado de $126 millones financiado con bonos para convertir unas 1,000 fosas sépticas comerciales al alcantarillado. A principios de este año, Miami-Dade completó una parte con costo de $5.7 millones de ese proyecto que incluía nuevas estaciones de bombeo y una tubería principal. En el próximo año fiscal, el condado planea gastar otros $18.5 millones.
El condado también tiene previsto gastar $90 millones en los próximos cinco años para instalar nuevos puntos de conexión en sus tuberías de alcantarillado que permitirían a otros 12,000 clientes de fosas sépticas conectarse por su cuenta.
Miami-Dade tenía planes aún más ambiciosos para hacer frente a las 6,000 propiedades más vulnerables —un gasto de $240 millones—, pero recientemente fue desairado por el estado, que repartió casi $500 millones en fondos, en su mayoría federales, para mejorar el sistema de aguas residuales. Los condados del sur de la Florida no recibieron ni un centavo de los fondos.
Christine Pushaw, portavoz del gobernador Ron DeSantis, dijo al Miami Herald que eso se debió a que los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach no tienen planes de gestión de cuencas (una estrategia para abordar la contaminación del agua) como los otros receptores de subvenciones.
Los correos electrónicos obtenidos por el Miami Herald muestran que el personal del condado preguntó específicamente a la agencia estatal de protección del medio ambiente si la falta de plan sería un obstáculo y la agencia los animó a presentar la solicitud de todos modos.
Levine Cava dijo que era decepcionante que el condado no recibiera el subsidio, pero que eso no lo disuadiría de seguir adelante con las conversiones de fosas sépticas.
“Este es un dinero que era importante, para el cual pensamos que cumplíamos todos los requisitos, y que era una prioridad para nosotros y para nuestra bahía”, dijo. “Evidentemente, tenemos que hacer este trabajo. Es una prioridad número uno para nuestro condado y nuestra comisión”.
Coley dijo que el condado también está trabajando con varias ciudades y localidades para ayudarlos a explorar opciones para eliminar las fosas sépticas, como el aprovechamiento de la financiación federal o la recaudación de nuevos impuestos.
“Creo que en un futuro muy cercano va a desaparecer a un gran número de estas fosas sépticas”, dijo Coley. “Queremos seguir aportando los dólares para que esto ocurra más temprano que tarde”.
Pero a pesar de este impulso para reducir el total de fosas sépticas en el condado, Miami-Dade también permite que se instalen nuevas fosas sépticas cada año. Los propietarios de viviendas reciben continuamente el permiso para instalar nuevas fosas en zonas no afectadas por las líneas de alcantarillado del condado, y la comisión aprueba el desarrollo de nuevas viviendas que dependen del sistema séptico.
El redactor del Miami Herald Douglas Hanks contribuyó a este artículo.