Miami-Dade

Tri-Rail continúa en aprietos. Y para más, sus trenes no encajan en la estación de Miami

Demorada durante años, la estación del downtown de Miami del Tri-Rail tiene un nuevo problema: los trenes no encajan en la nueva plataforma de Brightline.
Demorada durante años, la estación del downtown de Miami del Tri-Rail tiene un nuevo problema: los trenes no encajan en la nueva plataforma de Brightline. EL NUEVO HERALD

Tri-Rail reveló otro obstáculo para poder lanzar la extensión de $70 millones que llevaría a la estación de Brightline en el downtown de Miami el viernes: los trenes son demasiado anchos para la estación, y quizás también demasiado pesados.

Según un reporte de los ingenieros de vías férreas contratados, por la línea administrada por el gobierno, para analizar el trayecto entre West Palm Beach y el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), la plataforma que construyó Brightline con dinero de los contribuyentes, tiene partes donde la estructura chocaría con los pasos que sobresalen de las puertas de salida de los trenes.

“Son pulgadas”, dijo Steven Abrams, ex miembro de la junta de Tri-Rail, y abogado que ha trabajado como director de Tri-Rail desde 2018. “Pero se trata de pulgadas que entorpecen los pasos”.

Abrams dijo que no se sabe con certeza qué debe hacerse para arreglar la situación de la extensión del Tri-Rail que se suponía debía empezar a funcionar en el 2017. Los trenes podrían ser modificados para estrechar los pasos de los vagones, señaló.

De acuerdo con el reporte del 2 de diciembre de la firma Railroad Consultants, de Murfreesboro, Tennessee, la plataforma tendría que construirse de nuevo, si los trenes no se pueden alterar.

“Como resultado de que las plataformas no se construyen según los planos de diseño y las especificaciones, será necesario realizar modificaciones extensas, que incluyen la remoción y reconstrucción de concreto / varilla, en toda la longitud de la plataforma o los [trenes] Tri-Rail deben modificarse para evitar el impacto en la plataforma cuando comience el servicio”, reza el informe.

Brightline no ha respondido públicamente a la postura de Tri-Rail de que el problema se debe a errores de construcción en la empresa público-privada. Representantes de la compañía con fines de lucro no pudieron ser localizados para conocer qué tenían que comentar sobre el particular.

Varios gobiernos del Condado Miami-Dade contribuyeron con $43 millones al proyecto de $70 millones para construir la estación, encargándose Brightline de la diferencia, según un reporte que hizo en octubre el inspector general del condado que investiga las demoras en el proyecto.

Desde marzo, se conocen los problemas con la estación de Tri-Rail que se proyecta edificar, dijeron los miembros de la junta. Solo se hicieron públicos el viernes cuando Abrams habló durante una reunión de la Autoridad de Transporte Regional del Sur de la Florida, que trabaja como la junta del Tri-Rail. Los miembros de la junta dijeron estar sorprendidos de enterarse del problema.

“Todos estamos estupefactos. No nos habían dicho nada sobre esto”, dijo Raquel Regalado, miembro de la junta, y comisionada de Miami-Dade. “Creo que podemos arreglar esto... Quien sea responsable debe rendir cuentas”.

Si Tri-Rail o Brightline pueden encontrar una solución para hacer los trenes más estrechos o las plataformas más anchas, todavía podría existir un problema en la estación del downtown. Los trenes también podrían ser demasiado pesados para la rampa —conocida como un “viaducto”— que conecta los niveles inferiores con el segundo nivel de la estación de Brightline.

“El consultor dijo que hace falta un estudio más profundo sobre el asunto”, observó Abrams.

En el informe, Railroad Consultants escribió que Brightline usó un multiplicador para cargas de trenes que era “aproximadamente un 90% menos de lo que requiere AREMA (por sus siglas en inglés)”, la Asociación Estadounidense de Ingeniería Ferroviaria y Mantenimiento de Vías. Brightline dijo que usó una norma diferente que se emplea en los rieles para trenes de alta velocidad, según el reporte, que recomendó hacer pruebas para ver si los trenes pueden subir y bajar la rampa de forma segura.

Las demoras han durado años. Brightline necesitaba implementar los controles de seguridad en las líneas férreas, conocidos como Positive Train Control (PTC) para el servicio del Tri-Rail. Brightline también estuvo cerrada durante 20 meses durante la pandemia del COVID-19, y empezó nuevamente a funcionar en noviembre. Con el PTC instalado, Tri-Rail podría estar un poco más cerca de cumplir con el servicio prometido.

Conocida como la Downtown Miami Link, la extensión de nueve millas podría traer el servicio de bajo costo de Tri-Rail a la línea ferroviaria más cara de Brightline que recorre una ruta paralela hasta West Palm Beach, pero más cerca de la costa.

Después que Brightline comenzó a construir la estación de Miami, los funcionarios de Miami y Miami-Dade accedieron a pagar lo que parecía una opción asequible.

Entre los que estuvieron de acuerdo con la propuesta del 2015 para traer el Tri-Rail al downtown de Miami están el Condado Miami-Dade (que aportó $14 millones), Miami ($7 millones) y la Agencia de Desarrollo de Overtown ($18 millones). Tri-Rail, que recibe ingresos estatales, condales y federales, pagó $22 millones adicionales para llevar a cabo las mejoras que hacen falta para poder usar los rieles existentes que llevan al downtown.

Ahora, con cuatro años de atraso, la conexión del Tri-Rail con el downtown encara más demoras. Abrams dijo que no puede dar una fecha sobre el tiempo que hará falta para que la estación de Brightline esté lista para que los trenes empiecen a funcionar “Evidentemente habrá algunas demoras más”, dijo.

En un correo electrónico dirigido a los miembros de la junta tras la reunión del viernes, Abrams mencionó que hubo un “lapso” de su parte por no “dar la información a la junta en el tiempo que debió hacerse” sobre los problemas en la la estación de Brightline que, por ahora, impiden que el proyecto concluya.

Carlos Penin, ingeniero y miembro de la junta de Tri-Rail, dijo que las revelaciones del viernes lo han dejado cuestionándose si se puede o no confiar en los ejecutivos de Tri-Rail.

“Si falta transparencia en un asunto de tal tamaño”, dijo, “entonces, ¿qué otra cosa más podrían estar ocultando?”.

Traducción de Jorge Posada

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2021, 4:29 p. m..

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