Miami-Dade

Miami Beach aprieta las tuercas a los cafés al aire libre. Los negocios temen ‘una sentencia de muerte’

Las vacacionistas Karsyn Mcleod, y Zayasha Fowler, ambas de 21 años, sentadas en un hookah bar and lounge en Ocean Drive en South Beach el 22 de marzo de 2021.
Las vacacionistas Karsyn Mcleod, y Zayasha Fowler, ambas de 21 años, sentadas en un hookah bar and lounge en Ocean Drive en South Beach el 22 de marzo de 2021. ADIAZ@MIAMIHERALD.COM

En lo que, según líderes locales, es un paso de avance para tratar de controlar el lado salvaje de South Beach, el Ayuntamiento de Miami Beach está tomando medidas contra los operadores de cafés al aire libre que tienen antecedentes de haber violado las reglas.

Esta semana la administración de la ciudad rechazó 13 solicitudes de dueños de restaurantes de South Beach que buscaban renovar sus permisos para tener cafés al aire libre, lo que les permitía colocar mesas en las aceras durante un año. Los 13 negocios son el 9% de los 144 que pidieron una renovación. Nueve de los negocios están en Ocean Drive, donde durante décadas, los cafés al aire libre han formado parte del paisaje de la famosa zona.

La administradora municipal Alina Hudak anunció el nuevo sistema de revisión de permisos en un memorando que envió el martes a la Comisión de la Ciudad. El nuevo sistema le asigna puntos a las diferentes violaciones de código, y le otorga a Hudak la discreción de considerar factores como malas reseñas en Internet.

Es un punto de partida con relación a la anterior práctica de de la ciudad de aprobar “virtualmente todas” las solicitudes y renovaciones para obtener permisos para cafés al aire libre, como, en una ocasión, lo describió Hudak en un memo. La última vez que la ciudad rechazó un permiso para un café al aire libre fue en 2018, dijo una portavoz de la ciudad. Antes de la nueva ley, el proceso de solicitud consistía mayormente en presentar planos del lugar, y pagar las tarifas pendientes.

La noticia del rechazo se recibió con entusiasmo en diversos foros de Internet, y fue elogiada por el grupo comunitario de South Beach, SOBESafe quien escribió en un correo electrónico: “Al más alto nivel, damos la bienvenida a este proceso como un excelente ejemplo del uso de las ejecuciones para separar a los operadores que siguen las reglas de los infractores que contribuyen a las condiciones inseguras en South Beach, apoyando a los primeros y presionando a los segundos a cumplir o retirarse“.

Sin embargo, a algunos en la industria de las diversiones nocturnas les preocupa la decisión, y argumentan que una suspensión de un año por violaciones menores, equivale a una “sentencia de muerte”.

“Este cierre de un año es el equivalente para sacar al propietario de su negocio”, dijo el abogado Steve Polisar, quien agregó que “varios” de los restaurantes a los que se les ha negado el permiso lo han llamado para discutir el problema.

Polisar dijo que la nueva ley amplía demasiado la búsqueda, y afectará a los buenos operadores que contribuyen con la base fiscal de la ciudad. Polidar dijo que está de acuerdo en cerrar aquellos negocios que tengan violaciones serias.

“Creo que esto debe hacerse de forma racional”, dijo. “No debería convertirse en un asunto político”.

El año pasado, la Comisión de la Ciudad aprobó unánimemente una ordenanza donde le recomendaba a la administración de la ciudad que entrara a considerar criterios como violaciones de código, violaciones relacionadas con delitos o malas reseñas a la hora de revisar las solicitudes de permisos para cafés al aire libre.

El comisionado Mark Samuelian, que patrocinó la iniciativa, elogió la acción que tomó la ciudad, y dijo que “subiría el nivel” de los negocios.

Los populares cafés al aire libre, dijo Samuelian, han definido la personalidad de Miami Beach, pero el mal trabajo de algunos negocios en la principal zona turística de la ciudad ha provocado que se piense en South Beach como un destino de fiestas en donde “todo es permitido”.

“Nuestro objetivo no es revocar permisos, nuestro objetivo es mejorar la experiencia de nuestros visitantes y residentes y eso requiere un mejor desempeño de muchos de estos operadores de cafés al aire libre”, dijo Samuelian.

Arreglar la manchada reputación de South Beach

La nueva ley, dijo el comisionado, forma parte de los esfuerzos de la ciudad para tratar de arreglar la manchada reputación de South Beach. Va de la mano con la medida de aumentar la presencia policial, poner en vigor las nuevas restricciones sobre la venta de alcohol, y la inversión en programas de vacaciones de primavera para atraer a un público “más maduro”, dijo el funcionario.

Los negocios afectados deberán terminar sus operaciones de cafés al aire libre el 30 de noviembre. No pueden apelar la decisión, pero pueden volver a solicitar un permiso al cabo de un año.

Mandy Calara, propietario de Voodoo Rooftop Lounge & Hookah, dijo que le sorprendió que la ciudad rechazara darle la renovación a su club de Ocean Drive, ya que considera que cumple con las leyes.

“Simplemente esperaba que nos iban a aprobar de nuevo el permiso”, dijo Calara.

En una carta del martes en la que informaba a Calara de la denegación, el director de Obras Públicas de Miami Beach, Joe Gomez, enumeró cuatro violaciones del código y dos advertencias de ruido que se remontan a 2019. La carta también hacía referencia a acusaciones de “prácticas engañosas” en “reseñas en línea desfavorables sobre las operaciones de su negocio“. Las cartas a los otros comercios mencionan violaciones de código y muchas hacen referencia a malas reseñas en línea.

Calara, quien dijo que es dueño de Voodoo desde hace unos cinco años, dijo que su club nunca ha usado prácticas engañosas, así como tampoco nunca ha tenido una grave violación de código.

Él cree que la ciudad tiene a su club de blanco. En julio, en medio de las restricciones de COVID-19, la ciudad anunció que cerraría Voodoo por el resto de su estado de emergencia después de que estallara una pelea cerca de la acera. Alguien disparó un arma, aunque no se informó de heridos en ese momento.

Oficialmente, el club solo recibió una violación relacionada con COVID por no tener distanciamiento social y uso de mascarillas.

Calara dijo que la pelea ocurrió porque los invitados “ruidosos” no fueron permitidos dentro del club.

“Ni siquiera fue nada de lo que sucedió en nuestro café o espacio en la acera”, dijo.

Las nuevas restricciones pueden imponer una carga adicional a los clubes de South Beach que ya se preparan para prohibir la venta de alcohol por la mañana, dijo Calara. Los votantes aprobaron este mes un referéndum no vinculante que pide una prohibición del alcohol a las 2 a.m. en toda la ciudad, y se espera que los comisionados consideren nuevas restricciones a la venta de alcohol.

Sin mesas de café, Calara dijo que es posible que tenga que abrir su club más tarde si pierde a su gente del almuerzo. Está considerando vender su club porque dijo que la ciudad está dificultando enormemente hacer negocios.

“Vamos a sobrevivir, pero habrá un recorte bastante significativo en las ganancias del negocio”, dijo. “Puede que busque vender pronto”.

La nueva restricción es una de varias que los comisionados han promulgado desde 2018 para reprimir el comportamiento sin escrúpulos de los operadores de cafés al aire libre, como molestar a peatones y cobrar de más por los elementos del menú.

La Comisión aprobó un código de conducta para cafés en la acera en 2019 que requiere que los operadores comerciales muestren los precios reales de los artículos del menú y revelen si la propina está incluida en el pedido. El código de conducta también prohibió las juntas especiales en toda la ciudad y las solicitudes o la venta ambulante, en gran parte de South Beach.

En septiembre, la Comisión de la Ciudad también aprobó el aumento de las tarifas de permisos de cafetería de $27 por pie cuadrado a $125 por pie cuadrado, y promulgó un nuevo programa de subsidio voluntario que compensa la nueva tarifa si el solicitante acepta prohibir los cócteles grandes de más de 22 onzas y fumar hookah (narguile) en la acera del café, y requieren que los empleados usen uniformes.

Hasta el momento, 31 restaurantes se han inscrito en el programa para el nuevo permiso por un año, pero a cuatro de ellos se les ha negado la renovación, dijo la portavoz de la ciudad.

“Me parece que muchos de estos establecimientos están buscando que establezcamos la conducta razonable que se espera”, dijo el alcalde Dan Gelber, que patrocinó el programa de subsidios. “Sin esa conducta, es una carrera hacia el abismo, que creo es lo que hemos visto”.

Lea este artículo en inglés en el Miami Herald.

Traducción de Jorge Posada y Rose Monique Varela

Martin Vassolo
Miami Herald
Martin Vassolo writes about local government and community news in Miami Beach, Surfside and beyond. He was part of the team that covered the Champlain Towers South building collapse, work that was recognized with a staff Pulitzer Prize for breaking news. He began working for the Herald in 2018 after attending the University of Florida.
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